
Resumen
La expiación es la obra por la cual Cristo, mediante Su sacrificio en la cruz, quitó la culpa del pecado de Su pueblo y satisfizo plenamente la justicia de Dios. El sistema sacrificial del Antiguo Testamento (el Día de la Expiación de Lev. 16, y el principio de que “la vida está en la sangre”, Lev. 17:11) era sombra y figura de este sacrificio único y definitivo (Heb. 9-10). Heidelberg lo explica en términos de necesidad: era necesario que Cristo sufriera la muerte porque “la justicia y la verdad de Dios exigen que el pecado… sea castigado con pena de muerte” (P. 40), y que fuera un hombre verdadero y perfectamente justo quien pagara, porque “la justicia de Dios exige que lo que el hombre ha pecado, sea pagado también por el hombre” (P. 16, cf. P. 37-39). El catecismo de Gracia Soberana lo resume con sencillez: “la muerte de Cristo asegura completa expiación para todos los que creen. No se necesita ningún otro sacrificio para la salvación” (P. 40).
La expiación incluye, sin ser idéntica a, varios conceptos relacionados que el vault trata en notas propias: la Propiciación (aplacar la justa ira de Dios contra el pecado), la Redención (el pago de un rescate que libera al cautivo) y el Perdón de pecados y la Justificación que resultan de ella. Esta nota se enfoca en la expiación como categoría general — ver esas notas para el desarrollo de cada ángulo específico.
Bases bíblicas
- Isaías 53:5-6 — “Él fue traspasado por nuestras transgresiones… y el Señor hizo que cayera sobre Él la iniquidad de todos nosotros”.
- Levítico 17:11 — “la vida de la carne está en la sangre… la sangre hará expiación por la persona”, el principio detrás de todo el sistema sacrificial.
- Romanos 3:25 — Dios presentó a Cristo como sacrificio de propiciación, para manifestar Su justicia.
- 2 Corintios 5:21 — “al que no conoció pecado, Dios lo hizo pecado por nosotros, para que nosotros fuéramos hechos justicia de Dios en Él”.
- 1 Juan 2:2 — Cristo es la propiciación por nuestros pecados, “y no solo por los nuestros, sino también por los de todo el mundo”.
Recursos del vault
Confesiones y catecismos
- Heidelberg, P. 40 — por qué fue necesario que Cristo sufriera la muerte
- Heidelberg, P. 16
- Catecismo Mayor de Westminster, P. 44
- Catecismo de Gracia Soberana, P. 39-40 — sobre la eficacia y suficiencia de la muerte de Cristo.
- Confesión Belga, Art. 21
- Confesión bautista de Londres de 1644, Art. 21 — De la expiación particular — trata específicamente el alcance (para quiénes) de la expiación; ver Expiación particular para ese ángulo puntual.
Serie devocional — Portavoz de la gracia
- Nuestra necesidad de expiación (J. C. Ryle).
- La sangre expiatoria de Cristo (Octavius Winslow).
- La propiciación de Cristo (John Murray).
- La redención de Cristo (John Murray).
- La acción sacerdotal de Cristo (Hugh Martin).
- Satisfacción y sustitución bosquejadas.
- La obra penal de Cristo.
Sermones
- El día de la expiación (serie Levítico) — Lev. 16 y su cumplimiento en Cristo.
- Cuando Dios provee lo que demanda.