
Resumen
El señorío de Cristo es la confesión de que Jesús no es solo Salvador sino Señor (kyrios): aquel a quien Dios Padre ha dado “toda autoridad… en el cielo y en la tierra” (Mt. 28:18) y a quien toda rodilla debe doblarse. El Catecismo de Heidelberg explica por qué se le llama “Señor nuestro”: nos ha redimido “no con oro o plata, sino con Su preciosa sangre” y nos ha librado del poder del diablo “para hacernos Su propia posesión” (P. 34) — el señorío de Cristo nace de la redención, no de una conquista ajena a Su amor. El Catecismo Menor de Westminster lo describe en términos de Su oficio de Rey: “sujetándonos a sí mismo, rigiendo y defendiéndonos, y restringiendo y venciendo a todos sus enemigos y los nuestros” (P. 26). La Confesión Bautista de Londres de 1644 añade que este poder real se ejerce ya, “sobre todos, ángeles y hombres, buenos y malos” (Art. 19), aunque su consumación visible está todavía por venir (ver Venida de Cristo).
Confesar el señorío de Cristo no es solo doctrina sino sumisión: Romanos 10:9 liga la confesión “que Jesús es el Señor” a la fe que salva, y Pablo mismo construye toda una ética — doméstica, laboral, eclesial — sobre esa confesión (ver el sermón Señor de todos sobre Ef. 6:5-9). Reconocer a Cristo como Señor desplaza cualquier otro señorío sobre la vida del creyente: el dinero, el yo, las circunstancias — de ahí su estrecha relación con la Obediencia y la negación propia.
Bases bíblicas
- Mateo 28:18 — “toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra”; la base de todo señorío de Cristo.
- Hechos 2:36 — “Dios lo ha hecho Señor y Cristo”; Pedro anuncia el señorío de Jesús como centro de la predicación apostólica.
- Filipenses 2:9-11 — toda lengua confesará “que Jesucristo es Señor”; el señorío es resultado de la humillación y exaltación de Cristo.
- Romanos 10:9 — confesar “a Jesús por Señor” va unido a la fe que salva.
- Colosenses 1:18 — Cristo es “la cabeza del cuerpo que es la iglesia” y tiene “en todo la primacía”.
- Apocalipsis 19:16 — “Rey de reyes y Señor de señores”; el señorío de Cristo en su consumación escatológica.
Recursos del vault
Confesiones y catecismos
- Catecismo de Heidelberg, P. 34 — el señorío de Cristo fundado en la redención.
- Catecismo Menor de Westminster, P. 26 — el oficio real de Cristo.
- Confesión Bautista de Londres (1644), Art. 19 — el alcance presente del poder real de Cristo.
- Artículo 16 y Artículo 25 — el señorío de Cristo sobre la iglesia y su gobierno.
Notas y reflexiones
Sermones
- Señor de todos — el señorío de Cristo aplicado a las relaciones laborales (Ef. 6:5-9).
- 2019-06-20 - La supremacía de Cristo en nuestro servicio — el señorío de Cristo vivido en el servicio.
Ver también Oficio real de Cristo y Los Oficios de Cristo para el desarrollo del oficio regio de Cristo dentro del munus triplex.