Resumen

La santificación es la obra del Espíritu Santo por la cual el creyente, ya justificado, es apartado para Dios y transformado progresivamente a la semejanza de Cristo. El catecismo de Gracia Soberana Orizaba la define con precisión en dos tiempos: “es, al mismo tiempo, la obra inicial de renovación que el Espíritu realiza para apartarnos para Dios y Su servicio, y la obra presente del Espíritu por medio de la cual nos habilita para crecer más y más a la semejanza de Jesús” (P. 54) — es decir, hay una santificación definitiva (posicional, ocurrida de una vez al ser apartados en Cristo) y una santificación progresiva (la obra diaria y continua de toda la vida cristiana). Su meta última, según la misma confesión, “es nuestra plena conformidad a la imagen de Cristo, la cual finalmente vendrá cuando los creyentes seamos resucitados físicamente con Cristo en gloria” (P. 56) — es decir, la santificación progresiva desemboca en la Glorificación.

Es crucial no confundir santificación con Justificación: mientras que en la justificación la justicia de Cristo es imputada externamente al creyente de una sola vez, en la santificación esa misma justicia es impartida internamente por el poder del Espíritu, de manera progresiva (ver Ordo Salutis). La Confesión de Fe de Westminster lo describe como una obra que “se efectúa en todo hombre, aunque es incompleta en esta vida” — “todavía quedan algunos remanentes de corrupción en todas partes, de donde surge una continua e irreconciliable batalla; la carne lucha contra el Espíritu, y el Espíritu contra la carne” (CFW XIII.2; ver Pecado remanente). No es, por tanto, un logro del esfuerzo humano aislado: es operada en el creyente por Cristo a través de la mediación del Espíritu Santo, aunque exige del creyente una cooperación activa y consciente (Fil. 2:12-13).

Bases bíblicas

  • 2 Corintios 3:18 — “todos nosotros… estamos siendo transformados en la misma imagen de gloria en gloria… por el Señor, el Espíritu”.
  • 1 Tesalonicenses 5:23-24 — “el mismo Dios de paz los santifique por completo… fiel es el que los llama, el cual también lo hará”.
  • Romanos 6:19-22 — presentar los miembros como esclavos de la justicia “para santificación”, en contraste con la esclavitud previa al pecado.
  • Juan 17:17 — “santifícalos en la verdad; Tu palabra es verdad” — la Palabra como el medio ordinario de la santificación.
  • Filipenses 2:12-13 — “ocúpense en su salvación con temor y temblor… Dios es quien obra en ustedes tanto el querer como el hacer”.

Recursos del vault

La confesión de fe local

Confesiones y catecismos

Serie devocional — Portavoz de la gracia

Nota: existe una carpeta duplicada Portavoz de la gracia/La santificación/ con los mismos títulos — no se enlazó dos veces, pero queda pendiente si Quique quiere limpiarla.

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