
Nuestra iglesia local existe para atesorar, seguir y proclamar con fidelidad el evangelio de Cristo. El evangelio es el origen, el centro y el propósito de todo lo que hacemos, incluyendo la manera en que recibimos, administramos y usamos los recursos financieros.
Las finanzas no son un tema “menos espiritual”, sino una expresión concreta de nuestra adoración, nuestra confianza en Dios y nuestra misión de hacer discípulos. Por eso queremos que nuestras prácticas financieras reflejen claramente la gracia de Dios, los principios de la1 Palabra y nuestra identidad como una iglesia Gracia Soberana