La pobreza de espíritu, el llanto, la mansedumbre, el hambre y la sed de justicia, la misericordia y la paz, incluso la alegría en medio de la persecución, son virtudes de la persona completa para las cuales la obediencia externa nunca puede servir de sustituto. Jonathan T. Pennington
El Sermón Del Monte Y El Florecimiento Humano