Resaltado
¿Es la predeterminación de las cosas consistente con el libre albedrío del ser humano? Y la respuesta es que ciertamente no lo es, si la libertad de la voluntad es considerada como indifferentia (arbitrariedad), pero esta es una concepción injustificada de la libertad del ser humano. La voluntad del ser humano no es algo completamente indeterminado, algo colgado en el aire que pueda ser mecido arbitrariamente en cualquier dirección. Es en cambio algo arraigado en nuestra misma naturaleza, conectado con nuestros instintos y nuestras emociones más profundos, y determinado por nuestras consideraciones intelectuales y por nuestro mismo carácter. Y si concebimos nuestra libertad humana como lubentia rationalis (auto determinación razonable), entonces no tenemos suficiente justificación para decir que esto es inconsistente con el divino conocimiento anticipado. Dice el Dr. Orr: «Hay una solución para este problema, aunque nuestras mentes fallan en cuanto a asimilarla. En parte probablemente reside no en negar la libertad sino en una concepción revisada de la libertad. Porque la libertad, después de todo, no es arbitrariedad. En toda acción racional hay un porqué para obrar —una razón que decide la acción. El verdadero ser humano libre no es aquel incierto, incalculable, sino el ser humano que es confiable. En resumen, la libertad tiene sus leyes —leyes espirituales— y la Mente omnisciente sabe cuáles son. Pero un elemento de misterio, debe reconocerse, aún permanece».. - Louis Berkhof
Nota
Preciencia de Dios, Atributos de Dios, Libre albedrío
Datos bibliograficos
autor:: Louis Berkhof libro:: Teología Sistemática de Berkhof Pagina o posicion: Abrir en Logos