
Resumen
El noveno mandamiento —«No darás falso testimonio contra tu prójimo» (Éx. 20:16; Dt. 5:20)— prohíbe declarar como verdad lo que es mentira en perjuicio de otra persona. El Catecismo Menor de Westminster lo resume de forma escueta (P. 76), mientras que el Catecismo de Heidelberg (P. 112) y el Catecismo Mayor de Westminster (P. 143-145, que en esa traducción llaman al noveno mandamiento «el nono mandamiento») amplían su alcance mucho más allá del falso testimonio en un tribunal: incluye toda calumnia, difamación, chisme, juicio precipitado y lisonja —en su lugar, exige amar y «confesar de corazón, íntegramente, la verdad» y defender el honor del prójimo (HC P. 112)—. El diablo es llamado «padre de mentira» y «acusador de los hermanos» (Jn. 8:44; Ap. 12:10), de modo que el testimonio falso comparte su naturaleza.
Bases bíblicas
- Éxodo 20:16 — «No darás falso testimonio contra tu prójimo», el texto del mandamiento en la primera entrega de la Ley en el Sinaí.
- Deuteronomio 5:20 — repetición del mandamiento en la segunda entrega de la Ley a la generación que entra a Canaán.
- Proverbios 6:16-19 — entre las cosas que Dios aborrece: «el testigo falso que habla mentiras».
- Juan 8:44 — el diablo, «padre de mentira», trasfondo teológico de todo falso testimonio.
Recursos del vault
Confesiones y catecismos
- Catecismo Menor de Westminster, P. 76 — P. 77 — P. 78
- Catecismo Mayor de Westminster, P. 143 — P. 144 — P. 145 (nota: «nono» es la forma arcaica de «noveno» en esta traducción, no un error de tipeo del vault)
- Catecismo de Heidelberg, P. 112
- Catecismo de Keach, P. 81 — P. 82 — P. 83
- Un catecismo para niños y niñas, P. 91-92 — versión infantil: «a decir la verdad y a no hablar mal de los demás».
Notas y reflexiones
- Testimonio falso — desarrolla el pecado específico que este mandamiento prohíbe por su nombre.
- Honestidad — la virtud positiva exigida como contraparte de la prohibición.
- Integridad — la coherencia entre palabra y vida que sostiene un testimonio veraz.
- Chisme — una de las formas más comunes de violar este mandamiento, señalada explícitamente por Heidelberg P. 112.