Venganza
Definición
La venganza es el deseo o acto de infligir daño a quien nos ha dañado, como respuesta al agravio sufrido. La Escritura distingue entre la justa retribución que Dios y las autoridades civiles administran, y la venganza personal que el creyente debe renunciar a tomar. La prohibición de la venganza personal no niega que el mal merece ser castigado, sino que ese castigo no corresponde al individuo sino a Dios, quien juzga con perfecta justicia. La renuncia a la venganza es un acto de fe: confiar en que Dios vindicará a su pueblo en el tiempo correcto. Al mismo tiempo, los Salmos de imprecación muestran que el deseo de justicia ante el mal puede canalizarse legítimamente en oración a Dios.
Características bíblicas
- Dios se reserva la venganza para sí mismo: «Mía es la venganza, yo pagaré» (Rom. 12:19; Dt. 32:35)
- El creyente no debe devolver mal por mal sino vencer el mal con el bien (Rom. 12:17-21)
- Los Salmos de imprecación muestran cómo el deseo de justicia se encauza en oración (Sal. 94:1)
- El perdón personal no niega la realidad del mal ni elimina la necesidad de justicia
- La paciencia en el sufrimiento injusto es una forma de confiar en el Juez justo (1 Ped. 2:23)
- Cristo mismo no amenazó cuando padeció, sino encomendó su causa al que juzga justamente (1 Ped. 2:23)
Pasajes clave
- Rom. 12:17-19 — «No paguéis a nadie mal por mal… mía es la venganza, dice el Señor»
- Dt. 32:35 — «Mía es la venganza y la retribución»
- 1 Ped. 2:23 — Cristo encomendó su causa al que juzga justamente
- Sal. 94:1 — «Dios de las venganzas, Señor, Dios de las venganzas, manifiéstate»
- Mt. 5:38-39 — No resistáis al que es malo: la enseñanza de Jesús sobre la revancha