Taller de Entrenamiento en Adoración y Ministerio

Una dependencia profunda en intencional

del Espíritu Santo

#Enseñanas/Adoración

El que cree en Mí, como ha dicho la Escritura: “De lo más profundo de su ser brotarán ríos de agua viva”». Pero Él decía esto del Espíritu, que los que habían creído en Él habían de recibir; porque el Espíritu no había sido dado todavía, pues Jesús aún no había sido glorificado.
Juan 7:38-39


»Pero Yo les digo la verdad: les conviene que Yo me vaya; porque si no me voy, el Consolador no vendrá a ustedes; pero si me voy, se lo enviaré.
Juan 16:7


14 Él me glorificará, porque tomará de lo Mío y se lo hará saber a ustedes.
Juan 16:14


Dependiendo del Espíritu


Hechos 13:1-3


En la iglesia que estaba en Antioquía había profetas y maestros: Bernabé, Simón llamado Niger, Lucio de Cirene, Manaén, que se había criado con Herodes el tetrarca, y Saulo.


2 Mientras ministraban al Señor y ayunaban, el Espíritu Santo dijo: «Aparten a Bernabé y a Saulo para la obra a la que los he llamado». 3 Entonces, después de ayunar, orar y haber impuesto las manos sobre ellos, los enviaron.


¿Cómo se dieron cuenta de que les hablaba el Espíritu?


¿Qué estaban haciendo cuando el Espíritu les hablo?


¿Cuál fue el resultado?


El principio:

El Espíritu Santo media la presencia y los beneficios de Cristo, nos capacita y fortalece para vivir y servir. Como equipo de adoración, nos comprometemos a depender del Espíritu Santo buscando Su guía y poder para servir al pueblo de Dios.


¿Qué cambiaría en tu vida si fueras plenamente consiente de la presencia del Espíritu en tu vida cotidiana?


¿Qué cambiaría en el ministerio de adoración si fueramos más intencionales al depender del Espíritu?