Unidad 4
La iglesia local (Parte 4)
Un lugar de capacitación para el pueblo del reino
VERDAD
De memoria:
Efesios 4: 11-13a
«Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios…»
En la Biblia:
Durante las últimas tres semanas usted ha llegado a comprender que la iglesia local es una comunidad de pacto que manifiesta visiblemente el reino invisible de Dios y funciona como:
- Un custodio del evangelio y la autoridad designada por Dios para Su pueblo.
- Un hogar espiritual seguro, lejos del hogar, para Su pueblo.
- Una misión a las personas que no son del reino.
Esta semana usted verá que Dios quiere que la iglesia local funcione también como un lugar de capacitación para el pueblo del reino, y es de esta forma que la iglesia puede convertirse tanto en un hogar para el pueblo del reino como en una misión a las personas que no son del reino. En respuesta, usted será desafiado a evaluar honestamente cómo ve su papel y responsabilidad en hacer de su iglesia un hogar seguro y una misión eficaz.
Al estudiar y orar con respecto a los pasajes de la sección En la Biblia, no se engañe a sí mismo al no pensar en aplicaciones específicas y medibles para su vida. Permita que las palabras de Jesús le animen a aplicar la Palabra de Dios a su vida: «Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca» (Mateo 7:24).
Ore primero - Lea el texto - haga Preguntas - Interprete en contexto - Resuma aplicaciones - Entable conversación con Dios
Efesios 4: 11-16. En este pasaje, Pablo da una descripción detallada del propósito de Dios para el liderazgo espiritual en la iglesia. El menciona varias funciones o categorías de liderazgo espiritual y se refiere a todos los que no tienen un cargo profesional en la iglesia (los laicos) como santos.
En sus propias palabras, resuma el propósito principal de Dios al proveer un liderazgo espiritual para la iglesia.
Para lograr este propósito, ¿cuál es la principal responsabilidad de los líderes espirituales? ¿Cuál es la de los santos?
Hebreos 13: 17-21. Este pasaje contiene una bendición (una proclamación que invoca la bendición) en los versículos 20-21, la cual refleja la enseñanza de Pablo sobre la capacitación que aparece en Efesios.
¿Qué pide el autor de Hebreos que su audiencia haga por sus líderes (incluido él mismo)?
En este pasaje, ¿quién es el «capacitador»? ¿Quién es el agente de Su poder capacitador? ¿Cómo refuerza este pasaje la enseñanza de Pablo en Efesios sobre el liderazgo espiritual en la iglesia?
¿Cuál es el propósito de Su capacitación que se menciona aquí? Compare esto con Efesios 4. ¿Qué aporta esto a su comprensión del propósito de capacitar a los santos?
Para resumir:
La iglesia local es la manifestación visible del reino invisible de Dios. Dios le dio poder de custodia como entrada al reino de los cielos y Él quiere que funcione como un hogar lejos del hogar para el pueblo del reino, así como una misión del evangelio a las personas que no son del reino.
Pero, ¿cómo será la iglesia capaz de funcionar como hogar y como misión? Para que una iglesia funcione de esta manera, deben llevarse a cabo varios ministerios. Piense en todos los ministerios que aparecen en el Nuevo Testamento que Jesús, los apóstoles y los primeros diáconos y ancianos realizaron durante sus días: enseñar, consolar, alimentar, vestir, dar, alentar, capacitar, etc. (Por cierto, no cometa el error de poner «el» delante de ministerio, como si uno tuviera que ser ordenado para hacer «el ministerio». Ministerio simplemente significa servir para satisfacer una necesidad). Bueno, ¿cómo se hará todo el servicio que debe hacerse para que una iglesia local se convierta en un hogar seguro y una misión eficaz?
La respuesta a esa pregunta ha evolucionado a través de la historia de la iglesia de forma tal que en el mundo occidental de hoy en día existen básicamente tres respuestas. Estas respuestas se centran en las funciones y responsabilidades del personal de trabajo/ancianos y los miembros de la iglesia, y se resumen en la siguiente tabla

La respuesta tradicional a «¿Cómo se realiza el ministerio?» es que el clero profesional o los ministros lo hacen. Tal vez usted creció en una iglesia como ésta. Puede que haya habido una junta de ancianos o diáconos para supervisar el funcionamiento de la iglesia, algunos maestros de escuela dominical, y tal vez una auxiliar de damas; pero la mayor parte del ministerio verdadero era realizado por el ministro. Él se encargaba de todo lo relacionado con la predicación, la enseñanza, las visitas al hospital y a las casas, consejería, funerales, evangelismo y mucho más. Sin embargo, en la última parte del siglo XX comenzó a surgir una nueva respuesta entre las iglesias evangélicas (bíblicamente conservadoras) debido a un renovado interés en los dones espirituales y en el empoderamiento de los laicos para llevar a cabo el ministerio. Esta respuesta evangélica afirmaba que el personal de la iglesia local y los ancianos debían realizar el ministerio y también compartirlo con todos los miembros de la iglesia. Este fue un movimiento saludable con respecto al punto de vista tradicional, y muchísimas iglesias experimentaron una revitalización debido al servicio de un incontable número de laicos que comenzaron a verse a sí mismos como ministros. Sin embargo, muchas de estas personas sirven por su cuenta, lo mejor que pueden, con poca orientación espiritual o capacitación continua. Además, la mayoría de estas iglesias todavía reservan ciertos ministerios (especialmente las visitas al hospital, la consejería y los funerales) como parte del trabajo exclusivo del ministro profesional. Las personas en estas iglesias todavía creen que el ministro, no los miembros, debe visitarles cuando están en el hospital.
Pero esta grata evolución todavía no encaja por completo con la manera en que la Biblia dice que debe llevarse a cabo el ministerio a nivel local. Pablo escribió acerca de cómo realizar el ministerio de esta manera: «Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio…» (Efesios 4: 11-12a). Pablo define claramente las funciones y responsabilidades de los líderes espirituales y de los seguidores en la iglesia de Éfeso. Los líderes espirituales capacitan y los seguidores espirituales ministran. Es decir, los líderes de la iglesia son los principales responsables de capacitar a los miembros de la iglesia para servir, proporcionándoles oportunidades y capacitándoles para ministrarse eficazmente unos a otros (creando así un hogar seguro), y para ministrar a los que están fuera de la comunidad del pacto (creando así una misión eficaz). Solo de esta manera una iglesia local podrá cumplir el propósito de Dios de convertirse en una comunidad de creciente fe, amor, pureza doctrinal, unidad y madurez espiritual. (Ver Efesios 4: 13-16).
Este modelo de capacitación para el ministerio no se ve ni en la respuesta tradicional ni en la evangélica a cómo llevar a cabo el ministerio. Una respuesta más bíblica a la pregunta requiere redefinir el papel del personal de trabajo/ancianos de la iglesia local como líderes-capacitadores y el …
de los miembros como ministros. Esto también implica que b la predicación y enseñanza del personal de trabajo/ancianos deben ser consideradas como actividades de capacitación, no actividades de ministerio. Pero todas las demás actividades de una iglesia local deben ser vistas como ministerios que los miembros pueden estar capacitados para realizar. Esto incluye visitas a los hospitales, muchos ministerios de consejería y apoyo, evangelismo, discipulado e incluso muchos ministerios relacionados con las bodas y los funerales. (El único ministerio que las leyes estatales en los Estados Unidos exigen que sea realizado por el clero ordenado es la ceremonia de bodas.) Si bien la Escritura restringe la capacitación al liderazgo espiritual, los ministerios de todo tipo son dados sin restricciones a los miembros de la iglesia local.
Así que, ¿Cómo funciona en la práctica este modelo de líderes que capacitan a los miembros para el ministerio? Tal vez, una analogía con el mundo de los negocios ayudará a ilustrar esto. Cualquier negocio en el que uno podría pensar tendrá un propietario, un administrador, empleados y clientes. En una iglesia local, ¿Quién representaría al propietario de la empresa? —Dios. Él es el gran pastor y maestro, que capacita «…en toda obra buena para que hagáis su voluntad, haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de él por Jesucristo; al cual sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén (Hebreos 13:21). ¿Quién es el administrador de la iglesia local? —El personal de trabajo y los ancianos. Ellos son los responsables de guiar, estableciendo en oración la visión a largo plazo de la iglesia local, mediante el planteamiento de metas, logrando que los empleados se apropien y compartan las metas establecidas, y mediante la capacitación de los empleados para que cada uno pueda hacer su parte para alcanzar esas metas. Entonces, quiénes son los empleados? —Los miembros. En cierto sentido, los miembros son la iglesia. Ellos adoran al propietario, siguen la visión de la administración, y llevan a cabo el ministerio que hace de su iglesia un hogar seguro y una misión eficaz. ¿Quiénes, pues, son los clientes? —La comunidad circundante, incluidos los que buscan de Dios, los asistentes ocasionales y los miembros que presentan una necesidad específica.
Usted probablemente puede entender que el modelo de líder-capacitador y miembro-ministro se rompe si los miembros se ven a sí mismos principalmente como clientes, no como empleados. Estos miembros esperan ser ministrados (preferentemente por parte del personal de trabajo/ ancianos), pero ellos mismo no ministran. ¿Cuál es el problema? Ya sea que sus líderes no los han capacitado, o estos miembros todavía no han adaptado su forma de pensar al modelo bíblico. A nivel local, mientras más los miembros permanecen sin ser capacitados o sin verse a sí mismos como clientes, más disfuncional será la iglesia. El primer síntoma evidente de esto es que la iglesia deja de funcionar eficazmente como misión, y con el tiempo también deja de funcionar como un hogar seguro y acogedor. Por otra parte, los líderes y los miembros que abrazan la visión bíblica de su papel en la
glesia, encuentran que el Espíritu Santo y los dones que Él da son recursos poderosos para la capacitación eficaz y para servir.
Líder, ¿se ve usted a sí mismo como un líder-capacitador que prepara a sus miembros para el ministerio? ¿Comparte usted todos los aspectos del ministerio con sus miembros? ¿Encuentran ellos oportunidades para usar sus dones espirituales con creciente eficacia?
Miembros, ¿se ven ustedes a sí mismos como ministros de primera línea para los que están dentro y fuera de la iglesia local? ¿Han descubierto sus dones espirituales? ¿Están utilizándolos en el ministerio para ayudar a que su iglesia se convierta en un hogar seguro y en una misión eficaz? ¿Aprovecha las oportunidades de capacitación para lograr una mayor eficacia?
Asistente a la iglesia, ¿ha comprendido usted que Dios le ha confiado las llaves del reino a la iglesia local? ¿Se someterá usted al liderazgo de su iglesia local y se unirá a la comunidad del pacto haciendo los votos del pacto? Tómese unos pocos minutos para considerar en oración estas preguntas desafiantes antes de completar la sección de Capacitación del material.
C A P A C I T A C I Ó N
Ahora ya usted debe haber terminado de memorizar los libros del Nuevo Testamento y debe estar listo para recitarlos en su próxima reunión del Grupo La Travesía.
Después de haber reflexionado sobre las preguntas que concluyeron la sección Para resumir, complete las secciones en blanco de la tabla de abajo. Si necesita espacio adicional, use las líneas en blanco debajo de la tabla. Pero, aquí está el reto: Escriba la perspectiva de cómo se hace el ministerio en una iglesia local de la forma que su vida lo demuestra actualmente. En otras palabras, no escriba la opinión con la que usted está de acuerdo intelectualmente, ni la perspectiva que desea tener. Escribe la perspectiva que sus acciones ejemplifican.
¿Cómo se realiza el ministerio en la iglesia local?

¿Qué compromiso (s) está usted dispuesto a asumir para convertirse en un líder-capacitador o un miembro-ministro que ayude a la iglesia a funcionar como un hogar seguro y una misión eficaz?
R E S P O N S A B I L I D A D
Antes de su reunión del Grupo La Travesía, piense en las siguientes preguntas. Es posible que le hagan cualquiera de estas preguntas o que usted se las haga a otro miembro del grupo. Ellas le ayudarán a examinar su vida a la luz de la verdad que usted exploró esta semana. Estas también les dan a otros miembros del grupo una oportunidad para animarle a vivir plenamente por Cristo. Abajo se deja un espacio para que pueda tomar notas durante las conversaciones de rendición de cuentas en su reunión de grupo.
- ¿Cómo piensa responder a la verdad que ha aprendido esta semana?
- ¿Demuestra su vida un compromiso de gracia a la membresía, al servicio y/o a la capacitación en su iglesia local?
- ¿Le tienta la enseñanza sobre la iglesia local como una autoridad de Dios, un hogar, una misión y un lugar de capacitación a vivir en el mundo de las obras en lugar de la gracia?
- ¿Ha participado en alguna actividad o relación que le compromete moralmente?
- Describa su fidelidad en la adoración personal esta semana.
- Describa su disposición a vivir como un embajador de Cristo.
- ¿Trabajó la tarea de la sección Misión para esta semana?
MISIÓN. VIVIENDO LA MISIÓN
Durante varias semanas, usted ha estado orando por las personas en su lista de oración misional. Por favor, continúe desarrollando un hábito diario de oración por los más necesitados y los no cristianos que le preocupan.
Esta semana, su tarea de esta sección misión es salir de su casa y hacer una caminata de oración. Las caminatas de oración han sido practicadas por grandes cristianos como George Müller, cuya vida misional llevó a la creación de orfanatos donde miles de niños fueron atendidos en la ciudad de Bristol, en la Inglaterra del siglo 19. Considere las caminatas de oración como la oración en el lugar. La idea es ir a alguna parte: su vecindario, otro barrio, un parque recreativo, una manzana, una escuela o un complejo de oficinas, para orar específicamente para las personas y familias a las que usted conoce y por cuyos hogares y negocios usted pasa al caminar. Pero, no cometa el error de pensar que la caminata de oración es para conseguir que Dios atienda a sus oraciones. Es para que usted centre su atención en las necesidades que existen por donde usted vive, trabaja y juega, con el objetivo de ayudarle a orar más específicamente. Al caminar usted puede ver, oír, oler o tocar una pequeña parte de las vidas que le rodean, y esto va a ayudarle a comprender sus necesidades.
Antes de su caminata de oración, planifique el lugar donde usted quiere ir, así como la hora. Cuando llegue, pídale a Dios que abra sus ojos a las necesidades de la gente de allí y que le ayude a orar más específica y ardientemente por esas necesidades. Es posible que desee llevar con usted unos versículos de la Escritura como los que aparecen debajo para ayudar a que su corazón y mente se comprometan con la oración. Mientras camina, asegúrese de mirar a su alrededor, escuchar atentamente y orar. Cuando regrese a casa, escriba sobre su experiencia en el espacio provisto en la página siguiente. Esté preparado para discutir su caminata de oración en su próxima reunión de Grupo La Travesía.
«Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios» Miqueas 6: 8.
«Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor» Mateo 9:36.
«He aquí os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega» Juan 4: 35b.
«Y si un hermano o una hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día, y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha?» Santiago 2: 15-16.
O R A C I Ó N
«Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas.Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones»
Hechos 2: 41-42.
Pida a Dios que le use para Su gloria en el ministerio de su iglesia. Pídale que le haga una persona de oración, y sea hábil en el uso de Su palabra. Tenga en cuenta que los apóstoles se dedicaron a dos cosas: a la oración y la Palabra de Dios.
Mi petición de oración con respecto a la verdad para esta semana:
Mi petición de oración con respecto a una situación en mi vida:
Mi petición de oración con respecto a alguien de mi lista de oración:
Peticiones de oración de otros en mi grupo:
Quote
«Si usted me preguntara el mayor descubrimiento que he hecho en cuanto a la verdad de la iglesia, yo tendría que decir que es este: ¡Cuando Jesús edificó la iglesia, Él edificó una congregación de oración! Para decirlo más claramente: Cuando Jesús edificó la iglesia, Él edificó una reunión de oración»
(Armin Gesswein)