Este mundo es la gran obra maestra y formada y sostenida, así como redimida y al final restaurada por el amor trinitario. La creación no es necesaria para que Dios sea o llegue a ser, pero es llamada a la existencia y sostenida por la palabra no arbitraria y sin embargo, totalmente libre del Dios uno y trino.
Redescubrir el Espíritu Santo
