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Resumen

La caída es el evento histórico narrado en Génesis 3 por el cual Adán, cabeza representante de toda la humanidad, desobedeció el mandato de Dios y así hizo caer a toda su posteridad de la comunión con Dios al pecado y la muerte. No es solo la primera transgresión de un individuo: es el punto de quiebre que transformó la condición de toda la raza humana — de un estado de integridad original a uno de corrupción, culpa y muerte espiritual.

El Catecismo Mayor de Westminster pregunta si el hombre permaneció en el estado en que Dios lo creó, y responde que “nuestros primeros padres… por el pecado, cayeron de aquel estado” (P. 21), y que toda la humanidad, al estar representada en Adán por el pacto de obras, “pecó en él y cayó con él en esa primera transgresión” (P. 22). El pecado de esa caída no fue un simple error: la Confesión de Fe de Westminster (VI) y el Catecismo Mayor (P. 25) lo describen como culpa, pérdida de la comunión original con Dios y la corrupción total de la naturaleza humana, “haciéndonos del todo indispuestos, incapacitados y opuestos a todo bien, e inclinados enteramente a todo mal” — lo que la tradición reformada llama depravación total.

La caída, sin embargo, no es la última palabra de la historia. El mismo capítulo que narra la desobediencia de Adán y Eva contiene la primera promesa de redención — la “protoevangelio” de Génesis 3:15, donde Dios anuncia que la simiente de la mujer aplastará la cabeza de la serpiente. Pablo desarrolla el contraste en Romanos 5: así como por un hombre entró el pecado y la muerte a todos, por la obediencia de Uno —el “segundo Adán”— la justicia y la vida son ofrecidas a todos los que creen.

Bases bíblicas

  • Génesis 3 — el relato de la caída: la tentación, la desobediencia, la vergüenza, la maldición y la primera promesa de redención (v. 15).
  • Romanos 5:12-19 — “por la transgresión de uno solo vino la condenación a todos los hombres”; el contraste entre Adán y Cristo.
  • 1 Corintios 15:21-22 — “porque por cuanto la muerte entró por un hombre, también por un hombre vino la resurrección de los muertos”.
  • Salmo 51:5 — “en pecado me concibió mi madre”; el alcance de la caída desde el origen mismo de cada persona.

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