Unidad 2

Evite la atracción fatal

La mejor esperanza de un amor duradero

VERDAD

De memoria:

Pues Su divino poder nos ha concedido todo cuanto concierne a la vida y a la piedad, mediante el verdadero conocimiento de Aquel que nos llamó por Su gloria y excelencia. Por ellas Él nos ha concedido Sus preciosas y maravillosas promesas, a fin de que ustedes lleguen a ser partícipes de la naturaleza divina, habiendo escapado de la corrupción que hay en el mundo por causa de los malos deseos.

En la Biblia:

En la unidad anterior usted aprendió sobre la unidad, uno de los misterios del matrimonio. Dios diseñó el matrimonio para que tuviera el potencial de una unidad tan profunda entre marido y mujer que, sorprendentemente, podría servir como imagen de la unión mística de Cristo y Su Esposa, la Iglesia. Como recuerda, tal unidad solo es posible si cada cónyuge posee un corazón abnegado, que busca satisfacer los intereses del otro y asume los roles y responsabilidades dados por Dios.

¿Cómo se pone en marcha todo esto? ¿De dónde viene el poder? ¿Y qué esperanza hay de que una pareja pueda lograr una unidad matrimonial creciente a través de los años posteriores a la infatuación? En esta unidad usted estudiará 2 Pedro 1:3-11 para encontrar las respuestas a estas preguntas.

Concéntrese en este pasaje durante su adoración personal durante unos días esta semana. Usted encontrará que este pasaje es rico en verdades que se aplican a su vida espiritual de varias maneras diferentes.

¿Ha estado usando el modelo OLPIRE para su adoración personal? Ore primero - Lea el texto - haga Preguntas - Interprete en contexto - Resuma aplicaciones - Entable conversación con Dios. Si no, haga un esfuerzo para probarlo esta semana. Lo más importante es que siempre se esfuerce por aplicar las Escrituras a su vida de manera específica y mensurable. Luego responda a Dios en oración usando los 5 Objetivos de la Oración enseñados por Jesús: el Honor de Dios; El Reino de Dios; la Provisión de Dios; el Perdón de Dios; y el Poder de Dios.


2 Pedro 1:3-11. Este pasaje nos da una perspectiva de la fuente y el propósito de una vida piadosa. También señala los beneficios de crecer en la piedad, así como el peligro de una vida espiritualmente estancada.

Examine de cerca los versículos 3 y 4. En relación con una vida piadosa, ¿Qué fuente de poder tenemos a nuestra disposición? ¿Con qué propósito se otorga este poder? ¿Por cuáles medios se da este poder?

  • Dios mismo es la fuente de poder
  • Para que participemos de Su naturaleza y escapar de la corrupción
  • Por medio de las promesas

Los versículos 5-7 enumeran algunas características de una vida piadosa que deberíamos ver en aumento en nuestras vidas. ¿Qué beneficio se obtiene mediante el crecimiento de estas cualidades en nuestras vidas? (v. 8) ¿Qué peligro hay si no vemos estos aspectos en crecimiento en nuestras vidas? (v. 9)

  • Estaremos dando fruto
  • Ceguera espiritual

En respuesta a los versículos 8-9, Pedro entonces nos insta a la acción en el versículo 10. ¿Qué acción aconseja Pedro? ¿Cómo podemos prestar atención a este consejo sin regresar a una mentalidad de obras?

Creo que se trata de confiar en el evangelio, y en obrar en el poder de Cristo.

En este momento haga una pausa para orar, y pida a Dios que le ayude a aplicar este pasaje a su propia vida. Luego escriba cómo este pasaje se aplica a cualquiera de estos aspectos de su vida espiritual: el crecimiento en la piedad, la seguridad de la salvación, la vida matrimonial, o la elección de la pareja para el matrimonio.


Para resumir:

Las tres decisiones más importantes que una persona puede tomar en su vida se relacionan con la elección de su amo, su misión y su pareja. Si usted está leyendo esto, se supone que ya eligió quién es su amo. Ahora, es posible que ya haya decidido o no cuál es su misión en la vida; y puede o no haber llegado a una conclusión sobre quién debería ser su pareja. El enfoque de esta unidad es la importantísima decisión sobre la pareja. Usted examinará la forma en que la gente toma esta decisión y llegará a comprender el factor relacional que ofrece la mejor esperanza de un amor para toda la vida. Si usted es soltero, esta unidad desafiará sus ideas sobre cómo elegir la persona con la que pasará el resto de su vida. Si está casado, su desafío consistirá en reevaluar el fundamento de su relación matrimonial.

En la primera unidad de esta sección usted leyó sobre algunas estadísticas tristes de los matrimonios estadounidenses. Uno de cada dos termina en divorcio. Una de cada tres personas casadas ha sido infiel a su cónyuge. Y uno de cada tres estadounidenses casados admite que no ama a su cónyuge. Si usted es soltero o recién casado quizás se ha preguntado qué podría guardarle de convertirse en una de estas estadísticas. Usted puede haber meditado en el significado del amor y sobre lo que lo hace perdurar. Tal vez usted se ha preguntado cómo permanecer enamorado y cómo asegurarse de que su matrimonio va a ser cada vez mejor.

Para responder estas preguntas, el mejor sitio para comenzar es examinar en primer lugar la forma en que uno elige a la pareja. La típica pareja estadounidense construye su relación sobre lo que podría llamarse una atracción fatal, una atracción que finalmente les fallará como fundamento para una relación duradera.

inlL El diagrama a la derecha representa las tres dimensiones de la vida de una persona: cuerpo, personalidad y espíritu. Las tres dimensiones son diseñadas exclusivamente por Dios, pero el espíritu es la parte esencial e inmortal de usted. Ahora bien, cuando un hombre se siente atraído por una mujer, él suele sentirse atraído por la apariencia física de esta. En segundo lugar, él se siente atraído por la personalidad de esa mujer. Cuando una mujer se siente atraída por un hombre, es probable que se sienta atraída principalmente por la personalidad de ese hombre y luego por su apariencia física. No hay nada malo en ninguno de los casos; pues es la forma en que los hombres y las mujeres fueron diseñados. No obstante, si su atracción hacia su cónyuge (o hacia un cónyuge potencial) no va más allá de su atractivo físico y personal, entonces surgirán problemas. Esta es la atracción fatal.


El fundamento típico de atracción de la joven pareja comienza y termina en los dos círculos externos, ignorando, o en el mejor de los casos, subvalorando la importancia de la vida espiritual de su pareja. Lo que es obvio (pero a menudo pasado por alto) es que la apariencia física y la personalidad están en constante declive. Los cuerpos de las personas empiezan a decaer entre los 25 y 30 años. El metabolismo se hace más lento. Los músculos y el tono de la piel comienzan a disminuir. Los órganos y los músculos se vuelven más susceptibles a lesiones y enfermedades. Más tarde, la personalidad también se ve afectada por la edad. La mente no es tan aguda como antes. Olvidar dónde pusimos las llaves se convierte en una experiencia más frecuente. Las emociones cambian, se vuelven más sensibles o ásperas con la edad, mientras que la voluntad tiende a endurecerse a medida que las personas se encasillan más en sus maneras de hacer las cosas.

Guiado por esta atracción fatal, el proceso típico de selección de pareja se parece al siguiente diagrama. Mario está buscando pareja. El criterio de selección es una combinación de atractivo físico y personal, pero nada más. Mario conoce y sale con alguien e incluso le confiesa amor, pero la relación no dura. Entonces viene alguien más. Curiosamente, Mario confiesa amor por esta persona también, no obstante, esta relación tampoco parece funcionar correctamente. Luego viene una tercera, o una cuarta, o una quinta relación, y Mario cada vez deja un pedacito de corazón con la persona anterior. Esto continúa hasta que Mario llega a un punto en la vida (tal vez después de terminar la escuela o conseguir el primer buen trabajo) donde a Mario le parece que es el momento adecuado para casarse. Ahora, aquí está la pregunta que pone al descubierto el defecto fatal en este proceso: ¿Qué le hace pensar a Mario que la relación actual se hará más rica y mejor durante 50 años, cuando todas las relaciones anteriores no sobrevivieron más de 5 meses? No hay una buena respuesta a esta pregunta si el matrimonio se construye solamente sobre atractivos físicos y personales.

El punto es que la mayor esperanza que una pareja tiene de experimentar un amor de toda la vida es construir su relación sobre una atracción espiritual. Tal vez usted ha visto un matrimonio maduro (lo cual es cada vez más raro) donde ambos cónyuges continúan disfrutando de su pareja después de 40, o 50, o incluso más años juntos. Muchas de estas parejas aprendieron en sus primeros años que el amor no es simplemente sentirse atraído por el encanto físico o personal de su pareja. El atractivo más importante es la vida espiritual de su cónyuge y el amor es visto como un compromiso —basado…


en la voluntad de Dios—, con el crecimiento espiritual de su pareja. Las emociones fuertes son un resultado adicional inevitable de tal amor, y hacen mucho más probable que un matrimonio alcance su pleno potencial de larga duración. Esto no quiere decir que se trate de una garantía grabada en piedra para un matrimonio maravilloso y feliz. Pero es la mejor esperanza de poder alcanzarlo.

Esto nos lleva a 2 Pedro 1:3-11, porque aquí usted encontrará las características de una vida espiritual creciente y que honra a Dios. El pasaje no solo nos dice cómo es esta vida en términos de carácter espiritual, sino que también nos señala cómo esta vida espiritual se puede lograr. Note que el versículo 3 dice que Dios nos ha dado todo lo que necesitamos para la vida y la piedad por «su divino poder…». Quizás hubo un tiempo en que pensaba que todo lo necesario para la vida y la piedad provenían de su propio esfuerzo humano, buenas intenciones y fuerza de voluntad. Desde una mentalidad de obras usted puede haber pensado: «Solo tengo que esforzarse más. Ser sincero. Ser moral. Seguir la Biblia». No, el poder debe venir de Dios. Él crea una vida espiritual próspera.

Note también que Dios hace esto para que podamos llegar «…a ser participantes de la naturaleza divina». Pedro entonces enumera varios aspectos de la naturaleza divina (virtud, conocimiento, dominio propio, amor fraternal, etc.) que promueven nuestra efectividad espiritual a medida que estas características aumentan por el poder de Dios (ver v. 8). En otras palabras, Dios otorga Su poder para producir Su naturaleza en los creyentes. Es esa creciente naturaleza divina —no la decreciente naturaleza física y personal— la que debería ser el fundamento número uno de atracción hacia su cónyuge o posible cónyuge. Los otros atractivos son buenos, pero van a disminuir. Por lo tanto, haga que la vida espiritual sea su principal atracción, de modo que cuando las cosas secundarias ya no estén usted no se quede perdido.

¿Significa esto que usted si usted se casó basado solo en el atractivo personal o físico de su cónyuge no será bendecido con un matrimonio fantástico y duradero? De ningún modo. Incluso si usted tomó la peor de las decisiones sobre la base de todas las condiciones equivocadas, no es demasiado tarde para comenzar a enfocarse en la dimensión espiritual de su relación. Haga que su propia vida espiritual sea su más alta prioridad, y procure influir en el crecimiento espiritual de su cónyuge. Los esposos tienen una oportunidad y una responsabilidad especiales al respecto, ya que ellos son los líderes espirituales de sus hogares.

Si usted es un padre, su mayor prioridad es preparar a sus hijos para tomar decisiones sabias con respecto a su amo, su misión y su pareja. Asegúrese de modelar la prioridad de lo espiritual sobre lo físico. Admire las cualidades espirituales de su cónyuge en presencia de sus hijos, no solo las físicas. Muestre a sus hijos las desventajas de la gratificación inmediata y enséñeles a procurar lo que es duradero. Comenzando a una edad temprana, condicione a sus hijos para que estén conscientes de…


que usted debe desempeñar un papel importante en su proceso de decisión al seleccionar a su cónyuge. Sea el tipo de padre con quien sus hijos podrían y discutirían la elección de la pareja. Y, por supuesto, ore por el futuro cónyuge de sus hijos.

Si usted es soltero, aprenda a desarrollar una atracción espiritual en su vida. Si quiere casarse con un rey o reina (espiritualmente hablando), entonces usted debe ser un rey o una reina. También debe incluir las características de una vida espiritual vigorosa (descrita en 2 Pedro 1), en la parte superior de la lista de lo que está buscando en una pareja para casarse. Si usted tiene una relación con alguien con quien sabe que la atracción espiritual no es, ni nunca podría ser el fundamento principal de la atracción, entonces rompa esa relación. Salir con alguien está bien; simplemente no entregue su corazón varias veces. Las citas deben ayudarle a encontrar la persona adecuada, así como prepararle para la persona adecuada. Ore por su futuro cónyuge. Pídale a alguien que respete que le dé un consejo objetivo y espiritualmente maduro con respecto a su elección de la pareja. Y establezca normas personales para usted mismo que sean lo suficientemente altas como para protegerlo y guiarlo para tomar una decisión sabia.


C A P A C I T A C I Ó N En 2 Pedro 1 usted vio algunas de las cualidades que forman una vida cada vez más piadosa. Ahora es un momento apropiado para pensar en su crecimiento en la piedad y cómo (o si) está afectando su matrimonio o relación de noviazgo. Las preguntas de la sección capacitación son específicas a varias situaciones en la vida.

Todos: Utilizando las cualidades de 2 Pedro 1:5-7 como referencia, describa algunas de las formas en que ha crecido en la piedad desde que se convirtió en seguidor de Cristo.

Solteros: ¿Cómo ha influido su crecimiento en la piedad en su perspectiva sobre el tipo de persona que sería una pareja adecuada para el matrimonio?

Casados: ¿Cómo ha influido su travesía espiritual en su relación con su cónyuge?

Todos: ¿Qué cree que le haría una persona espiritualmente más atractiva?


Casados: ¿Cómo describiría la salud espiritual de su matrimonio? ¿Sobre qué medida basa usted su opinión?

Casados: ¿Qué tan bien familiarizado está su cónyuge con su travesía espiritual? ¿Qué podría hacer para asegurarse de que su cónyuge esté involucrado con su travesía espiritual?

Solo Cristo nos ha sustentado.

Hombres casados: ¿De qué maneras ha estado invirtiendo en el crecimiento espiritual de su esposa? Si necesita hacer un cambio, ¿Qué pasos apropiados podría dar a partir de hoy?

Mujeres casadas: ¿Cómo ha estado apoyando el crecimiento espiritual de su esposo? Si necesita hacer un cambio, ¿qué pasos apropiados podría dar a partir de hoy?


RESPONSABILIDAD

Antes de su reunión del Grupo La Travesía, piense en las siguientes preguntas. Es posible que le hagan cualquiera de estas preguntas o que usted se las haga a otro miembro del grupo. Ellas le ayudarán a examinar su vida a la luz de la verdad que usted exploró esta semana y también les dan a otros miembros del grupo una oportunidad para animarle a vivir plenamente por Cristo. Abajo se deja un espacio para que pueda tomar notas durante las conversaciones de rendición de cuentas en su reunión de grupo.

  • Si es soltero, ¿está usted con alguien con quien sabe que la relación no está —ni nunca podría estar— fundamentada en una atracción espiritual?
  • ¿Está manteniendo usted su pureza personal ante Cristo?
  • Si está casado, ¿está procurando el crecimiento de la dimensión espiritual de su matrimonio? ¿Cómo?
  • ¿Terminó la tarea de la sección misión esta semana?
  • Describa su tiempo típico de adoración personal. ¿Cuándo y dónde lo tiene? ¿Qué duración tiene? ¿Cómo usa ese tiempo? ¿Qué ha estado estudiando en la palabra de Dios?
  • Describa una situación en la que fue un embajador de Cristo esta semana.

MISIÓN.
CONTANDO HISTORIAS

«Y les dijo Jesús: Venid en pos de mí, y haré que seáis pescadores de hombres»
(Mar. 1:17).

Continúe trabajando en su testimonio de 60 segundos y prepárese para compartirlo de memoria con su Grupo La Travesía. También, continúe orando por aquellos de su lista de oración, y específicamente ore con fervor para que Dios le dé una oportunidad de compartir su testimonio con ellos.

La segunda tarea de esta sección Misión es para aquellos que están casados o están en una relación que podría dar lugar al matrimonio. Su misión es tener una conversación espiritual con su «otra mitad». Esto puede que no parezca una tarea para aquellos que ya se sienten cómodos orando, leyendo la Biblia y hablando de cosas espirituales con su pareja. Pero para otros esto podría ser una empresa gigantesca. Este temor es la razón por la que esta tarea es tan importante. Usted necesita comenzar a desarrollar el fundamento espiritual en su relación y este comienza con sentirse cómodo al tratar temas espirituales con su pareja. En su primer intento de plantear el tema no tiene que escoger un asunto largo y complicado. Si usted necesita una idea para una conversación sencilla de arranque, pruebe uno de estos puntos:

  • Mencione algo que está aprendiendo en La Travesía.
  • Pregunte la opinión de él/ella sobre un sermón reciente.
  • Comparta una experiencia significativa en su propia travesía espiritual.
  • Pregúntele sobre su propia travesía espiritual.
  • Pregúntele sobre un versículo de la Biblia que usted leyó hace poco, pero que no entendió. Escriba sobre su experiencia aquí y esté dispuesto a compartir su experiencia con su Grupo La Travesía

ORACIÓN

«Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros. Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones»
(Sant. 4:7-8).

Cuando estamos cerca de Dios, nuestras vidas se vuelven espiritualmente atractivas. Esté dispuesto a acercarse a Dios.

  • Mi petición de oración con respecto a la verdad para esta semana:
  • Mi petición de oración con respecto a una situación en mi vida:
  • Mi petición de oración con respecto a alguien de mi lista de oración:
  • Peticiones de oración de otros en mi grupo:

«Que la esposa haga que su marido se alegre de volver a casa y que él haga que ella se sienta triste por verlo partir»
(Martín Lutero).

«El matrimonio es un llamado a morir (a sí mismo) …Los votos matrimoniales cristianos son el comienzo de una práctica de morir que dura toda la vida, de entregar no solo todo lo que tienes, sino todo lo que eres. ¿Es esto un sombrío llamado al patíbulo? ¡De ningún modo! No es más sombrío que morir a sí mismo y seguir a Cristo. De hecho, aquellos que mueren amorosamente por sus cónyuges son los que más gozo encuentran, tienen los matrimonios más satisfactorios y experimentan el mayor amor»
(R. Kent Hughes, Disciplines of Godly Man, (Disciplinas de un hombre piadoso) Crossway Books, 1991, pp. 35-36)