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Misión y convicciones del equipo de adoración

Este ministerio es un equipo formado por hombres y mujeres que poseen el carácter, los dones y las habilidades necesarias para dirigir a la iglesia durante la adoración.

Su propósito fundamental se expresa a través de la siguiente declaración de misión

Misión del equipo de adoración

Como equipo de adoración, guiamos a la iglesia con excelencia, convicción y pasión, para que en cada culto congregacional se proclame el valor supremo de la gloria de Dios revelada en Cristo, bajo la guía y el poder del Espíritu Santo.

Requisitos de los Ministros de adoración

Alcanzar los objetivos propuestos requiere la vida de creyentes fieles que comprenden la envergadura de su tarea y que están siendo capacitados para alcanzarla.

Servir al Señor es un privilegio que recibimos por Gracia. Sin embargo, cuando vamos a la Escritura, vemos que esta gracia no invalida la necesidad de cubrir requisitos bíblicos. Un miembro del equipo de adoración debe ser un miembro de la iglesia local de buen testimonio, cuya vida cumple los requisitos de los diáconos de 1 Tim 3:8-13. Además, debido a la naturaleza y las demandas de este ministerio las siguientes características son necesarias:

  1. Aferrados a Jesus
  2. Biblicamente solidos
  3. Capacitados técnicamente
  4. Disposición y disponibilidad para capacitarse

Convicciones del equipo de adoración

Para cumplir la Misión del equipo de adoración necesitamos convicciones basadas en la Escritura que guíen nuestra adoración. Por lo tanto, la prioridad del liderazgo será que, por el Espíritu, cada miembro del equipo de adoración arraigue las siguientes convicciones:

  1. El Espíritu usa su palabra para mover a su pueblo a la adoración
  2. La adoración requiere conocer el carácter y las obras de Dios
  3. Si el evangelio es el centro de la revelación de Dios, será el centro de nuestra adoración
  4. La vida y la adoración cristiana requieren dependencia del Espíritu Santo
  5. Cuando Su pueblo se reúne para adorar, el Señor manifiesta su presencia
  6. Servir es un privilegio glorioso, lo hacemos con asombro y compromiso
  7. La hipocresía y el orgullo destruyen nuestra vida y nuestro ministerio
  8. El Señor es más glorificado cuando adoramos con convicción y pasión