La santidad de una vida Lo que el Evangelio dice sobre el valor humano
VERDAD
De memoria:
Lucas 4: 18-19
El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a predicar el año agradable del Señor».
En la Biblia:
Vamos a hacer un breve resumen de los fundamentos de una cosmovisión bíblica:
- Dios es la fuente de toda verdad ya sea revelada de forma natural o sobrenaturalmente.
- Dios es la causa y el diseñador del universo.
- Dios diseñó todas las diversas formas de vida para auto-replicarse de acuerdo a cada tipo.
- Dios diseñó a la humanidad a Su imagen con la capacidad única de estar en comunión con Él.
- Dios considera valiosa a cada persona por haber sido diseñada a Su imagen.
Las dos unidades anteriores han establecido que la vida humana es preciosa para Dios. Esta semana usted considerará cómo esto se aplica a la cuestión de la santidad de la vida. Desde la década de 1970 en los Estados Unidos se ha llegado a asociar la santidad de la vida con el debate sobre el aborto, pero como usted verá, la santidad de la vida tiene una aplicación más amplia, que abarca muchos otros temas. Su estudio de esta semana comenzará con la prohibición de Dios del asesinato y concluirá viendo cómo el evangelio se aplica a estas preocupaciones.
Recuerde hacer de su adoración personal diaria una prioridad de su travesía espiritual. Es muy importante que usted se encuentre regularmente con Dios para experimentar la gracia a través de Su Palabra y Espíritu. Si está utilizando los pasajes de la sección En la Biblia como parte de su adoración personal, asegúrese de aplicarlos a su vida de maneras específicas. Recuerde también confesar sus pecados y pedirle a Dios que lo llene de Su Espíritu para que pueda estar empoderado para vivir como Su embajador al mundo perdido que le rodea.
Génesis 9: 6; Éxodo 20:13. Estos dos versículos son el núcleo fundamental de la enseñanza bíblica sobre la santidad de la vida humana. Éxodo 20:13 prohíbe el asesinato. Génesis 9: 6 explica por qué está prohibido el asesinato: porque destruye lo que está hecho a imagen de Dios.
El sexto mandamiento en Éxodo 20:13 nos dice lo que no debemos hacer con respecto a la vida humana. Sin embargo, la obediencia a la prohibición contra el asesinato implica algo más que la inacción de no matar. También implica la acción para preservar y defender la vida. Imagine que la prohibición contra el asesinato es el lado negativo (cruz) de la «moneda» de la santidad de la vida. Si se fuera a lanzar la moneda al aire, ¿qué cree usted que el lado positivo (cara) de la moneda le ordenaría que tenga que hacer con respecto a la vida?
Cuidarla y preservarla porque es un reflejo de la imagen de Dios
Deuteronomio 10: 17-19, 24: 17-22; Salmo 82: 1-4; Proverbios 14:21, 31: 8-9; Isaías 1: 16-17; Jeremías 22: 1-3; Santiago 1:27. Estos pasajes proporcionan instrucciones o ejemplos específicos del lado positivo (cara) de la moneda de la santidad de la vida sobre las que pensó en la pregunta anterior.
Lea estos pasajes y haga una lista de los tipos de personas que estos pasajes mencionan. ¿Qué tienen en común todos estos tipos de personas?
- Extranjero
- Viuda
- Huerfano
- Desvalido
Todos los casos son personas vulnerables.
Sobre la base de estos pasajes, ¿cómo debe el pueblo de Dios ver estos tipos de personas «en riesgo»? Resuma en una frase o dos nuestra responsabilidad ante Dios por esas personas.
El Señor nos manda a defender la justicia.
Salmo 139: 13-16. Esta sección del Salmo 139 nos da una idea de la cuestión moderna de cuándo comienza la existencia de un ser humano.
¿Cómo cree que estos versículos hablan de la cuestión de cuándo comienza la existencia de un ser humano?
En el momento de la concepción
Lucas 4: 14-21. Aquí, Jesús recita y afirma cumplir Isaías 61: 1-2, un pasaje que es ampliamente considerado como una de las declaraciones proféticas más claras acerca del Mesías que se encuentran en el Antiguo Testamento.
Jesús, el Mesías, fue empoderado por el Espíritu Santo para anunciar misericordia y liberación a los pobres, cautivos, ciegos y oprimidos. ¿Cómo cree usted que este mensaje se relaciona con la cuestión de la santidad de la vida? Como embajador de Cristo, ¿cómo puede involucrarse en hacer que ese mensaje influya en esta cuestión?
Sin mampostas la condición todos tenemos un valor a los ojos de Dios. Somos llamados a proclamar Y defender esa dignidad.
Para resumir:
En su polémico libro de 1966, Ética situacional, Joseph Fletcher presentó al mundo su filosofía de que el bien y el mal son términos relativos y deberían determinarse en el contexto de las circunstancias específicas, en lugar de apelar a una regla o estándar absoluto. Según Fletcher, el único absoluto moral es el amor. De esta forma, mientras que el motivo de uno para una acción específica sea el amor, entonces todo lo que se haga—ya sea el robo, la mentira, el adulterio o el asesinato— puede decirse que es moralmente correcto en esa situación. Por el contrario, la Biblia presenta cada una de las leyes morales de Dios como absolutos, y Jesús nos enseñó que el verdadero amor por Dios se manifiesta mediante la obediencia a estos mandamientos. Por lo tanto, distinguir el bien del mal no es una cuestión de discernir las circunstancias exactas de una situación, sino es una cuestión de obediencia a Su ley moral.
La ley moral de Dios se resume en los Diez Mandamientos. El sexto de estos mandamientos es: «No matarás» (Éxodo 20:13). Durante milenios, la gente ha interpretado y aplicado este mandamiento como una norma moral absoluta. Como mínimo, éste nos enseña que debemos respetar el derecho a la vida de los demás; la vida de cada persona es suya propia y ningún individuo puede quitársela legítimamente. En Génesis 9: 6, Dios nos dice por qué Él prohíbe que a una persona le quiten la vida (no así con la vida animal) y es porque Él diseñó a los seres humanos a Su propia imagen. En conjunto, estos versículos enseñan que la vida humana tiene un valor absoluto en los ojos de Dios. Es un don sagrado que debe ser protegido y conservado, de aquí el término santidad de la vida.
Joseph Fletcher le haría creer de manera diferente. Fletcher, quien una vez fuera un sacerdote episcopal, más tarde rechazó la existencia de Dios y la verdad absoluta que Dios representa. Sin verdad absoluta, no existe un estándar absoluto de lo que es bueno o malo, por lo que la gente es libre de determinar la moralidad por sí misma. Una consecuencia inevitable de esta forma de pensar es que las personas dejan de considerar la vida humana como algo valioso simplemente porque es humana. En cambio, el valor de una persona se determina por un juicio arbitrario sobre la calidad de vida de esa persona, o la contribución que hace al resto de la humanidad. En última instancia, la ética de la situación dicta que su vida no tiene valor intrínseco. Usted solo es valioso si usted o alguna otra persona deciden que su vida es lo suficientemente valiosa. De acuerdo con la forma de pensar de Fletcher, a veces el quitar la vida es la mejor alternativa a la vida.
Pero el ansia humana por los absolutos se niega a morir. Así que para muchas personas modernas, el derecho a la libre determinación (hacer con nuestra vida lo que uno elija) ha sustituido el derecho a vivir como un valor absoluto. Usted puede ver a donde lleva esto. El valor absoluto de la libre determinación y el valor relativo de la vida humana se suman a una desestimación selectiva de «No matarás». De acuerdo con la ética de la situación de Fletcher, la acción más amorosa puede ser abortar a un niño indeseado, empobrecido o con problemas físicos. Puede que la elección compasiva sea poner fin a una vida de sufrimiento con una muerte «misericordiosa». Fletcher, de hecho, fue un defensor del aborto y la eutanasia. Hoy en día muchas personas adoptan estas prácticas como un medio moral positivo para hacer frente a la ilegitimidad, la superpoblación, los defectos de nacimiento y el sufrimiento físico o mental. Al extremo que algunos incluso consideran el infanticidio y la eugenesia (reproducción humana controlada) como medios legítimos para hacer frente a las vidas consideradas de poco valor.
¿Cómo los defensores de tales prácticas las justifican? En casos de adultos en estado de coma persistente o aquellos que padecen enfermedades terminales esto se hace al afirmar que la calidad de vida de la persona es tan mala que, comparativamente, dejar de vivir es mejor. En el caso de los no nacidos e infantes, su valor se reduce de forma arbitraria a la condición de «no-persona». Pero, estos argumentos van en contra de la perspectiva bíblica de que la vida humana es un don sagrado, y que cada vida, sin importar el dolor, el sufrimiento o la pobreza, es una oportunidad para experimentar y conocer a Dios. Del Salmo 139 aprendemos que Dios está íntimamente familiarizado con los detalles de la vida de cada persona desde la concepción hasta la tumba. «Porque tú formaste mis entrañas; tú me hiciste en el vientre de mi madre…no fue encubierto de ti mi cuerpo, bien que en oculto fui formado, y entretejido en lo más profundo de la tierra. Mi embrión vieron tus ojos, y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar una de ellas»(Salmo 139: 13, 15-16). De esto podemos concluir que Dios diseña cada vida de forma única para ser vivida plenamente de principio a fin. Por lo tanto, no hay justificación moral para que una persona le quite la vida a otra persona por su propia iniciativa.
Fin de la historia, ¿verdad? No exactamente. La Escritura nos enseña que abstenerse de quitar la vida es solo un lado de la moneda de la santidad de la vida. La otra cara de la moneda es trabajar activamente para preservar, defender y sustentar la vida. Esta semana usted estudió una serie de pasajes que nos ordenan que varios grupos de riesgo—los cuales son incapaces de auto defenderse— no deben ser abandonados a merced del hambre, la opresión o la injusticia. En el lenguaje bíblico, esto incluía alimentar a los pobres, ministrar a los enfermos, ayudar a los huérfanos, las viudas y los extranjeros y asegurarse que todos estos fueran tratados con justicia en la sociedad. En nuestra sociedad a escala global también podríamos incluir a las personas sin hogar, los enfermos mentales, personas con problemas mentales y físicos, los no nacidos, aquellos tenidos en esclavitud laboral o
sexual, inmigrantes y otros. Jesús nos enseñó a amar a este prójimo como a nosotros mismos, proporcionarles alimentos, refugio, ropa, atención médica, amistad y defensa legal. En pocas palabras, Él nos enseñó a llevar la misericordia y la justicia de Dios a los necesitados. Jesús vino para hacer esto mismo. De hecho, su vida es la encarnación de la misericordia y la justicia de Dios a los necesitados.
Lucas nos dice que Él vino a proclamar un evangelio de misericordia y justicia a los pobres, los cautivos, los ciegos y los oprimidos (Lucas 4: 18-19). Piense en los tipos de personas que Jesús tocó con Su misericordia: endemoniados enloquecidos (Marcos 1, Lucas 8), enfermos (Mateo 8, 9), ciegos y sordos (Mateo 20, Marcos 7), esclavos (Mateo 8), inválidos (Lucas 13) y una pobre viuda (Lucas 7). Estos eran parias sociales, gente al borde del abismo cuya única esperanza para poder sobrevivir era encontrar suficientes migajas que la sociedad pasara por alto. Pero para Jesús, éstas eran personas de enorme valor. Sus vidas eran importantes para Él, independientemente de su calidad de vida o contribución a la sociedad. Su Evangelio afirma que cada persona tiene un valor intrínseco y absoluto para Dios sin importar cómo la sociedad los valore.
Como seguidor de Cristo, usted ha sido beneficiario de esta misericordia. Una vez usted estuvo en riesgo debido al pecado, excluido de la sociedad de los cielos. Pero Jesús vino a usted y demostró todo el significado de «no matar» al ofrecer la misericordia del perdón, la limpieza y la restauración. Todos hemos roto el sexto mandamiento, ya sea al ignorar el sufrimiento de los demás, o al despreciar a alguien o algún grupo de personas en nuestros corazones, o incluso al quitarle la vida a otra persona. Aun así, Dios le ha concedido el perdón completo por causa del evangelio, por lo que Jesús ha hecho en su lugar. Él hizo lo que usted no podía hacer, para que pueda disfrutar y compartir lo que no tenía: Su misericordia, compasión y el cuidado que le sustenta.
Este es el tipo de evangelio que Jesús le encarga a Sus seguidores que compartan tanto en palabras como en hechos. Así que esto nos deja con un pensamiento aleccionador a considerar: ¿Cómo puedo yo compartir el evangelio con las personas en riesgo, con la gente que está al borde del abismo? Tenga cuidado ahora de no permitir que la culpa o una mentalidad de obras impulsen su respuesta. Dios le ha dado la gracia de Su amor que se convierte en el poder y en la inspiración para poder compartir ese regalo con los demás. Hay un mundo lleno de vidas valiosas y un mundo lleno de vidas necesitadas. ¿De qué manera está su vida comprometida con el mundo de los necesitados? Al considerar esto, recuerde que el evangelio es la respuesta definitiva a la cuestión de la santidad de la vida. Debido al evangelio, usted puede estar seguro de que vale la pena salvar y sustentar la vida de toda persona.
CAPACITACIÓN
Revise los 66 libros de la Biblia en preparación para recitarlos en su reunión de Grupo La Travesía. Esta semana reflexione profundamente en esta pregunta: ¿Cómo puedo yo compartir el evangelio con personas en situación de riesgo, con gente al borde del abismo? Piense en esto en términos de pudiera, no en términos de debería. La esencia es imaginar cómo usted pudiera involucrarse misionalmente con personas que están en situación de riesgo. Usted podría ser capaz de donar a un hospital en una zona pobre, cuya misión sea cuidar a los enfermos en el nombre de Cristo. Usted podría ser capaz de dar una sábana de más a una persona sin hogar en el nombre de Cristo. Usted podría ser capaz de tomarse el tiempo para cuidar a un vecino enfermo en el nombre de Cristo. O, usted podría ser capaz de apoyar los programas que defienden a los no nacidos. ¿Está usted actuando en eso que es capaz de hacer?
Use el siguiente espacio para imaginar varias cosas que usted pudiera hacer con el fin de involucrarse misionalmente con personas que están necesitadas o que están marginadas. Luego, escriba acerca de cuándo y cómo usted puede llevar a cabo sus ideas.
- Casa hogar
- Hospital
- Anexos
RESPONSABILIDAD
Antes de su reunión del Grupo La Travesía, piense en las siguientes preguntas. Es posible que le hagan cualquiera de estas preguntas o que usted se las haga a otro miembro del grupo. Ellas le ayudarán a examinar su vida a la luz de la verdad que usted exploró esta semana. Estas también les dan a otros miembros del grupo una oportunidad para animarle a vivir plenamente por Cristo. Abajo se deja un espacio para que pueda tomar notas durante las conversaciones de rendición de cuentas en su reunión de grupo.
- ¿De qué maneras su vida está involucrada con la misión del evangelio a los que están en situación de riesgo?
- ¿Ha sido totalmente honesto en todas sus relaciones en el trabajo, el hogar y la iglesia?
- ¿Usted está luchando para vivir una vida libre de inmoralidad?
- ¿Puede compartir una aplicación de la Escritura que hizo a su vida esta semana?
- Describa la calidad y la constancia de su adoración esta semana.
- ¿Cómo se ha desarrollado su vida misional desde que se unió a este Grupo La Travesía?
MISIÓN. DIALOGANDO
«Le dijo Tomás: Señor, no sabemos a dónde vas; ¿cómo, pues, podemos saber el camino? Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí» Juan 14: 5-6. Su tarea de la sección misión esta semana es leer el tercer folleto de Temas de Vida que aborda la pregunta: «¿Es Jesús el único camino a Dios?»Lea la breve sección introductoria y responda las preguntas en el margen que acompañan a los capítulos del evangelio de Juan. Puede omitir la mayoría de las lecturas en Juan, pero esté preparado para discutir las preguntas en su próxima reunión de Grupo La Travesía. Usted puede escribir en el folleto o en el espacio a continuación. Use el siguiente espacio para escribir sus ideas y sentimientos acerca de presentar a Jesús como el único camino a Dios a los más necesitados y los no cristianos. Esté preparado para presentar sus ideas en su próxima reunión del grupo.
ORACIÓN «¿No es más bien el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad, soltar las cargas de opresión, y dejar ir libres a los quebrantados, y que rompáis todo yugo? ¿No es que partas tu pan con el hambriento, y a los pobres errantes albergues en casa; que cuando veas al desnudo, lo cubras, y no te escondas de tu hermano?Entonces nacerá tu luz como el alba, y tu salvación se dejará ver pronto; e irá tu justicia delante de ti, y la gloria de Jehová será tu retaguardia. Entonces invocarás, y te oirá Jehová; clamarás, y dirá él: Heme aquí» Isaías 58: 6-9 a. El profeta Isaías dice que cuando atendemos a los necesitados, Dios nos responderá cuando le llamemos (versículo 9). Pídale a Dios que le permita ver a los demás a través de los ojos compasivos de Jesús. Luego pídale que le ayude a poner esa compasión en acción. Mi petición de oración con respecto a la verdad para esta semana: Mi petición de oración con respecto a una situación en mi vida: Petición de oración con respecto a alguien de mi lista de oración: Peticiones de oración de otros en mi grupo: «Usted ama a gente a la que otros consideran restos humanos. ¿Cuál es su secreto?» (Entrevistador). «Mi secreto es simple. Yo oro» (Madre Teresa).