Creemos que Dios, al enviar a su Hijo, quiso mostrar su amor y su inestimable bondad hacia nosotros, entregándolo a la muerte para cumplir toda justicia, y resucitándolo de entre los muertos para asegurarnos la vida celestial.
Creemos que Dios, al enviar a su Hijo, quiso mostrar su amor y su inestimable bondad hacia nosotros, entregándolo a la muerte para cumplir toda justicia, y resucitándolo de entre los muertos para asegurarnos la vida celestial.