Dios, en la santidad de Su gracia, está decidido no solo a perdonar nuestra conducta pecaminosa, sino también a llevarla a su fin. Caminar en sintonía con el Espíritu
Dios, en la santidad de Su gracia, está decidido no solo a perdonar nuestra conducta pecaminosa, sino también a llevarla a su fin. Caminar en sintonía con el Espíritu