Artículo 14 — De las obras de supererogación

Las obras voluntarias no comprendidas en los mandamientos divinos, conocidas como obras de supererogación, no pueden ser enseñadas sin arrogancia e impiedad, porque con ellas los hombres declaran que no solo rinden a Dios todo cuanto están obligados a hacer, sino que por amor a Él hacen más de lo que por el deber riguroso les es requerido; considerando que Cristo dice claramente: “Cuando hayáis hecho todo lo que se os ha ordenado, decid: ‘Siervos inútiles somos’”.


| |