Resaltado
Al final todo obrará, según los buenos propósitos de Dios, para gloria suya y el bien de su pueblo. Sin embargo, debemos darnos cuenta de que al castigar el mal en los que no están redimidos (como el faraón, los cananeos y los babilonios), Dios también se glorifica mediante la demostración de su justicia, santidad y poder (vea Éx 9:16; Ro 9:14–24). Por intermedio del profeta Isaías, Dios dice: «Yo formo la luz y creo las tinieblas, traigo bienestar y creo calamidad; Yo, el Señor, hago todas estas cosas» (Is 45:7; la palabra hebrea que se traduce «crear» aquí es bará, que es la misma palabra que se usa en Gn 1:1). En Lamentaciones 3:38 leemos: «¿No es acaso por mandato del Altísimo que acontece lo bueno y lo malo?» Los israelitas, en tiempo de arrepentimiento de corazón, clamaron a Dios y dijeron: «¿Por qué, Señor, nos desvías de tus caminos, y endureces nuestro corazón para que no te temamos?» (Is 63:17). - Wayne Grudem
Nota
El problema del mal, Gloria de Dios, Juicio de Dios, Infierno, Soberanía d Dios
Datos bibliograficos
autor:: Wayne Grudem libro:: Teología Sistemática de Grudem Pagina o posicion: Abrir en Logos