
De ninguna manera, pues la Sagrada Escritura declara que ningún inmoral, idólatra, adúltero, ladrón, avaro, borracho, difamador, estafador ni ninguno semejante heredará el reino de Dios.

De ninguna manera, pues la Sagrada Escritura declara que ningún inmoral, idólatra, adúltero, ladrón, avaro, borracho, difamador, estafador ni ninguno semejante heredará el reino de Dios.