
I. Para empezar
A. Resumen de la sesión 18
La sesión pasada completamos el paradigma del participio presente activo. La construcción ὁ ποιῶν τὴν ἀλήθειαν nos mostró al participio sustantivado en su forma más densa: “el que hace la verdad”.
Hoy avanzamos en la narrativa: Juan 3:22–36. El pasaje cierra el testimonio de Juan el Bautista y sienta las bases para llegar a Juan 4.
B. Ejercicios de repaso
Ejercicio 19.1
Completa el ejercicio de vocabulario.
Ejercicio 19.2: Repaso del participio presente activo
Realiza el parsing de los participios sustantivados en el ejercicio 19.2.
C. Vocabulario clave
Vocabulario 19: Las palabras de Juan 3:22–36
ῥῆμα y λόγος — dos palabras para "palabra"
Ya conoces ὁ λόγος (el Verbo, la Palabra, Juan 1:1). τὸ ῥῆμα es diferente: denota la palabra como pronunciada, el dicho concreto y particular. En v.34 Jesús “habla los ῥήματα de Dios”: los enuncia uno a uno. Ambas palabras son fundamentales en Juan y nunca son intercambiables.
D. Lectura
Usemos el texto griego para leer Juan 3:22–36. Juan el Bautista da su última declaración pública y señala a Jesús por última vez.
Clave de lectura
Identifica estas palabras en el texto: οὗτος, ἐκείνου, αὕτη, ἐκεῖνον, τοῦτο. ¿Sus rasgos morfológicos te recuerdan algo? Intenta deducir qué tipo de palabra son y cómo están funcionando en el texto.
E. Escribiendo el texto griego
Ejercicio 19.3
Utiliza las líneas para escribir a mano Juan 3:29–30. Mientras copias, subraya cada vez que encuentres οὗτος o ἐκεῖνος.
II. Los pronombres demostrativos
A. El reencuentro con viejos amigos
Desde la sesión 1 has visto estas palabras en el texto:
- 1:15: οὗτος ἦν ὃν εἶπον (“este es de quien yo dije”)
- 2:21: τοῦτο δὲ εἶπεν σημαίνων (“pero esto lo dijo significando…”)
- 3:28: ἔμπροσθεν ἐκείνου (“delante de ese / de aquel”)
Son los pronombres demostrativos: palabras que señalan a alguien o algo.
En español tenemos pronombres demostrativos que señalan objetos cercanos (este/esta/esto) y que señalan objetos lejanos (ese/aquel).
El griego también tiene pronombres demostrativos cercano y lejano:
B. οὗτος: un pronombre con dos caras
οὗτος, este, tiene una peculiaridad:
- sus nominativos singulares (masculino y femenino) empiezan con οὗ-/αὕ- (con espíritu áspero).
- Todos los demás casos empiezan con τ- (igual que el artículo), seguido de las vocales -ου-/-αυ-/-ου- más las terminaciones de siempre.
| Masculino | Femenino | Neutro | |
|---|---|---|---|
| NS | οὗτος | αὕτη | τοῦτο |
| GS | τούτου | ταύτης | τούτου |
| DS | τούτῳ | ταύτῃ | τούτῳ |
| AS | τοῦτον | ταύτην | τοῦτο |
| NP | οὗτοι | αὗται | ταῦτα |
| GP | τούτων | τούτων | τούτων |
| DP | τούτοις | ταύταις | τούτοις |
| AP | τούτους | ταύτας | ταῦτα |
Tabla 19.1
οὗτος/αὕτη/τοῦτο — pronombre demostrativo de proximidad.
La regla de οὗτος
- Nominativo singular masc./fem.: empieza con espíritu áspero (οὗ-/αὕ-).
- Todo lo demás: empieza con τ- y sigue las terminaciones del artículo.
- Si encuentras τούτ-/ταύτ-, estás ante una forma de οὗτος.
C. ἐκεῖνος
ἐκεῖνος no tiene irregularidades: se declina exactamente como un adjetivo de la 1ª/2ª declinación. Con este pronombre no tenemos ninguna sorpresa: solo antepone ἐκεῖν- a las terminaciones conocidas.
| Masculino | Femenino | Neutro | |
|---|---|---|---|
| NS | ἐκεῖνος | ἐκείνη | ἐκεῖνο |
| GS | ἐκείνου | ἐκείνης | ἐκείνου |
| DS | ἐκείνῳ | ἐκείνῃ | ἐκείνῳ |
| AS | ἐκεῖνον | ἐκείνην | ἐκεῖνο |
| NP | ἐκεῖνοι | ἐκεῖναι | ἐκεῖνα |
| GP | ἐκείνων | ἐκείνων | ἐκείνων |
| DP | ἐκείνοις | ἐκείναις | ἐκείνοις |
| AP | ἐκείνους | ἐκείνας | ἐκεῖνα |
Tabla 19.2
ἐκεῖνος/ἐκείνη/ἐκεῖνο — pronombre demostrativo de distancia o dignidad.
D. Uso teológico de ἐκεῖνος en Juan
En el Evangelio de Juan, ἐκεῖνος hace algo que αὐτός (“él”) no puede: señala. Cuando el griego quiere no solo referirse a alguien sino distinguirlo, elevarlo, apuntarlo con el dedo, elige el demostrativo. Thayer lo describe como el pronombre propio de “personas notables”, con una distancia que no es desprecio sino reverencia.1
En 3:30, el Bautista elige ἐκεῖνον para referirse a Jesús:
ἐκεῖνον δεῖ αὐξάνειν, ἐμὲ δὲ ἐλαττοῦσθαι. “Aquel debe crecer; yo, disminuir”.
No dice αὐτόν (“él debe crecer”) sino ἐκεῖνον. El uso de ἐκεῖνον es enfático. Derickson observa que Juan mantiene este patrón a lo largo de toda su epístola: usa ἐκεῖνος seis veces para referirse a Jesús (1 Jn 2:6; 3:3, 5, 7, 16; 4:17), siempre masculino, siempre señalándolo. Es la misma intención de Juan el Bautista cuando gritó “He aquí el Cordero de Dios”. El pronombre exige que se le reconozca como el único a quien debemos mirar.2
El mismo patrón aparece con el Espíritu Santo. En Juan 16:13 el Paráclito es introducido con una aposición solemne: ἐκεῖνος, τὸ πνεῦμα τῆς ἀληθείας: “ese, el Espíritu de la verdad”. No es un pronombre ordinario: es un señalamiento teológico.
Ejercicio 19.4: Demostrativos en el texto
Localiza todas las formas de οὗτος y ἐκεῖνος en Juan 3:22–36.
III. Nota de exégesis
ὁ φίλος τοῦ νυμφίου (Juan 3:29)
La imagen que Juan el Bautista usa para describirse a sí mismo tiene una precisión cultural sorprendente: ὁ φίλος τοῦ νυμφίου, “el amigo del novio”.
En la cultura judía del primer siglo, el shoshbin (שׁוֹשְׁבִין) era el amigo íntimo que el novio elegía para acompañarlo a lo largo de toda la celebración. Sus funciones eran concretas: ofrecía discursos de aliento, actuaba como testigo del matrimonio, contribuía financieramente, y en el momento decisivo acompañaba a la novia hasta la cámara nupcial.3 Luego esperaba afuera, escuchando. Cuando escuchaba la voz del novio y las señales de que el matrimonio se había consumado, salía a anunciarlo: las festividades podían continuar.4 Lo crucial es que el centro de la boda judía era el gozo: la alegría del shoshbin no era un accidente de su función sino el corazón mismo de ella.5
Juan el Bautista es ese amigo. No la voz principal, sino la que prepara la voz. Su rol es el de representante del novio: asegurar a la novia (los elegidos) para el novio (Jesús), y su alegría radica precisamente en el regocijo del novio sobre su novia.6
El texto expresa este gozo con dos construcciones que se sostienen mutuamente. La primera: χαρᾷ χαίρει, “se alegra con alegría”. El dativo y el verbo comparten la misma raíz, creando una intensificación cognada de influencia semítica: el equivalente griego del infinitivo absoluto hebreo.7 No es una alegría ordinaria; es una alegría que se saborea a sí misma.
La segunda: αὕτη οὖν ἡ χαρά ἡ ἐμή πεπλήρωται, “esta alegría mía ha sido cumplida”. Robertson describe el perfecto pasivo πεπλήρωται como una copa que “permanece llena hasta el borde de alegría”: el estado es completo y permanente.8 Smalley añade que este uso joánico de la “plenitud de alegría perfecta” apunta a que la hora escatológica ha llegado; quien hace la voluntad del Padre experimenta ese gozo de manera consumada.9
Juan no compite ni envidia: su gozo está consumado precisamente porque su misión ha alcanzado su propósito.
IV. Cierre
Repaso del vocabulario
Ejercicio 19.5
Utiliza la tabla para completar el vocabulario de esta sesión de memoria.
Tarea de la semana
Ejercicio 19.6
Repasa el paradigma de οὗτος y ἐκεῖνος hasta dominarlo. Completa de memoria el ejercicio 19.6 (solo el masculino).
Lectura diaria
Sigue leyendo en voz alta
Usa tu texto griego para leer Juan 3:22–36 al menos una vez antes de la próxima sesión.
Footnotes
-
Joseph Henry Thayer, A Greek-English Lexicon of the New Testament (New York: Harper & Brothers, 1889), 194. ↩
-
Gary W. Derickson, Primera, Segunda y Tercera de Juan, CEE (Bellingham, WA: Editorial Tesoro Bíblico, 2021). ↩
-
Craig Keener, The IVP Bible Background Commentary: New Testament (Downers Grove: IVP Academic, 2014), 257. ↩
-
Gerald L. Borchert, Juan 1–11, NCANT (Bellingham: Editorial Tesoro Bíblico, 2021). ↩
-
Craig Keener, Comentario del contexto cultural de la Biblia: NT (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2014), 267. ↩
-
David L. Jeffrey, A Dictionary of Biblical Tradition in English Literature (Grand Rapids: Eerdmans, 1992). ↩
-
A. T. Robertson, Word Pictures in the New Testament (Nashville: Broadman, 1933). ↩
-
Robertson, Word Pictures. ↩
-
S. S. Smalley, “Joy”, en New Dictionary of Biblical Theology, ed. Alexander y Rosner (Downers Grove: IVP, 2000), 610. ↩