
- No podemos enseñar la Biblia eficazmente sin conocerla, comprenderla, confiar en ella y vivirla.1
- No podemos conocer, comprender, confiar, y mucho menos vivir la Biblia, sin conocer y amar al Dios que la reveló.2
- Como estamos bajo la justa ira de Dios, no podemos conocerlo a menos que Cristo nos ponga en paz con Dios y nos justifique. 3
- Una vez redimidos, el Espíritu de Dios nos capacita para vivir para la gloria de Dios, para crecer en nuestra comprensión y aplicación de Su Escritura y para enseñarla con poder.4
- Mientras crecemos en santificación, el Espíritu nos capacita para enseñar con mayor eficacia y poder.5
Idea Clave:
Si realmente deseo enseñar la Palabra de Dios con poder para impactar las vidas de mis alumnos, necesito esforzarme cada día en conocer, amar y vivir la Palabra en el poder del Espíritu.