
Durante esta Semana Santa hacemos una pausa en nuestra serie en Daniel para detenernos en el corazón del evangelio. Él vino. Él vive. es una miniserie de dos sermones que nos invita a contemplar la entrada de Jesús a Jerusalén y su resurrección como dos acontecimiento que lo cambian todo.
Este domingo predicamos sobre Lucas 19:28–44, la entrada triunfal, donde descubrimos que la multitud celebraba a Cristo con las palabras correctas, la emoción correcta y el grupo correcto y aun así no conocían a Cristo realmente. La idea central del mensaje es esta: es posible celebrar a Cristo y no conocerlo realmente.
Esta guía está diseñada para ayudarte a llevar esa pregunta a tu grupo en casa para que juntos apliquen la verdad del evangelio a su vida cotidiana.
28 Habiendo dicho esto, Jesús iba delante, subiendo hacia Jerusalén. 29 Cuando se acercó a Betfagé y a Betania, cerca del monte que se llama de los Olivos, envió a dos de los discípulos, 30 diciéndoles: «Vayan a la aldea que está enfrente, en la cual, al entrar, encontrarán un pollino atado sobre el cual nunca se ha montado nadie; desátenlo y tráigan_lo_. 31 Y si alguien les pregunta: “¿Por qué lo desatan?”, de esta manera hablarán: “Porque el Señor lo necesita”». 32 Entonces los enviados fueron y lo encontraron como Él les había dicho. 33 Mientras desataban el pollino, sus dueños les dijeron: «¿Por qué desatan el pollino?». 34 Les respondieron: «Porque el Señor lo necesita». 35 Lo trajeron a Jesús, y echando sus mantos sobre el pollino, pusieron a Jesús sobre él. 36 Y mientras Él iba avanzando, tendían sus mantos por el camino. 37 Cuando ya se acercaba, junto a la bajada del monte de los Olivos, toda la multitud de los discípulos, regocijándose, comenzó a alabar a Dios a gran voz por todas las maravillas que habían visto, 38 diciendo: «¡Bendito el Rey que viene en el nombre del Señor!
¡Paz en el cielo y gloria en las alturas!». 39 Entonces algunos de los fariseos de entre la multitud le dijeron: «Maestro, reprende a Tus discípulos». 40 Pero Él respondió: «Les digo que si estos se callan, las piedras clamarán». 41 Cuando Jesús se acercó, al ver la ciudad, lloró sobre ella, 42 diciendo: «¡Si tú también hubieras sabido en este día lo que conduce a la paz! Pero ahora está oculto a tus ojos. 43 Porque sobre ti vendrán días, cuando tus enemigos echarán terraplén delante de ti, te sitiarán y te acosarán por todas partes. 44 Te derribarán a tierra, y a tus hijos dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, porque no conociste el tiempo de tu visitación».
Para recordar
- Lucas presenta a Jesús acercandose a Jerusalén, sabiendo que implicaba la muerte y la ira de Dios, con determinacíón y un plan perfectamente diseñado ¿Qué te dice esto acerca del propósito, obediencia y del amor de Cristo?
- La multitud de discípulos usaba palabras del Salmo 118 palabras bíblicas, tenia cantos correctos, teología correcta. Y aun así, Jesús lloró. ¿Cuál era el problema de fondo en su celebración?
Para aplicar
El sermón nos confrontó con una posibilidad incómoda: es posible celebrar a Cristo y no conocerlo realmente. Pero también nos mostró que el mismo Rey que lloró sobre esa ceguera fue a la cruz para hacernos ver. Estas preguntas pretenden ayudarnos a ser confrontados y a ver la gracia de Dios
- ¿Cómo puede una persona estar en el grupo correcto, con la enseñanza correcta, cantando las canciones correctas, y aun así no conocer realmente a Cristo? Tomen un momento para examinar qué estorbos puede haber en el corazón para que eso ocurra.
- El Pecado remanente nos inclina a construir un Cristo a nuestra medida. El sermón mencionó algunos ejemplos: el Cristo domesticado, el Cristo “curita”, el Cristo coach. ¿Qué otros falsos cristos podemos fabricarnos? ¿En cuál de ellos has confiado tú?
- El sermón nos recordó que la evidencia de conocer al Cristo verdadero no está primero en el comportamiento sino en la fe. ¿Qué señales concretas deberías buscar en tu vida para saber si tu confianza está puesta en el Cristo de la Biblia o en uno construido a tu medida?
- Conocer Cristo es algo que se construye toda la vida. ¿Qué hábitos o disciplinas te ayudan a mantener los ojos en el Cristo de la Biblia y no en el que tu corazón tiende a fabricar?
- Jesús vio la ceguera de Jerusalén, lloró sobre ella… y siguió caminando hacia la cruz. No se detuvo. ¿Qué significa para ti que el Cristo que estas conociendo ya te conoce a ti, conoce incluso tu ceguera, y fue a morir de todas formas?
Para orar
Cierren el tiempo juntos llevando las verdades del pasaje a la oración. El líder puede leer estas peticiones en voz alta o invitar a alguien del grupo a hacerlo.
- Alaben al Rey que desde la eternidad planeó cada detalle y que avanzó hacia Jerusalén con plena conciencia de lo que le esperaba para salvar a quienes no lo conocían al morir por ellos.
- Confiesen con honestidad las que hemos confiado en falsos cristos a nuestra imagen. Pidan al Espíritu que les muestre de que manera lo estamos haciendo.
- Pidan gracia para conocer a Cristo: el Rey humilde que vino montado en un pollino, que lloró sobre la ceguera humana, que murió por los que no lo conocían y que resucitó. Pidan que esa verdad no sea solo doctrina correcta sino la roca sobre la que descansamos cada día.