Formación espiritual
Definición
La formación espiritual es el proceso integral por el cual un creyente es transformado progresivamente a la imagen de Jesucristo (Rom 8:29; 2 Cor 3:18). Abarca el trabajo del Espíritu Santo, la participación activa del creyente mediante las disciplinas espirituales, y el contexto de la comunidad. Es el marco conceptual más amplio bajo el cual caben el discipulado, las disciplinas, la mortificación y toda la vida cristiana.
Características bíblicas
- Su meta es específica: ser conformados a la imagen de Cristo (Rom 8:29)
- Es simultáneamente obra de Dios y responsabilidad del creyente (Fil 2:12-13)
- Abarca todas las dimensiones del ser humano: mente, voluntad, afectos, cuerpo
- Sucede en el tiempo — es un proceso, no un evento
- Las disciplinas espirituales son medios, no fines en sí mismos; la meta es el amor
- La comunidad es contexto esencial: nadie se forma solo
Pasajes clave
- Rom 8 — «Predestinados para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo»
- 2 Cor 3 — «Somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen»
- Gal 4 — «Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto hasta que Cristo sea formado en vosotros»
- Efe 4 — Hasta que todos lleguemos «a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo»
- Fil 2 — «Ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor, porque Dios es el que en vosotros produce»
- Col 3 — Revestirse del hombre nuevo que se renueva en conocimiento según la imagen del Creador