Cubre sus rostros de vergüenza, Para que busquen Tu nombre, oh SEÑOR. Sean avergonzados y turbados para siempre; Sean humillados y perezcan, Para que sepan que solo Tú, que te llamas el SEÑOR, Eres el Altísimo sobre toda la tierra.Sal 82.3-4


Así oraba Asaaf por sus enemigos, por aquellos que habían puesto todo Su empeño en destruir a Su pueblo. No pedía destrucción total, pedía que el Señor los humillara