Jesús no nos exige nada sin darnos la fuerza para lograrlo. Los mandamientos de Jesús no tienen el fin de destruir la vida, sino más bien, preservarla, fortalecerla y sanarla.
Datos bibliograficos
autor:: Dietrich Bonhoeffer libro:: Discipulado de Dietrich Bonhoeffer Pagina o posicion: Abrir en Kindle