2 Cor 3:14-17
14 Pero el entendimiento de ellos se endureció. Porque hasta el día de hoy, en la lectura del antiguo pacto el mismo velo permanece sin alzarse, pues solo en Cristo es quitado. 15 Y hasta el día de hoy, cada vez que se lee a Moisés, un velo está puesto sobre sus corazones. 16 Pero cuando alguien se vuelve al Señor, el velo es quitado. 17 Ahora bien, el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, hay libertad. 18 Pero todos nosotros, con el rostro descubierto, contemplando como en un espejo la gloria del Señor, estamos siendo transformados en la misma imagen de gloria en gloria, como por el Señor, el Espíritu.
Reflexiona
Pablo viene hablando de la dureza de Israel, a pesar de que ellos tienen acceso al Antiguo Testamento, no pueden ver la gloria de Dios…
- ¿Qué ocurre cuando alguien se vuelve al Señor? (v. 16) ¿Qué implicaciones tiene esto para nuestras vidas como creyentes?
- ¿Qué te dice el v. 17 sobre la deidad del Espíritu? ¿Cuál es el papel del Espíritu según este versículo? ¿Cómo, entonces, deberíamos buscarlo?
- ¿Dónde contemplamos la gloria del Señor? ¿Qué ocurre cuando contemplamos la gloria del Señor?
- Entonces ¿Cómo deberíamos buscar contemplar la gloria del Señor?
- ¿Cómo cambiaría tu vida si buscaras con más pasión contemplar la gloria del Señor?
- ¿Qué ocurriría si todos los miembros de una iglesia local sienten una necesidad sobrenatural por contemplar la gloria del Señor en las Escrituras?
Dedica unos minutos a orar con una actitud de adoración