
Este domingo en GSO, Daniel 3 nos presentó a un rey poderoso respondiendo al reino de Dios con una actitud de rebeldía total. En esta ocasión, Nabucodonosor convocó a todo el imperio y dio la orden: póstrense o mueran. Todos obedecieron… Todos, menos Sadrac, Mesac y Abed Nego. Estos hombres se plantaron frente al rey y dijeron: «nuestro Dios puede librarnos, pero aunque no lo haga, no nos postraremos». Entonces, el rey los arrojó al horno. Ahí, en el horno estos hombres comprendieron que los reyes puede construir estatuas, encender hornos y exigir adoración… pero cuando el tirano exige adoración, el Dios soberano provee la salvación.
Después de orar unos por otros, lean Daniel 3 y usen la siguientes preguntas para aplicar la verdad de la palabra a la vida diaria
Daniel 3:1-30
1 El rey Nabucodonosor hizo una estatua de oro cuya altura era de 60 codos (27 metros) y su anchura de 6 codos (2.7 metros). La levantó en el llano de Dura, en la provincia de Babilonia. 2 Entonces el rey Nabucodonosor mandó reunir a los sátrapas, prefectos y gobernadores, los consejeros, tesoreros, jueces, magistrados y todos los gobernantes de las provincias para que vinieran a la dedicación de la estatua que el rey Nabucodonosor había levantado. 3 Se reunieron, pues, los sátrapas, prefectos y gobernadores, los consejeros, tesoreros, jueces, magistrados y todos los gobernantes de las provincias para la dedicación de la estatua que el rey Nabucodonosor había levantado. Y todos estaban de pie delante de la estatua que Nabucodonosor había levantado. 4 Entonces el heraldo proclamó con fuerza: «Se les ordena a ustedes, pueblos, naciones y lenguas, 5 que en el momento en que oigan el sonido del cuerno, la flauta, la lira, el arpa, el salterio, la gaita y toda clase de música, se postren y adoren la estatua de oro que el rey Nabucodonosor ha levantado. 6 Pero el que no se postre y adore, será echado inmediatamente en un horno de fuego ardiente». 7 Por tanto, en el momento en que todos los pueblos oyeron el sonido del cuerno, la flauta, la lira, el arpa, el salterio, la gaita y toda clase de música, todos los pueblos, naciones y lenguas se postraron y adoraron la estatua de oro que el rey Nabucodonosor había levantado. 8 Sin embargo, en aquel tiempo algunos caldeos se presentaron y acusaron a los judíos. 9 Hablaron y dijeron al rey Nabucodonosor: «¡Oh rey, viva para siempre! 10 Usted, oh rey, ha proclamado un decreto de que todo hombre que oiga el sonido del cuerno, la flauta, la lira, el arpa, el salterio, la gaita y toda clase de música, se postre y adore la estatua de oro, 11 y el que no se postre y adore, será echado en un horno de fuego ardiente. 12 Pero hay algunos judíos a quienes usted ha puesto sobre la administración de la provincia de Babilonia, es decir, Sadrac, Mesac y Abed Nego, estos hombres, oh rey, no le hacen caso. No sirven a sus dioses ni adoran la estatua de oro que ha levantado». 13 Entonces Nabucodonosor, enojado y furioso, dio orden de traer a Sadrac, Mesac y Abed Nego. Estos hombres, pues, fueron conducidos ante el rey. 14 Habló Nabucodonosor y les dijo: «¿Es verdad Sadrac, Mesac y Abed Nego que no sirven a mis dioses ni adoran la estatua de oro que he levantado? 15 ¿Están dispuestos ahora, para que cuando oigan el sonido del cuerno, la flauta, la lira, el arpa, el salterio, la gaita y toda clase de música, se postren y adoren la estatua que he hecho? Porque si no la adoran, inmediatamente serán echados en un horno de fuego ardiente. ¿Y qué dios será el que los libre de mis manos?». 16 Sadrac, Mesac y Abed Nego le respondieron al rey Nabucodonosor: «No necesitamos darle una respuesta acerca de este asunto. 17 Ciertamente nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiente. Y de su mano, oh rey, nos librará. 18 Pero si no lo hace, ha de saber, oh rey, que no serviremos a sus dioses ni adoraremos la estatua de oro que ha levantado». 19 Entonces Nabucodonosor se llenó de furor, y demudó su semblante contra Sadrac, Mesac y Abed Nego. Reaccionó ordenando que se calentara el horno siete veces más de lo que se acostumbraba calentar. 20 Y mandó que algunos valientes guerreros de su ejército ataran a Sadrac, Mesac y Abed Nego, y los echaran en el horno de fuego ardiente. 21 Entonces estos hombres fueron atados y arrojados con sus mantos, sus túnicas, sus gorros y sus otras ropas en el horno de fuego ardiente. 22 Como la orden del rey era apremiante y el horno había sido calentado excesivamente, la llama del fuego mató a los que habían alzado a Sadrac, Mesac y Abed Nego. 23 Pero estos tres hombres, Sadrac, Mesac y Abed Nego cayeron, atados, en medio del horno de fuego ardiente. 24 Entonces el rey Nabucodonosor se espantó, y levantándose apresuradamente preguntó a sus altos oficiales: «¿No eran tres los hombres que echamos atados en medio del fuego?». «Así es, oh rey», respondieron ellos. 25 «¡Miren!», respondió el rey. «Veo a cuatro hombres sueltos que se pasean en medio del fuego sin sufrir daño alguno, y el aspecto del cuarto es semejante al de un hijo de los dioses». 26 Entonces Nabucodonosor se acercó a la puerta del horno de fuego ardiente y dijo: «Sadrac, Mesac y Abed Nego, siervos del Dios Altísimo, salgan y vengan acá». Entonces Sadrac, Mesac y Abed Nego salieron de en medio del fuego. 27 Y los sátrapas, los prefectos, los gobernadores y los altos oficiales del rey se reunieron para ver a estos hombres, cómo el fuego no había tenido efecto alguno sobre sus cuerpos, ni el cabello de sus cabezas se había chamuscado, ni sus mantos habían sufrido daño alguno, ni aun olor del fuego había quedado en ellos. 28 Entonces Nabucodonosor dijo: «Bendito sea el Dios de Sadrac, Mesac y Abed Nego que ha enviado a Su ángel y ha librado a Sus siervos que, confiando en Él, desobedecieron la orden del rey y entregaron sus cuerpos antes de servir y adorar a ningún otro dios excepto a su Dios. 29 Por tanto, proclamo un decreto de que todo pueblo, nación o lengua que diga blasfemia contra el Dios de Sadrac, Mesac y Abed Nego sea descuartizado y sus casas reducidas a escombros, ya que no hay otro dios que pueda librar de esta manera». 30 Entonces el rey hizo prosperar a Sadrac, Mesac y Abed Nego en la provincia de Babilonia.
Para recordar
- Nabucodonosor recibió un mensaje claro de Dios en el capítulo 2, y su respuesta fue construir una estatua de oro de 27 metros. ¿Qué nos dice esa respuesta sobre cómo el corazón reacciona cuando la verdad de Dios amenaza su reino personal?
- Los tres le respondieron al rey: «No necesitamos darle una respuesta acerca de este asunto…pero si no lo hace». ¿Qué nos dice esto sobre lo que estos hombres sabían de Dios? ¿Cómo los sostuvo esta fe?
- Nabucodonosor empezó el capítulo desafiando a Dios y lo terminó proclamándolo. ¿Qué produjo ese cambio?
Para aplicar
Del sermón
En Daniel 3, el Señor acompañó a sus siervos en el horno… En Getsemaní, el Hijo enfrentó su propio horno solo… solo vemos un ángel fortaleciéndolo, para que enfrentara el más grande fuego: la ira del Padre… Cristo pagó por nuestras traiciones para que nosotros nunca estemos solos en el fuego.
- Antes de hablar de nuestra fidelidad, hablemos de la de Cristo. ¿Qué produce en ti recordar que el Rey soberano enfrentó el más terrible horno para salvarte? ¿Cómo Su fidelidad te sostiene para ser fiel tú también?
Del sermón
La pregunta no es ¿hay una estatua? siempre la hay. La pregunta es ¿la estás viendo?
- ¿Qué fuerzas en tu vida cotidiana te están pidiendo lo mismo: no que dejes de adorar a Dios, sino que también adores a otros dioses?
Del sermón
El tirano moderno usa las mismas tres herramientas: el oro para deslumbrar, la música para cautivar, y el horno para doblegar…
- ¿Cómo ves estas tres herramientas, el oro, la música y el horno, operando en las fuerzas que identificaste?
Del sermón
Sadrac, Mesac y Abed Nego no improvisaron Su lealtad frente al rey, la fueron desarrollando durante toda su vida, preparándose para este momento.
- ¿De qué manera te estás preparando hoy para cuando llegue tu propio día de la prueba?
Del sermón
«Pero si no lo hace… no serviremos a sus dioses». Su obediencia no dependía del resultado… dependía del carácter del Rey.
- ¿Qué decisión específica vas a tomar hoy para no doblar la rodilla ante las fuerzas que identificaste?