Dios nunca condenará a Sus hijos

Verdad
De memoria: Juan 12:31–32 «Ahora es el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo será echado fuera. Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo».
En la Biblia
La semana pasada usted empezó a estudiar las doctrinas de los últimos tiempos, a partir de la Segunda Venida de Cristo que pondrá fin a la época actual. Este material defiende el punto de vista (aunque algunos cristianos no estarían de acuerdo) de que el regreso de Cristo para reinar como Rey será un acontecimiento único, y no un acontecimiento de dos etapas separadas por un período de siete años de tribulación mundial. La tribulación es en realidad una característica de la época actual que no terminará hasta el regreso de Cristo. Su regreso es una fuente de esperanza para los cristianos que anhelan ser completamente liberados del pecado y recibir la gloria que será revelada en ellos.
Esta semana usted continuará con su estudio de los últimos tiempos, considerando el muy debatido tema del Milenio. La cuestión clave de este tema es cuándo y cómo Cristo reinará en la tierra. En este material usted recibirá una introducción al libro de Apocalipsis, así como a los puntos de vista actuales más comunes sobre el Milenio, y al concepto de que los últimos tiempos ya comenzaron, pero todavía no han terminado.
Recuerde hacer de su adoración personal diaria una prioridad de su travesía espiritual. Es muy importante que usted se encuentre regularmente con Dios para experimentar la gracia a través de Su Palabra y Espíritu. Si está utilizando los pasajes de la sección En la Biblia como parte de su adoración personal, asegúrese de aplicarlos a su vida de maneras específicas. Recuerde también confesar sus pecados y pedirle a Dios que lo llene de Su Espíritu para que pueda estar empoderado para vivir como Su embajador al mundo perdido que le rodea.
20 Había unos griegos entre los que subían a adorar en la fiesta; 21 estos fueron a Felipe, que era de Betsaida de Galilea, y le rogaban: «Señor, queremos ver a Jesús». 22 Felipe fue y se lo dijo a Andrés; Andrés y Felipe fueron y se lo dijeron a Jesús. 23 Jesús les respondió: «Ha llegado la hora para que el Hijo del Hombre sea glorificado. 24 En verdad les digo que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, se queda solo; pero si muere, produce mucho fruto. 25 El que ama su vida la pierde; y el que aborrece su vida en este mundo, la conservará para vida eterna. 26 Si alguien me sirve, que me siga; y donde Yo estoy, allí también estará Mi servidor; si alguien me sirve, el Padre lo honrará. 27 »Ahora Mi alma se ha angustiado; y ¿qué diré: “Padre, sálvame de esta hora”? Pero para esto he llegado a esta hora. 28 Padre, glorifica Tu nombre». Entonces vino una voz del cielo: «Y lo he glorificado, y de nuevo lo glorificaré». 29 Por eso la multitud que estaba allí y oyó la voz, decía que había sido un trueno; otros decían: «Un ángel le ha hablado». 30 Jesús les dijo: «Esta voz no ha venido por causa Mía, sino por causa de ustedes. 31 Ya está aquí el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo será echado fuera. 32 Pero Yo, si soy levantado de la tierra, atraeré a todos a Mí mismo». 33 Pero Él decía esto para indicar la clase de muerte que iba a morir.
Juan 12:20–33. Menos de una semana antes de que Jesús fuera crucificado, en el día que celebramos como Domingo de Ramos, Jesús hizo estas declaraciones con respecto a la culminación de Su ministerio terrenal.
Los Evangelios hacen varias referencias a la «hora» de Jesús para tratar los acontecimientos que rodearon Su crucifixión y resurrección. ¿Qué puede usted aprender acerca de la hora de Jesús en este pasaje? ¿Qué es? ¿Qué pasaría cuando llegara Su hora?
- Es un tiempo determinado por Dios para mostrar la gloria de Cristo en Su muerte.
- El Señor la sabia.
- La hora
¿Qué impacto tendría la hora de Jesús en las personas? ¿En el mundo? ¿En el gobernador del mundo?
20 Pero ahora Cristo ha resucitado de entre los muertos, primicias de los que durmieron. 21 Porque ya que la muerte entró por un hombre, también por un hombre vino la resurrección de los muertos. 22 Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados. 23 Pero cada uno en su debido orden: Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo en Su venida. 24 Entonces vendrá el fin, cuando Él entregue el reino al Dios y Padre, después que haya terminado con todo dominio y toda autoridad y poder. 25 Pues Cristo debe reinar hasta que haya puesto a todos Sus enemigos debajo de Sus pies. 26 Y el último enemigo que será eliminado es la muerte. 27 Porque Dios ha puesto todo en sujeción bajo Sus pies. Pero cuando dice que todas las cosas están sujetas a Él, es evidente que se exceptúa a Aquel que ha sometido a Él todas las cosas. 28 Y cuando todo haya sido sometido a Él, entonces también el Hijo mismo se sujetará a Aquel que sujetó a Él todas las cosas, para que Dios sea todo en todos.
1 Corintios 15:20-28. Este pasaje que defiende la resurrección general también proporciona una descripción útil del reino de Jesús.
De acuerdo con Pablo, ¿está Jesús reinando ahora o en el futuro? Compare este pasaje con Juan 12. ¿Cuándo cree usted que comenzó el reinado de Jesús?
¿En qué sentido está Jesús reinando ahora?
¿Está consumado el reinado de Jesús? ¿Cuándo va a ser consumado?
15 Por esta razón también yo, habiendo oído de la fe en el Señor Jesús que hay entre ustedes, y de su amor por todos los santos, 16 no ceso de dar gracias por ustedes, mencionándolos en mis oraciones, 17 pido que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, les dé espíritu de sabiduría y de revelación en un mejor conocimiento de Él. 18 Mi oración es que los ojos de su corazón les sean iluminados, para que sepan cuál es la esperanza de Su llamamiento, cuáles son las riquezas de la gloria de Su herencia en los santos, 19 y cuál es la extraordinaria grandeza de Su poder para con nosotros los que creemos, conforme a la eficacia de la fuerza de Su poder. 20 Ese poder obró en Cristo cuando lo resucitó de entre los muertos y lo sentó a Su diestra en los lugares celestiales, 21 muy por encima de todo principado, autoridad, poder, dominio y de todo nombre que se nombra, no solo en este siglo sino también en el venidero. 22 Y todo lo sometió bajo Sus pies, y a Él lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, 23 la cual es Su cuerpo, la plenitud de Aquel que lo llena todo en todo.
Efesios 1:15-23. En este pasaje, Pablo está orando para que Dios permitiera a los efesios comprender la gloria de su llamamiento, el poder de Dios que obraba en ellos, y la autoridad de Cristo.
Describa la autoridad que Dios ha dado a Jesús. ¿Cuándo entra en vigor Su autoridad?
4 Pero Dios, que es rico en misericordia, por causa del gran amor con que nos amó, 5 aun cuando estábamos muertos en nuestros delitos, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia ustedes han sido salvados), 6 y con Él nos resucitó y con Él nos sentó en los lugares celestiales en Cristo Jesús, 7 a fin de poder mostrar en los siglos venideros las sobreabundantes riquezas de Su gracia por Su bondad para con nosotros en Cristo Jesús.
Efesios 2:4-7. Este pasaje nos dice que los cristianos tienen una posición espiritual única en Cristo. Los versículos 5–6 describen tres cosas que Dios ha hecho por nosotros, juntamente con Cristo. ¿Cuáles son?
¿Qué significa para los cristianos estar sentados «…en los lugares celestiales con Cristo Jesús»? Compare este pasaje con Efesios 1. ¿Qué puede concluir acerca de la posición espiritual de los cristianos?
1 Vi entonces a un ángel que descendía del cielo, con la llave del abismo y una gran cadena en su mano. 2 El ángel prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el Diablo y Satanás, y lo ató por mil años. 3 Lo arrojó al abismo, y lo encerró y puso un sello sobre él para que no engañara más a las naciones, hasta que se cumplieran los mil años. Después de esto debe ser desatado por un poco de tiempo. 4 También vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que se les concedió autoridad para juzgar. Y vi las almas de los que habían sido decapitados por causa del testimonio de Jesús y de la palabra de Dios, y a los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, ni habían recibido la marca sobre su frente ni sobre su mano. Volvieron a la vida y reinaron con Cristo por mil años. 5 Esta es la primera resurrección. Los demás muertos no volvieron a la vida hasta que se cumplieron los mil años. 6 Bienaventurado y santo es el que tiene parte en la primera resurrección. La muerte segunda no tiene poder sobre estos sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con Él por mil años. 7 Cuando los mil años se cumplan, Satanás será soltado de su prisión, 8 y saldrá a engañar a las naciones que están en los cuatro extremos de la tierra, a Gog y a Magog, a fin de reunirlas para la batalla. El número de ellas es como la arena del mar. 9 Y subieron sobre la anchura de la tierra, rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada. Pero descendió fuego del cielo y los devoró. 10 Y el diablo que los engañaba fue arrojado al lago de fuego y azufre, donde también están la bestia y el falso profeta. Y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos. 11 Vi un gran trono blanco y a Aquel que estaba sentado en él, de cuya presencia huyeron la tierra y el cielo, y no se halló lugar para ellos. 12 También vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie delante del trono, y los libros fueron abiertos. Otro libro fue abierto, que es el libro de la vida, y los muertos fueron juzgados por lo que estaba escrito en los libros, según sus obras. 13 El mar entregó los muertos que estaban en él, y la Muerte y el Hades entregaron a los muertos que estaban en ellos. Y fueron juzgados, cada uno según sus obras. 14 La Muerte y el Hades fueron arrojados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda: el lago de fuego. 15 Y el que no se encontraba inscrito en el libro de la vida fue arrojado al lago de fuego.
Apocalipsis 20. El libro de Apocalipsis es el libro más simbólico del Nuevo Testamento, que usa figuras míticas (p. ej. un dragón), números (p. ej. 144.000) y lugares (p. ej. Babilona) para representar realidades espirituales. Este capítulo describe cuando Satanás es atado y el reino de Cristo, la liberación y la derrota final de Satanás, y después el Juicio Final. Lea todo el capítulo, aunque esta semana se centrará solamente en los versículos 1–6. La próxima semana, usted analizará más detenidamente los versículos 7–15.
Lea los versículos 1–3. ¿En qué sentido es atado Satanás? ¿Qué le es impedido hacer durante este tiempo?
Se nos dice que Satanás es atado durante 1000 años, de ahí el término Milenio. Los cristianos debaten si son 1000 años literales o es un número simbólico que indica que Satanás estará atado por un largo tiempo que se cumplirá a cabalidad. ¿Qué piensa usted? ¿Ayuda el contexto del libro de Apocalipsis a proporcionar una pista sobre la respuesta? (Nota: compare esto con la frase «Y los millares de animales en los collados» en el Salmo 50:10).
Lea los versículos 4–6. Juan tiene una visión de tronos y de las almas de los que han sido martirizados. ¿Es esta una visión de cosas en el cielo o en la tierra? Explique.
Estos versos se refieren a dos resurrecciones. La primera resurrección es de las personas que reinan con Cristo, mientras Satanás está atado. La segunda tiene lugar después que el milenio ha terminado. ¿Qué puede aprender acerca de los que participan en la primera resurrección?
¿Cuál es la segunda resurrección? ¿Quiénes son los que forman parte de ella?
Para resumir
La semana pasada usted recibió una introducción a la doctrina de los tiempos finales creada por John Nelson Darby en los 1800 y que es tan popular en las Iglesias norteamericanas hoy en día. Vamos a repasar los acontecimientos del tiempo del fin como Darby los vio y añadiremos algunos detalles de su enseñanza acerca del Milenio:
- El Rapto: el retorno secreto de Cristo (primera etapa) para sacar del mundo a cada cristiano antes de la Tribulación.
- La Tribulación: un período intermedio de siete años de calamidad sin precedentes en todo el mundo (sobre la base de una interpretación inusual de Daniel 9).
- La segunda venida: el regreso público de Cristo (segunda etapa) para destruir a Sus enemigos, poner fin a la Tribulación y establecer Su reino en la tierra.
- El Milenio: un reinado terrenal de 1000 años (literales) del reino de Jesús en la tierra que comenzaría después de la Segunda Venida y continuaría hasta el Juicio Final. Este reino de 1000 años de Cristo y Su pueblo será una era de paz y justicia, ya que Satanás estará atado, reduciendo toda su influencia y actividad entre la humanidad.
En el estudio de la Segunda Venida que hicimos la semana pasada, llegamos a la conclusión de que la Biblia no apoya la visión de Darby sobre la venida de Cristo en dos etapas. Ni tampoco apoya un período de tribulación de siete años entre estos dos regresos. Ahora ¿qué pasa con la opinión de Darby sobre el Milenio? ¿Apoya la Biblia su punto de vista?
Esta es una pregunta muy difícil de responder. Aquí es pertinente mostrar humildad, ya que los cristianos, creyentes en la Biblia y temerosos de Dios, sostienen varios puntos de vista diferentes sobre cómo interpretar Apocalipsis 20, el único pasaje en la Biblia que menciona el Milenio. Todos los cristianos están de acuerdo en que hay, o habrá, una época Milenial caracterizada por una restricción de las actividades de Satanás en la tierra, y por el reinado de Cristo y Su pueblo. La pregunta es cuándo y cómo esta época tendrá lugar. Hay cuatro puntos de vista que son muy tomados en cuenta por los cristianos de hoy. A continuación mostramos un resumen de estos cuatro puntos de vista:
- Pre-milenarismo Dispensacional: (punto de vista de Darby descrito anteriormente y, probablemente, el más común hoy en día). El Rapto y la glorificación de los creyentes, luego la Tribulación, y luego la Segunda Venida se llevarán a cabo antes de un reinado terrenal de Jesús de 1000 años literales. (Por eso el nombre de Pre-milenarismo). Cada incrédulo a lo largo de la historia será resucitado para enfrentar el Juicio Final después del Milenio.
- Pre-milenarismo Histórico: (un punto de vista apoyado por algunos de los primeros cristianos en la historia, que creció en popularidad durante los tiempos de persecución). El fin de la era de la Iglesia se caracterizará por una fuerte tribulación y persecución de la Iglesia. La Segunda Venida va a terminar esta persecución y Jesús reinará en la tierra con Su pueblo glorioso durante 1000 años. Después del Milenio, los incrédulos serán resucitados para enfrentar el Juicio Final.
- Pos-milenarismo: (una visión que tiende a crecer en popularidad cuando la Iglesia está disfrutando un avivamiento o un crecimiento de su influencia en el mundo). La Era de la Iglesia se caracteriza por la mejora gradual de la situación del mundo debido a la influencia y el poder del evangelio. Esta mejora con el tiempo dará lugar a una era milenaria de paz y justicia en el mundo que va a durar mucho tiempo, aunque no necesariamente 1000 años. La segunda venida ocurrirá después de esta era milenaria, en la que los creyentes serán resucitados y glorificados, y los incrédulos serán resucitados para enfrentar el Juicio Final.
- A-milenarismo: (el punto de vista sostenido por San Agustín, muchos de los reformadores protestantes, y La Travesía). El reino milenario de Jesús descrito en Apocalipsis 20 es una descripción simbólica de Su reinado celestial con Su pueblo durante la Era de la Iglesia, así como los «dolores» de Mateo 24 es una descripción simbólica de la tribulación que Su pueblo tendría que soportar durante este tiempo. Por lo tanto, no habrá un futuro Milenio de 1000 años. Después de la Era de la Iglesia, los creyentes serán resucitados y glorificados, y los incrédulos serán resucitados para enfrentar el Juicio Final.
Cada uno de los puntos de vista descritos anteriormente se deriva de una interpretación particular de Apocalipsis 20. Por lo tanto, tal vez sería prudente revisar dos principios generalmente aceptados para la interpretación de Apocalipsis.
Lo primero y más importante es que el Apocalipsis debe interpretarse de forma coherente con la totalidad de la Escritura. Este principio es referido a menudo como comparación de la Escritura con la Escritura. Cuando se aplica correctamente, este principio guiará al estudiante de la Escritura a depender de pasajes que se entienden con claridad para guiar la interpretación de los pasajes difíciles. Esto significa que los pasajes narrativos y doctrinales claros deberían ayudar a explicar pasajes poéticos, proféticos, o simbólicos; y no viceversa.
En segundo lugar, es necesario recordar que Apocalipsis es el libro más rico simbólicamente en el Nuevo Testamento, que rivaliza con las visiones de Daniel y Ezequiel en el Antiguo Testamento. Por lo tanto, el estudiante de la Escritura debe tener cuidado de no asignar un significado literal a los símbolos, sino que debe buscar el sentido figurado que están destinados a transmitir. Además, el estudiante de la Escritura no debe abordar el libro de Apocalipsis como si este contuviera exclusivamente predicciones simbólicas del futuro. El libro de Apocalipsis no apareció en un vacío histórico; el apóstol Juan escribió estas palabras en un momento en que la persecución romana y judía y la cultura pagana eran influencias importantes en la vida de la Iglesia. Por lo tanto, su mensaje estaba destinado a ser leído por los lectores del primer siglo con el fin de avivar su esperanza en la victoria final de Cristo, a pesar de que sus circunstancias pudieran haber indicado lo contrario.
Con estos principios en mente, miremos Apocalipsis 20 para ver si es compatible con cualquiera de los puntos de vista sobre el Milenio antes descritos. Como se habrán dado cuenta, Apocalipsis 20:1–6 trata tres características del periodo milenial: Satanás será atado (20:2–3); Cristo reinará (20:4,6); y los que sufren el martirio reinarán con Él (20:4,6). Observe en el versículo 3 el propósito por el que Satanás es atado: «para que no engañase más a las naciones…». Es importante tener en cuenta que la palabra, «naciones» indica que no son judíos, es decir, son gentiles. Así que, al parecer, antes de que Satanás fuese atado, estaba libre para engañar a las naciones gentiles. Podríamos bien preguntarnos cuándo Satanás tuvo esta autoridad. La respuesta se encuentra en un texto narrativo en Juan 12, que podemos utilizar para ayudarnos a interpretar Apocalipsis 20.
En este pasaje, Jesús está viajando a Jerusalén con multitudes de personas, tan solo unos días antes de ser crucificado. Juan incluye el detalle significativo de que algunos griegos estaban presentes en la multitud y procuraban tener una audiencia con Jesús. Felipe y Andrés llevaron esta noticia a Jesús, a lo que Él respondió diciendo: «Ha llegado la hora para que el Hijo del Hombre sea glorificado» (12:23). Luego sigue describiendo Su «hora» como un tiempo de angustia personal del cual Él no retrocedería, pues era el objetivo y el propósito de Su vida. Con respecto a esta hora Jesús proclamó: «Ahora es el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo será echado fuera. Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo» (12:31–32). ¿Cuál es esta hora a la que Jesús se refería? Es Su crucifixión. Lejos de ser una derrota, la crucifixión sería Su gloriosa victoria sobre el príncipe de este mundo (Satanás), y el medio por el cual Él atrae a las personas de todas las naciones (no solo judíos) a una relación salvadora con Él mismo. Parece, pues, que el hecho de que Satanás es atado para que no engañe a las naciones, en Apocalipsis 20, puede interpretarse justamente como una representación simbólica de la victoria de Cristo en la cruz. En la cruz, Satanás fue echado fuera y atado, Su autoridad para engañar a las naciones disminuyó grandemente, permitiendo que los gentiles vean la luz del Evangelio de Jesucristo.
¿Y entonces qué de las otras características del Milenio: el reinado de Cristo y el reinado junto a Él de Su pueblo martirizado? Una vez más, hay que preguntarse cuándo Cristo reinará con Su pueblo, y nuevamente, podemos recurrir a pasajes doctrinales claros como ayuda para interpretar el Apocalipsis. Según Pablo, Dios ya ha hecho que Jesús reine, «sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero» (Ef. 1:21). Y Su reinado en esta era continuará hasta que «entregue el reino al Dios y Padre, cuando haya suprimido todo dominio, toda autoridad y potencia. Porque preciso es que él reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies» (1 Cor. 15:24–25). Además, Pablo afirma que Dios «nos dio vida juntamente con Cristo…y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús» (Ef. 2:5–6). Este pasaje enseña que, al menos en cierto sentido, los creyentes están reinando con Cristo en la actualidad.
En estos pasajes narrativos y doctrinales, la Escritura enseña claramente que Satanás fue destronado por la obra victoriosa de Cristo en la cruz, y que Cristo está reinando ahora con Su pueblo. Por lo tanto, puesto que las tres características de la era del Milenio están ocurriendo ahora, llegamos a la conclusión de que el Milenio en sí es una realidad presente. El Milenio debe ser considerado como una representación simbólica de la victoria y el reinado presentes de Cristo sobre Satanás, una visión que habría traído consuelo a los lectores perseguidos de Juan. Ya que el Apocalipsis a menudo utiliza números de manera simbólica, no parece desatinado interpretar el número 1000 como un símbolo de la realización plena del tiempo previsto de Dios, al igual que «los millares de animales en los collados» (Sal. 50:10) es una referencia simbólica a que todos los animales pertenecen a Dios.
Usted puede preguntarse acerca de los mártires y las dos resurrecciones mencionadas en Apocalipsis 20. ¿Quiénes son estas personas y cuáles son estas resurrecciones? Una vez más, apelaremos a los relatos de los evangélicos y a las cartas doctrinales. Estas fuentes mencionan solo dos resurrecciones: la resurrección física de Cristo (que los creyentes comparten espiritualmente, según Efesios 2:5–6), y la resurrección física de los creyentes y no creyentes al final de la época actual (ver Mateo 13:24–30 y Juan 6:39–54). Así que las dos resurrecciones en Apocalipsis 20 deben estar refiriéndose a las mismos dos resurrecciones, aunque vistas a través de una lente muy diferente. La primera resurrección mencionada en Apocalipsis 20 es una visión de aquellos que han sido martirizados y reinan con Cristo en el cielo. Esta es una referencia simbólica a la resurrección de Jesús en la que los mártires (y todos los creyentes) participan espiritualmente. El hecho de que los mártires sean mencionados no excluye a todos los creyentes, sino que llama especialmente la atención a su sacrificio. Tenga en cuenta que Juan estaba escribiendo para animar a los cristianos que estaban soportando tiempos peligrosos. La segunda resurrección de «los otros muertos» (20:5) se produce después de la era del Milenio. Parece que Juan se refiere solo a la resurrección física de los incrédulos, ya que ellos no comparten el reinado de Cristo. Sin embargo, esto no significa que los creyentes no sean también resucitados físicamente en ese momento. Juan está señalando meramente el hecho de que los creyentes en la actualidad disfrutan de una resurrección y reinado por medio de Cristo que los incrédulos no experimentarán y que Satanás no puede derrotar.
Por lo tanto, llegamos a la conclusión de que la Biblia sí apoya el punto de vista amilenial. En el momento de la victoria de Jesús en la cruz, Su resurrección y ascensión, Jesús comenzó a reinar por encima de toda autoridad y poder. La autoridad de Satanás para engañar a las naciones ha sido revocada, y Jesús atrae al que Él quiere de las naciones, mientras perdure esta era. Sin embargo, la Iglesia aún debe soportar pruebas y tribulaciones. Por lo tanto, en un sentido el Reino ha llegado ahora, y en otro sentido aún no ha llegado en su máximo poder. Según Jesús, Satanás ya ha sido echado fuera y su autoridad disminuida, pero su influencia y actividad todavía no han sido silenciadas por la eternidad. Esto debe esperar hasta el Juicio Final y la renovación de la creación, lo cual estudiaremos la próxima semana.
Los cristianos deben mirar la época actual como un momento de oportunidad para la difusión del Evangelio. El Espíritu Santo usó la pluma de Juan para fomentar valor en el presente frente a la tribulación y acción en el presente en el nombre de Cristo, y no solo esperanza para la vida futura. Recordemos a diario que nuestro Señor reina ahora por medio de Su pueblo para extender Su reino en todo el mundo.
Capacitación
Revise los 66 libros de la Biblia en preparación para recitarlos en su reunión de Grupo La Travesía.
Tal vez a usted le han enseñado una visión diferente del Milenio. ¿Cómo esperaba usted que fuera el Milenio? ¿Cómo su expectativa ha impactado su travesía espiritual hasta ahora? ¿Ha contribuido a su crecimiento en Cristo? ¿Ha sido un obstáculo? ¿Ninguno de los dos? Explique por qué.
¿De qué manera la doctrina del Milenio, tal como se presenta en este material, impacta su cosmovisión? ¿Qué le dice esta doctrina sobre el estado del mundo, su futuro y su lugar en él? ¿Qué le dice acerca de sus prioridades en la vida? ¿Cómo puede la perspectiva amilenial advertirle sobre la forma en que debe relacionarse con el mundo?
Responsabilidad
Antes de su reunión del Grupo La Travesía, piense en las siguientes preguntas. Es posible que le hagan cualquiera de estas preguntas o que usted se las haga a otro miembro del grupo. Ellas le ayudarán a examinar su vida a la luz de la verdad que usted exploró esta semana. Estas también les dan a otros miembros del grupo una oportunidad para animarle a vivir plenamente por Cristo. Abajo se deja un espacio para que pueda tomar notas durante las conversaciones de rendición de cuentas en su reunión de grupo.
- ¿Cómo ha impactado la verdad de esta semana su forma de pensar acerca de sus prioridades en la vida?
- Describa cómo la verdad del reinado actual de Cristo influye en su forma de vida.
- ¿Ha sido totalmente honesto en todas sus relaciones en el trabajo, el hogar y la iglesia?
- ¿Usted está luchando para vivir una vida libre de inmoralidad?
- ¿Puede compartir una aplicación de la Escritura que hizo a su vida esta semana?
- Describa la calidad y la constancia de su adoración personal esta semana.
- ¿Cómo se ha desarrollado su vida misional desde que se unió a este Grupo La Travesía?
Misión. Dialogando
«Le dijo Tomás: Señor, no sabemos a dónde vas; ¿cómo, pues, podemos saber el camino? Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí» (Juan 14:5–6).
Su tarea de la sección misión esta semana es leer el tercer folleto de Temas de Vida que aborda la pregunta: «¿Es Jesús el único camino a Dios?» Lea la breve sección introductoria y responda las preguntas en el margen que acompañan a los capítulos del evangelio de Juan. Puede omitir la mayoría de las lecturas en Juan, pero esté preparado para discutir las preguntas en su próxima reunión de Grupo La Travesía. Usted puede escribir en el folleto o en el espacio a continuación.
Use el siguiente espacio para escribir sus ideas y sentimientos acerca de presentar a Jesús como el único camino a Dios a los más necesitados y los no cristianos. Esté preparado para presentar sus ideas en su próxima reunión del grupo.
Oración
«Por esta causa también yo, habiendo oído de vuestra fe en el Señor Jesús, y de vuestro amor para con todos los santos, no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones, para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza, la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales, sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero» (Ef. 1:15–21).
Pablo ora pidiendo grandes cosas para los creyentes en Éfeso. Ore por estas mismas cosas para usted y para otros de su grupo.
- Mi petición de oración con respecto a la verdad para esta semana:
- Mi petición de oración con respecto a una situación en mi vida:
- Petición de oración con respecto a alguien de mi lista de oración:
- Peticiones de oración de otros en mi grupo:
«Nadie puede hacer un acto de amabilidad más grande por mí en este mundo que orar por mí» (C. H. Spurgeon).