
Adora al Señor
Toma unos momentos para leer Jeremías 31.3 - 6
3 Desde lejos el Señor se le apareció, y le dijo:
«Con amor eterno te he amado,
Por eso te he sacado con misericordia.
4 De nuevo te edificaré, y serás reedificada,
Virgen de Israel;
De nuevo tomarás tus panderos,
Y saldrás a las danzas con los que se divierten.
5 De nuevo plantarás viñas
En los montes de Samaria;
Los plantadores las plantarán
Y las disfrutarán.
6 Porque habrá un día en que clamarán los guardas
En la región montañosa de Efraín:
“Levántense y subamos a Sión,
Al Señor nuestro Dios”».Piensa un momento
- ¿Qué te dice este pasaje acerca del carácter y la naturaleza de Dios? ¿Cómo te mueve esto a la adoración?
- Toma un tiempo para orar en adoración a Dios por el inagotable e inquebrantable amor que te ha dado en Cristo.
- Alabale porque Su fidelidad es inagotable.
Busca Salmo 80.1-13
Toma unos minutos para leer con calma el Salmo 80:1-13. Imagina el clamor apasionado de un pueblo que vio a Dios abrir el mar, plantar con mano poderosa a su pueblo en la tierra prometida como su viña … ¡y ahora ve esa misma viña devastada! Siglos después del éxodo, Israel (norte) y Judá (sur) están divididos; el norte sufre la amenaza asiria por su desobediencia, alzando la voz al Pastor que mora entre querubines: “¡Despierta tu poder y sálvanos!”
1 Presta oído, oh Pastor de Israel;
Tú que guías a José como un rebaño;
Tú que estás sentado más alto que los querubines; ¡resplandece!
2 Delante de Efraín, de Benjamín y de Manasés, despierta Tu poder
Y ven a salvarnos.
3 Restáuranos, oh Dios,
Y haz resplandecer Tu rostro sobre nosotros, y seremos salvos. 4 Oh Señor, Dios de los ejércitos,
¿Hasta cuándo estarás enojado contra la oración de Tu pueblo?
5 Les has dado a comer pan de lágrimas,
Y les has hecho beber lágrimas en gran abundancia.
6 Nos haces objeto de burla para nuestros vecinos,
Y nuestros enemigos se ríen entre sí.
7 Oh Dios de los ejércitos, restáuranos;
Haz resplandecer Tu rostro sobre nosotros, y seremos salvos. 8 Tú removiste una vid de Egipto;
Expulsaste las naciones y plantaste la vid.
9 Limpiaste el terreno delante de ella;
Echó profundas raíces y llenó la tierra.
10 Los montes fueron cubiertos con su sombra,
Y los cedros de Dios con sus ramas.
11 Extendía sus ramas hasta el mar
Y sus renuevos hasta el río.
12 ¿Por qué has derribado sus vallados,
De modo que la vendimian todos los que pasan de camino?
13 El puerco montés la devora,
Y de ella se alimenta todo lo que se mueve en el campo.
Contesta
Después de leer, medita en estas preguntas:
- ¿Por qué repite el salmista tres veces “Pastor de Israel”? ¿Qué significa que Dios “habita entre querubines” (v.1)?
- ¿Qué revela el clamor urgente “Despierta tu poder… y ven a salvarnos” sobre la desesperación del pueblo?
- ¿Cómo contrasta la gloria pasada de Dios (éxodo, viña plantada, v.8-11) con la ruina actual (destrucción total, v.12-13)?
- ¿Has sentido alguna vez tu vida como “viña destrozada” por el pecado o circunstancias? ¿Cómo te habla el Pastor aquí?
- ¿Dónde vemos hoy “el resplandor del rostro de Dios”? (2 Cor 4:6)
- En Adviento, ¿cómo Jesús encarnado responde al clamor de este salmo al hacerse carne para restaurar lo devastado?
- ¿Qué significa clamar “restáuranos” confiando en la gracia de Cristo, no en nuestro mérito?
Decisiones
Ora al Señor pidiéndole que te muestre una decisión concreta esta semana que refleje confianza en el Pastor que restaura: quizás restaurar una relación rota, confesar un pecado que te ha “destrozado” como viña, o servir en tu iglesia con humildad. Escribe aquí tu decisión específica, confiando no en tu fuerza sino en la gracia de Cristo que hace resplandecer Su rostro sobre los suyos. Recuerda: la restauración viene del poder del Salvador encarnado, no de tus méritos.
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