
Resumen
La consumación es el punto final de toda la historia de la redención: el momento en que Cristo vuelve, resucita a los muertos, ejecuta el Juicio final, y establece definitivamente cielos nuevos y tierra nueva, donde Dios habita para siempre con Su pueblo redimido. Es el “todavía no” que completa el “ya” de la salvación presente (ver Ordo Salutis): el creyente ya disfruta hoy de muchos de los beneficios de la obra de Cristo, pero la plenitud —cuerpos glorificados, una creación liberada de la corrupción, la presencia inmediata e ininterrumpida de Dios— queda reservada para la consumación.
La Confesión de Fe de Westminster, en su capítulo sobre el juicio final, enseña que Dios ha fijado un día en el cual juzgará al mundo con justicia por medio de Cristo, y que el propósito de esto es “la manifestación de la gloria de Su misericordia, en la salvación eterna de los escogidos, y de Su justicia, en la condenación de los réprobos” — para que los justos, entrando en la vida eterna, reciban “esa plenitud de gozo y refrigerio que viene de la presencia del Señor” (CFW XXXIII). No es un final de destrucción sino de restauración: la creación misma, “sujeta a esclavitud de corrupción”, será liberada “a la libertad de la gloria de los hijos de Dios” (Rom. 8:21) — la consumación no abandona lo creado, lo renueva.
Bases bíblicas
- Apocalipsis 21:1-5 — “vi un cielo nuevo y una tierra nueva… Dios morará entre ellos… enjugará toda lágrima de sus ojos, y ya no habrá muerte”.
- 2 Pedro 3:10-13 — el día del Señor, y la espera de “cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia”.
- Isaías 65:17 — “voy a crear cielos nuevos y tierra nueva; y no serán recordadas las cosas primeras”.
- 1 Corintios 15:24-28 — “entonces vendrá el fin, cuando Él entregue el reino al Dios y Padre… para que Dios sea todo en todos”.
- Romanos 8:19-23 — la creación misma, liberada de su esclavitud a la corrupción, esperando la revelación de los hijos de Dios.
Recursos del vault
Confesiones y catecismos
- CFW XXXIII — Del juicio final
- CFW XXXII — Del estado del hombre después de la muerte y de la resurrección de los muertos