Bienaventuranzas
Definición
Las bienaventuranzas son las ocho declaraciones de felicidad con las que Jesús abre el Sermón del Monte (Mt. 5:3-12). La palabra griega makarios —traducida «bienaventurado» o «feliz»— no describe una emoción subjetiva sino un estado objetivo de favor divino. Las bienaventuranzas no son condiciones que el creyente debe cumplir para recibir el reino, sino descripciones del carácter del ciudadano del reino: el tipo de persona que el evangelio produce. Invierten los valores del mundo —el pobre de espíritu, el que llora, el manso— y revelan que el reino de Dios opera con una lógica completamente distinta a la del poder y la autosuficiencia humana.
Características bíblicas
- Son descriptivas del carácter del creyente, no prescripciones morales independientes de la gracia
- Cada bienaventuranza une una disposición del alma con una promesa del reino
- La pobreza de espíritu es la puerta de entrada: reconocimiento de la bancarrota espiritual propia
- Las ocho bienaventuranzas trazan el retrato de Cristo mismo; él es el bienaventurado por excelencia
- La persecución por causa de la justicia (v. 10) cierra el ciclo con la misma promesa que abre (v. 3)
- Lucas presenta una versión paralela con cuatro bienaventuranzas y cuatro ayes (Lc. 6:20-26)