Como Dios ha creado la iglesia para que sea una comunidad de creyentes que maduren juntos, el desarrollo de virtudes sociales es de vital importancia. Por lo tanto, Pablo exhorta a los creyentes a deshacerse de los vicios que van en detrimento de la vida comunitaria y a cultivar virtudes que edifiquen la comunidad. La virtud más importante y que las resume a todas es el amor—definido por el amor del Padre al dar a su Hijo y por el amor de Cristo al sacrificarse.
- Clinton E. Arnold