Integridad

Definición

La integridad es la coherencia entre lo que uno cree, dice y hace: es la condición de ser uno, entero, indiviso. En la Escritura, el término hebreo tōm («integridad») describe a la persona que camina «en rectitud»: que no tiene agenda oculta, cuya vida pública y privada coinciden, y cuya palabra es confiable. La integridad no es perfección —el íntegro también peca y lo reconoce—, sino transparencia y consistencia moral. Es un fruto del temor de Dios: la persona íntegra se comporta de la misma manera cuando está sola que cuando está en público, porque vive coram Deo, delante de Dios. En el ministerio, la integridad es indispensable: la vida del ministro no puede contradecir su mensaje.

Características bíblicas

  • Job fue declarado «hombre íntegro y recto» por el propio Dios (Job 1:8)
  • El camino del íntegro es el camino recto; la perversidad del transgresor lo destruirá (Prov. 11:3)
  • El salmista pide ser examinado por Dios en su integridad: confianza de que el interior coincide con el exterior (Sal. 26:1-3)
  • Pablo instruye a Tito a ser modelo de buenas obras, con integridad en la doctrina y seriedad (Tit. 2:7)
  • La hipocresía es la antítesis de la integridad: aparentar lo que no se es (Mt. 23:27-28)
  • La integridad produce confianza: el creyente íntegro puede apelar a su conciencia como testimonio (2 Cor. 1:12)