
Para memorizar:
“Y consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras, no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos unos a otros.”
Comentemos:
- ¿Han escuchado antes el término “membresía de la iglesia”? ¿Qué entienden por él?
- ¿Alguna vez han hecho un compromiso formal con una comunidad o grupo? ¿Cómo fue esa experiencia?
En la sesión pasada vimos que la iglesia es la comunidad que Cristo está edificando, y que fuimos salvados para vivir nuestra fe en comunidad. Hoy vamos a explorar algo muy concreto: ¿qué significa comprometerse formalmente con una iglesia local? ¿Por qué importa?
Idea Clave:
La membresía de la iglesia no es un trámite burocrático. Es un acuerdo de amor y responsabilidad entre un creyente y una congregación local.
La iglesia: una embajada del Reino
El apóstol Pablo nos dice que los creyentes somos embajadores de Cristo en este mundo:
Por tanto, somos embajadores de Cristo, como si Dios rogara por medio de nosotros, en nombre de Cristo les rogamos: ¡Reconcíliense con Dios!
Un embajador representa a su país en tierra extranjera. De la misma manera, nosotros representamos a Cristo en este mundo. Y si los creyentes somos embajadores, la iglesia local es como la embajada del Reino de Dios aquí en la tierra.1
Comentemos:
- ¿Qué hace un embajador? ¿A quién representa y cómo lo hace?
- ¿Qué produce en tu corazón pensar que eres representante de Cristo en tu familia, trabajo y comunidad?
Esta responsabilidad es enorme. Por eso la iglesia no puede ser indiferente a sus miembros, tiene que cuidarlos, formarlos y ayudarlos a crecer, para que juntos reflejen fielmente el carácter de Cristo.
Idea Clave:
Una de las formas en que la iglesia cumple su misión es afirmando, discipulando y cuidando a sus miembros. Y una de las formas en que los miembros contribuyen es sometiéndose a ese cuidado.
¿Qué es un acuerdo de membresía?
Cuando hablamos de membresía, hablamos de un acuerdo mutuo entre un creyente y una congregación local:
Idea Clave:
La membresía de la Iglesia es una relación formal entre una iglesia local y un cristiano, caracterizada por la afirmación y supervisión de la iglesia sobre el proceso de discipulado del cristiano, y la sumisión del cristiano a vivir su proceso de discipulado bajo el cuidado de la iglesia.2
En términos sencillos, es como si la iglesia le dijera al creyente:
“Reconocemos tu fe en Cristo, te afirmamos como parte de este cuerpo, y aceptamos la responsabilidad de cuidar tu proceso de discipulado.”
Y el creyente le dice a la iglesia:
“Los reconozco como una iglesia fiel al evangelio, y someto mi proceso de discipulado a su amor y cuidado.”
Comentemos:
- ¿Por qué creen que es importante que este compromiso sea formal y no solo informal?
- ¿Cómo se beneficia el creyente al ser cuidado por una iglesia? ¿Y cómo se beneficia la iglesia?
Los “unos a otros” del Nuevo Testamento
Tal vez pienses que la membresía es un concepto moderno, pero la encontramos en todo el Nuevo Testamento. Los creyentes del primer siglo vivían comprometidos unos con otros. Basta ver los más de 30 mandamientos del Nuevo Testamento que incluyen la frase “unos a otros”:
| # | Mandamiento |
|---|---|
| 1 | Amarse los unos a los otros (Jn 13:34-35) |
| 2 | Honrarse los unos a los otros (Ro 12:10) |
| 3 | Preferirse los unos a los otros (Ro 12:10) |
| 4 | Aceptarse los unos a los otros (Ro 15:7) |
| 5 | Consolarse los unos a los otros (2 Co 1:4) |
| 6 | Servirse los unos a los otros (Gl 5:13) |
| 7 | Sobrellevar las cargas los unos de los otros (Gl 6:2) |
| 8 | Perdonarse los unos a los otros (Ef 4:32) |
| 9 | Someterse los unos a los otros (Ef 5:21) |
| 10 | Enseñarse y exhortarse los unos a los otros (Col 3:16) |
| 11 | Estimularse los unos a los otros (Heb 10:24) |
| 12 | Orar unos por los otros (Stg 5:16) |
| 13 | Ministrarse con dones los unos a los otros (1 P 4:10) |
(Y esto es solo una parte de la lista…)
Para reflexionar:
¿Cuáles de estos mandamientos son imposibles de cumplir si no estás comprometido con una congregación local? Escribe dos o tres: _______________________________
Comentemos:
- ¿Por qué creen que nuestra cultura individualista hace tan difícil este tipo de comunidad?
- ¿Cómo le explicarías a un amigo que “ir a la iglesia” no es lo mismo que “pertenecer a una iglesia”?
Una imagen que lo dice todo
Hace algunos siglos, las iglesias locales tenían pequeños cementerios al frente de su edificio. Los miembros que morían eran enterrados ahí. Cada semana, al llegar al culto, los congregantes pasaban frente a las tumbas de sus hermanos que ya habían partido.
Era un recordatorio constante: somos una comunidad comprometida. Un día también nos enterrarán aquí. Nuestros pastores y hermanos están comprometidos con nosotros delante de Cristo, a prepararnos lo mejor posible para ese día glorioso.
Eso es la membresía: un compromiso de caminar juntos hasta el final.
Comentemos:
- ¿Qué te produce esa imagen del cementerio?
- ¿De qué manera cambia tu visión de la iglesia si la ves como una comunidad comprometida contigo de por vida?
¿Cómo me hago miembro?
Bíblicamente, es Dios quien nos integra a Su iglesia en el momento en que creemos en Cristo. La membresía universal comienza cuando una persona cree en el evangelio, se arrepiente de su pecado y se bautiza en el nombre del Dios Trino (Mateo 28:18-20).
La membresía formal con una congregación local ocurre cuando el creyente hace una solicitud voluntaria de pertenecer a esa congregación, y la congregación lo recibe bajo su cuidado y cobertura espiritual.
Para integrarte formalmente a Gracia Soberana Orizaba, necesitas conocer y adoptar los 7 valores distintivos que nos definen como iglesia, los cuales exploraremos máás adelante
Comentemos:
- ¿Por qué crees que es importante que tanto el creyente como la iglesia hagan un compromiso mutuo?
- ¿Hay algo de este concepto de membresía que todavía te genera preguntas o dudas?