La santificación se trata de ser purificados para un propósito: promover la santidad en nosotros y en otros. Dios nos purifica para usarnos en el mundo.
Comentario
Así la santificación no es una búsqueda de crecimiento personal, sino nuestra forma de Adoración a través de la Edificación unos a otros y la participación en la Misión de la iglesia.
Bryan Chappel, Gracia Sin Límites, (Abrir en Kindle)