adorar es la sumisión de toda nuestra naturaleza a Dios; el avivar la conciencia por la santidad de Dios, el alimentar la mente con la verdad de Dios, el purgar la imaginación con la belleza de Dios, abrir el corazón al amor de Dios y dedicar la voluntad al propósito de Dios».
Datos bibliográficos
autor:: Miguel Núñez libro:: De pastores y predicadores Pagina o posicion: Abrir en Logos