
Resumen
La tradición reformada resume la obra de Cristo en tres oficios (el “triple oficio” o munus triplex): profeta, sacerdote y rey. Cristo — “el Ungido”, que es lo que significa Su título — recibió la unción del Espíritu para cumplir los tres papeles que en el Antiguo Testamento requerían una unción separada, y que ningún hombre había ocupado a la vez de manera perfecta. Heidelberg lo explica: “porque Él es ordenado por Dios el Padre, y ungido con el Espíritu Santo, para ser nuestro Profeta y Maestro principal… nuestro único Sumo Sacerdote… y nuestro Rey eterno” (P. 31).
Como profeta, Cristo revela plenamente la voluntad y el consejo secreto de Dios para nuestra salvación (Catecismo Mayor, P. 43) — no es solo un mensajero más, sino la Palabra misma hecha carne (Jn. 1:1,14), el punto final de la revelación de Dios (Heb. 1:1-2). Como sacerdote, se ofreció a sí mismo una sola vez como sacrificio para satisfacer la justicia divina y reconciliarnos con Dios, y continúa intercediendo por Su pueblo (Catecismo Mayor, P. 44 — ver Propiciación e Intercesión de Cristo). Como rey, somete a Sí mismo a Su pueblo, los rige y defiende, y refrena y vence a todos Sus enemigos y los de ellos (Catecismo Mayor, P. 45).
Los tres oficios no son intercambiables ni opcionales: sin el profeta no conoceríamos la verdad, sin el sacerdote no tendríamos expiación, sin el rey no tendríamos quien gobierne y proteja lo que el sacerdote ganó. Ver el desarrollo detallado de cada uno en sus notas propias: Oficio profético de Cristo, Oficio sacerdotal de Cristo, Oficio real de Cristo.
Bases bíblicas
- Deuteronomio 18:15 — la promesa de “un profeta como yo” que Dios levantaría, cumplida en Cristo (cf. Hch. 3:22).
- Salmo 110:4 — “Tú eres sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec”.
- Salmo 2:6 — “Yo he instalado a Mi Rey sobre Sion, Mi santo monte”.
- Hebreos 1:1-3 — Cristo como la revelación final de Dios (profeta), quien hizo la purificación de los pecados (sacerdote) y está sentado a la diestra de la Majestad (rey).
- Hechos 3:22 — Pedro identifica a Jesús como el profeta prometido por Moisés.
Recursos del vault
Confesiones y catecismos
- Heidelberg, P. 31 — Por qué es llamado Cristo, es decir, ungido
- Catecismo Mayor de Westminster, P. 43 — Cómo desempeña Cristo el oficio de profeta
- Catecismo Mayor de Westminster, P. 44 — Cómo desempeña Cristo el oficio de sacerdote
- Catecismo Mayor de Westminster, P. 45 — Cómo desempeña Cristo el oficio de rey
- Catecismo menor de Westminster, P. 24
- Catecismo menor de Westminster, P. 25
- Catecismo menor de Westminster, P. 26
Serie devocional — Portavoz de la gracia
- De los oficios de Cristo en general
- La persona, la naturaleza y los oficios del Mediador
- Cristo el profeta
- Cristo el intercesor — obra sacerdotal continua.
- El Reino de Cristo — obra real.