Querido amigo, si el acto de mayor semejanza a Cristo que un esposo puede hacer por su esposa es entregarse por ella, entonces seguramente el acto de mayor semejanza a Cristo que podemos hacer por nuestras ovejas es entregarnos por ellos. La esencia del amor que necesitamos emular es el sacrificio. El “amante” perfecto es nuestro precioso salvador. A medida ejercemos nuestros ministerios y nos esforzamos por asemejarnos más a Él, “contemplando como en un espejo” la gloria de nuestro Señor, seremos transformados en su misma imagen (2a Cor 3:18). Nosotros y nuestro amor, serán más semejantes a Él y a Su amor. Si por la bondad de Dios, nuestros ministerios son extensos, encontraremos miles de formas de entregar la vida por nuestro rebaño, a menudo hasta el punto del cansancio hasta el mismo día de nuestra muerte.
Querido Timoteo