Artículo 32 — Del matrimonio de los sacerdotes
Ningún precepto de la ley divina manda a obispos, presbíteros y diáconos realizar voto de celibato ni abstenerse del matrimonio. Por lo tanto, les es lícito, así como a todos los cristianos, contraer matrimonio según su propia discreción si juzgan que les conviene mejor para la piedad.