Los líderes de adoración y su ejemplo en pureza


La pureza es la cualidad que indica que, en su esencia o naturaleza, ese algo no está corrompido ni adulterado; está sin diluir, libre de maldad y contaminación. Esto se aplica a nuestras motivaciones. Dios nos llama a que guardemos nuestras mentes de ser “desviadas de la sencillez y pureza de la devoción a Cristo” (2 Cor. 11:3). Dirigir a otros por ganancia económica o por el reconocimiento público deshonra a Dios. Él quiere que nuestra adoración sea sincera, no hipócrita; dispuesta, no a la fuerza; de todo corazón, sin distracciones. En otras palabras, pura.
Bob Kauflin
Nuestra adoración importa