Introducción
Ilustración: Halloween y el Día de Muertos
Esta semana en nuestro país se celebró el Día de los Muertos, y en Estados Unidos —y por la influencia que nosotros también recibimos— se celebró Halloween. Es cierto que hay grupos que practican abiertamente el ocultismo o el satanismo, y que en estas fechas están más activos; incluso aquí, en alguna ocasión, llegamos a encontrar en las esquinas velas derretidas y cosas propias de brujería. Es indiscutible que hay un movimiento que se incrementa en grupos satánicos y ocultistas en este sentido. Y creo que nosotros, como hijos de Dios, debemos estar orando no solo en estas fechas, sino sin cesar, de manera continua.
19 Sabemos que somos de Dios, y que el mundo entero está bajo el poder del maligno.
Este pasaje nos cuenta dos realidades. Aquellos que hemos creído en Jesús y hemos rendido nuestra vida a Él ya le pertenecemos, somos de Él, estamos seguros en Cristo, porque Él garantizó que de sus ovejas no perdió a ninguna. Pero también nos presenta la otra realidad: que el mundo entero está bajo el poder del maligno. Solo hay dos posiciones: si no te has rendido a Jesús, entonces estás bajo el control de Satanás.
2 en los cuales anduvieron en otro tiempo según la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia.
Fíjate que esto no nos habla solamente de influencia, sino de control del diablo sobre aquellos que rechazan a Jesús. Solo hay dos alternativas: o te gobierna Cristo, o te gobierna el diablo. Ahora, la estrategia favorita del diablo no es mandar a sus secuaces a robar gatos negros en la noche —no son los rituales, aunque sean ciertos, ni los grupos satánicos, aunque también lo sean.
Idea clave
Satanás está actuando en el mundo sin cansarse.
Si estuviste aquí cuando estudiamos Apocalipsis, viste con claridad que lo que el diablo busca es engañar a las personas, cambiar su manera de pensar, para que cuando el evangelio les sea predicado, lo rechacen.
Repaso de la serie
Esta es la quinta semana de la serie “Muéstrame tu fe”, y hemos estado repitiendo: información no es igual a transformación. Puedes saber mucho, leer teología todos los días, aprenderte los grandes libros de los héroes de la fe del pasado — eso no te va a transformar. Llevamos cuatro sermones: en el primero dijimos que las Escrituras inspiradas son nuestra única guía para nuestra vida y nuestra fe; en el segundo, “Incomprensible”, vimos que el Dios justo y misericordioso, santo y majestuoso, todopoderoso y compasivo, se humilló para rescatar a su pueblo; en el tercero, sobre la soberanía de Dios, dijimos que Dios hace lo que quiere, cuando quiere, como quiere y donde quiere, para su propia gloria y la redención de su pueblo; y la semana pasada, “A imagen de Dios”, dijimos que Dios creó al hombre y a la mujer a su imagen, con dignidad y valor, para gobernar la creación y reflejar Su gloria.
Hemos estado contestando cuatro preguntas: ¿dónde encuentro la verdad? —por medio de Cristo, revelado en las Escrituras—; ¿realmente existe Dios? —sí, y es un Dios bueno, justo y santo que busca a los pecadores—; ¿quién dirige lo que ocurre? —un Dios santo y bueno que obra todo para Su gloria y nuestro bien—; y ¿qué es el ser humano? A todos nosotros nos educó el mundo —a mí me educó Dragon Ball Z, Mazinger Z, Caballeros del Zodíaco, mi mamá con la chancla, pero la mayor influencia vino del mundo, incluso en cómo aprendí de sexualidad—. El mundo nos programó, nos metió un código; y cuando alguien viene a Cristo, el Señor lo formatea y carga algo nuevo.
Déjame aclararte algo antes de seguir: creo que no he estado dando en el clavo en los últimos sermones, porque he abarcado demasiado — es tanta la información que podía compartir de la doctrina de Dios o del hombre que creo que perdí el enfoque original de la serie, que era ver cómo esas enseñanzas se aplican a la vida. He estado saturándote de información y de pasajes bíblicos. Estuve meditando, y vamos a cambiar un poco: ya no voy a poner tanto énfasis en leer cuarenta o cincuenta versículos — si quieres crecer en doctrina, descarga la Declaración de Fe de las Iglesias Gracia Soberana, léela y estúdiala, y busca los pasajes bíblicos que trae. Vamos a traer una verdad bíblica justificada por algunos pasajes, y después de eso vamos a ver cómo se vive.
Presentación del sermón
Este sermón lo he titulado Luz en las tinieblas: viviendo la verdad en un mundo en decadencia, y vamos a ver dos puntos: el ascenso de las tinieblas, y cómo ser antorchas encendidas. Voy a retomar el tema de la doctrina del ser humano que vimos hace ocho días.
Argumento
Necesitamos reconocer la imagen de Dios en cada ser humano, por nuestro bien, el de nuestras familias, y del mundo entero.
I. El ascenso de las tinieblas
Una clase de historia
1 Pero debes saber esto: que en los últimos días vendrán tiempos difíciles. 2 Porque los hombres serán amadores de sí mismos, avaros, jactanciosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, irreverentes, 3 sin amor, implacables, calumniadores, desenfrenados, salvajes, aborrecedores de lo bueno, 4 traidores, impetuosos, envanecidos, amadores de los placeres en vez de amadores de Dios; 5 teniendo apariencia de piedad, pero habiendo negado su poder. A los tales evita.
El apóstol Pablo le escribe esto a Timoteo, un pastor joven, estando él mismo en prisión, seguro de que iba a morir. Cuando nosotros, personas del siglo XXI, pensamos en “los últimos días”, pensamos en nuestro presente, pero bíblicamente los últimos días empezaron con la llegada del Espíritu Santo en Pentecostés. Si repasamos esa lista de características —amadores de sí mismos, blasfemos (que no solo habla de hablar en contra de Dios, sino de ser mal hablado), desobedientes a los padres, ingratos— podríamos pasar lista con ella en cualquier trabajo o escuela hoy. Pero la sociedad en la época de Pablo era mucho peor que la nuestra: cada romano tenía al menos un esclavo, y la prostitución se practicaba de manera extendidísima.
El avance del evangelio
¿Qué fue lo que cambió la historia? Se cumplió lo que Cristo había anticipado: el evangelio empezó a crecer, y aunque hubo un tiempo de oscurantismo, los valores del evangelio se empezaron a arraigar en la sociedad. Esta semana también se celebró que el 31 de octubre de 1517 un monje católico llamado Martín Lutero inició, guiado por Dios, uno de los más grandes avivamientos de la historia, al clavar sus 95 tesis en la puerta de la iglesia de Wittenberg. El evangelio empezó a ser predicado y creído no por decenas ni cientos, sino por miles; naciones enteras se convirtieron a Cristo, al menos de manera superficial —esto se conoce como la Reforma protestante—. Si observas un mapa de los países que fueron protestantes, y otro de los países católicos, y otro de los países con religiones animistas, vas a ver que corresponden, en buena medida, a los países ricos, los países en desarrollo, y todos los demás. Porque cuando el evangelio empezó a ser predicado y practicado, no por una minoría, sino por la mayoría, produjo cambios tremendos.
La llegada de la apostasía
Si miramos hacia atrás y decimos que hace un siglo las cosas estaban mejor moralmente, es porque esa influencia se ha perdido — porque la Iglesia de Cristo dejó de predicar a Cristo, dejó de hacer lo que dice el Salmo 78.
Porque Él estableció un testimonio en Jacob, y puso una ley en Israel, la cual ordenó a nuestros padres que enseñaran a sus hijos, 6 para que la generación venidera lo supiera, aun los hijos que habían de nacer, y estos se levantaran y lo contaran a sus hijos, 7 para que ellos pusieran su confianza en Dios, y no se olvidaran de las obras de Dios sino que guardaran Sus mandamientos;
Hace unos 200 años los cristianos estaban tan cómodos, había tanta prosperidad debido al avance del evangelio, que dejaron de predicarlo — se predicaba en China, en África, y muchos pensaban que pronto toda la tierra sería para Cristo. La siguiente generación fue de cristianos de costumbre, que iban a la iglesia porque así los enseñaron sus padres, y la siguiente lo mismo, hasta que se levantó una generación que no conocía a Dios: una generación de incrédulos.
Si le hacemos hoy las mismas cuatro preguntas al mundo: ¿dónde se encuentra la verdad? — el mundo dice que no existe la verdad, que cada quien tiene la suya. ¿Realmente existe Dios? — dice que no, y si existiera, sería malo o no sería todopoderoso. ¿Quién dirige lo que ocurre? — nada, nada tiene sentido, porque al fin y al cabo todos vamos a morir. ¿Qué es un ser humano? — un animal altamente evolucionado.
Idea clave
Negar a Dios conduce a la perdición.
Vivimos en México, una sociedad mezclada: hay gente profundamente católica, sobre todo de 40 años en adelante, pero para la mayoría de los jóvenes, sin que necesariamente sean ateos, Dios simplemente no está en la ecuación real de la vida. Nuestra sociedad rechaza y niega los principios de la Escritura.
Las evidencias de la apostasía
24 Por lo cual Dios los entregó a la impureza en la lujuria de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos.
Como el ser humano no quiso tener en cuenta a Dios, Dios lo entregó. Imagínate que estás comiendo algo muy picante, y un niño pequeño te lo pide y te lo sigue pidiendo — llega un momento en que le dices “órale, ahí está, ¿lo quieres? ahí está”. El ser humano rechaza a Dios una y otra vez, y Dios le dice “si quieres rechazarme, adelante” — lo único que hizo fue dejarnos. Y lo que vemos en nuestra sociedad, en nuestro país, profundamente violento, donde la muerte se ha hecho parte de la cultura —carros bomba, secuestros, robos— es consecuencia de eso.
Idea clave
Una sociedad que ha rechazado el diseño de Dios terminará colapsando.
Individualismo extremo
2 Porque los hombres serán amadores de sí mismos, avaros, jactanciosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, irreverentes, 4 traidores, impetuosos, envanecidos, amadores de los placeres en vez de amadores de Dios;
Fíjate en el sándwich: amadores de sí mismos, y no amadores de Dios — todo lo que está en medio es simplemente la consecuencia de alguien que se ama a sí mismo, que ama su propio deleite, más que cualquier cosa. Vivimos en una sociedad donde cada quien sigue su propio consejo.
Idea clave
Individualismo extremo: una actitud en la que una persona pone sus propios intereses, deseos y bienestar por encima de los de los demás, a menudo a expensas de la comunidad y las relaciones interpersonales.
El individualismo nace cuando dejas de ver a la otra persona como alguien que porta la imagen de Dios. Cada ser humano es increíblemente valioso para Dios, sin importar su edad —desde el embrión hasta el anciano—, sin importar si es hombre o mujer, su raza, cuánto tiene, o si te cae bien o no.
Idea clave
Una persona egoísta tiende a lastimar, pero alguien dominado por el egoísmo es mortal — no solo lastima, destruye, corrompe, corroe.
Algunas preguntas para revisarnos: ¿en quién piensas primero cuando llegas con hambre a comer, en ti o en los demás? ¿Qué tanto te interesas por los problemas de los demás, o prefieres “no meterte en problemas”? ¿Te cuesta trabajo colaborar con otros en un proyecto, prefiriendo “lo mío, y ya”?
Discriminación
1 Hermanos míos, no tengan su fe en nuestro glorioso Señor Jesucristo con una actitud de favoritismo. 2 Porque si en su congregación entra un hombre con anillo de oro y vestido de ropa lujosa, y también entra un pobre con ropa sucia, 3 y dan atención especial al que lleva la ropa lujosa, y dicen: «Siéntese aquí, en un buen lugar»; y al pobre dicen: «Tú estate allí de pie, o siéntate junto a mi estrado»; 4 ¿acaso no han hecho distinciones entre ustedes mismos, y han venido a ser jueces con malos pensamientos?
Nosotros tendemos a juzgar y señalar a otros por cómo los vemos, y no siempre tiene que ver con quién tiene más. ¿Sueles hacer comentarios negativos, verbales o mentales, sobre otras personas por su apariencia, su educación o sus ingresos? ¿Con quiénes te cuesta trabajo relacionarte —a mí, por ejemplo, me costaba mucho trabajo relacionarme con gente mucho mayor que yo—? ¿Cómo respondes cuando ves que alguien está rechazando a otra persona, como a veces hacemos con los niños en la iglesia, alejándolos porque “dan lata”?
Deshumanización
11 »Los mercaderes de la tierra lloran y se lamentan por ella, porque ya nadie compra sus mercaderías… 13 y vidas humanas.
Ninguno de nosotros tiene esclavos, pero hay veces que vemos a otras personas no como portadores de la imagen de Dios, sino como objetos para usar. Si tienes un negocio, puedes ver a tus empleados solo como herramientas de producción. ¿Te has irritado con alguien porque no hizo lo que le pediste? Si le das rienda suelta a ese enojo, lo que estás diciendo es que la tarea vale más que su dignidad — como cuando se te queman los frijoles: puedes molestarte, pero cuando atacas y ofendes a la persona por eso, estás ignorando que es alguien creado a imagen de Dios. El lenguaje despectivo hace lo mismo —no hablo de groserías, sino de volverse experto en “ofender diplomáticamente”—, cuando haces comentarios ofensivos porque alguien no hizo algo, le estás quitando su dignidad.
Y una de las máximas expresiones de esto es la pornografía: presenta a personas creadas a imagen de Dios como un objeto de consumo. Está extendidísima, un buen porcentaje del internet es pornografía, y la mayoría de hombres y un buen porcentaje de mujeres al menos hemos sido tentados a verla. Lo mismo hacen los juegos y películas de violencia extrema.
II. Como antorchas encendidas
Estas cosas las esperaríamos del mundo, pero ¿podrán pasar en nosotros o no? Eso nos lleva al último punto, porque la Biblia nos dice que nosotros somos antorchas encendidas.
El ejemplo de Cristo
5 Haya, pues, en ustedes esta actitud que hubo también en Cristo Jesús, 6 el cual, aunque existía en forma de Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse, 7 sino que se despojó a Sí mismo tomando forma de siervo, haciéndose semejante a los hombres. 8 Y hallándose en forma de hombre, se humilló Él mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.
Cristo no dijo “yo no me voy a rebajar por ellos” — se humilló a sí mismo y descendió. Si vienes acompañado hoy, voltea a ver a esa persona: automáticamente te vas a acordar de la última vez que discutieron, se ofendieron, o alguno fue egoísta con el otro. Pero Cristo nos puso el ejemplo. ¿Cuándo fue la última vez que pensaste “yo no me voy a rebajar, que ella venga y me pida perdón”? Nosotros queremos que todos reconozcan nuestra dignidad, pero la Escritura nos dice que todos somos igualmente dignos e igualmente valiosos, porque cada persona es portadora de Su imagen — incluso aquella con la que estás indignado, o a la que ya calaste y catalogaste de orgullosa.
El diablo está buscando engañarte, inflando tu orgullo — por ejemplo, por medio de publicidad que apela directamente a él. Cuando tienes un problema con tu pareja o con tus padres, el consejo que necesitas repetirte es: “haya en ustedes esta actitud que hubo en Cristo Jesús”. Cuando un hermano no te habla, o es grosero contigo, y tú piensas “pues yo tampoco le voy a hablar”, necesitamos ver al otro como portador de la imagen de Dios.
Viviendo el ejemplo de Cristo
14 Hagan todas las cosas sin murmuraciones ni discusiones, 15 para que sean irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin tacha en medio de una generación torcida y perversa, en medio de la cual ustedes resplandecen como luminares en el mundo,
¿Qué es murmuración? Cuando tu esposa te pide que laves los trastes y, aunque no lo digas, lo piensas con fastidio; cuando un hermano te pide ayuda y piensas “para qué se compromete si no va a cumplir”; cuando tu jefe te cambia de turno y empiezas a reclamarle; cuando te toca ese cliente que quiere todo perfecto. Hagan todas las cosas sin murmuraciones, porque esto implica un cambio de corazón — no se trata solo de morderte la lengua. El siguiente paso es “discusiones”: cuando alguien te dice algo y tu respuesta es argumentar y rechazar, aunque no levantes la voz. “Sencillos” es la misma palabra que usa Cristo cuando dice que seamos sencillos como palomas, sin malicia.
Aplicacion
- Necesitamos ver la imagen de Dios en los demás: amar a tus hermanos y demostrar ese amor, esforzarte por amar a esa persona que te cae mal, esa que sientes como una patada en el estómago cuando la ves — y esforzarte por amar a los perdidos.
- Frente a la discriminación: identifica tus pensamientos de rechazo a la imagen de Dios en otros, y arrepiéntete.
- Frente a la deshumanización: comprométete a desechar la pornografía y la violencia gráfica.
Sé que en este lugar hay personas luchando con la pornografía — es un pecado muy habitual, no hace falta ser profeta para saberlo. La próxima vez que tengas esa tentación, piensa: no puedo mirar como un objeto a una persona que fue creada a la imagen de Dios.
Conclusión
Necesitamos honrar la imagen de Dios en cada persona, por nuestro bien y el de nuestras familias. Si tú honras la imagen de Dios en tus propios hijos, en tu esposo o en el padre de tus hijos, vas a fortalecer a tu propia familia, y vamos a fortalecer al mundo entero. Y lo hacemos teniendo la misma actitud que hubo en Cristo Jesús.
Así que te invito a que, pensando en eso, cierres tus ojos…