El cambio real —es decir, el poder real sobre los patrones aparentemente incorregibles de pecado y egoísmo— viene cuando Cristo se convierte en nuestro amor preeminente.
Comentario
Este es el Meollo el asunto, tal y como enseña Pablo en 2 Cor 5:14, es el amor de Cristo el que nos controla.
Bryan Chappel, Gracia Sin Límites, (Abrir en Kindle)