Estamos en un pacto matrimonial que se supone que debe ser determinado no por las acciones inmediatas de alguna de las dos partes, sino por un compromiso previo de cada uno de mantener una relación de amor. Aunque ciertamente hay tensiones y frustraciones con las que debemos lidiar, debemos hacer ese trabajo basándonos en el pacto que compartimos, no en los errores que cometemos.
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Bryan Chappel, Gracia Sin Límites, (Abrir en Kindle)