Taller rey Nabucodonosor Pasaje: Daniel capítulos 1-4 Mapa del taller: 1.Un rey con poder 2.Un rey confrontado 3.Un rey quebrantado Objetivos: Un rey con poder: Resaltar en la historia bíblica el gran poder que tenía el rey Nabucodonosor como gobernante de Babilonia y lo confiado que eso lo hacía sentir en sí mismo. Un rey confrontado: Mostrar como Dios usó a Daniel y sus amigos para manifestarse y darse a conocer al rey Nabucodonosor y como el mismo rey fue consciente de la grandeza de Dios, pero, a pesar de esto, no le reconoció como el único y verdadero Dios. Un rey quebrantado: Enfatizar la misericordia de Dios mostrada a Nabucodonosor y como el rey terminó reconociendo a Dios. Aquí es muy importante que se enlace el mensaje con el siguiente tiempo de “devocional” en donde se compartirá el evangelio, al igual que Dios buscó a Nabucodonosor, se manifestó a él y le mostró su poder y misericordía en repetidas ocasiones, lo sigue haciendo con nosotros hoy por hoy, él busca tener una relación con cada uno de nosotros. Al final de sus días Nabucodonosor entendió que necesitaba a Dios. Nota importante: Al ser un taller, se espera que los puntos se desarrollen de manera dinámica, efectuando preguntas, haciendo reflexiones e incluso añadiendo dinámicas, de manera que no solo sea “escuchar” sino, participar, meditar, reflexionar y sobre todo, aplicarlo a la vida diaria. El tiempo de cada taller es de 40 minutos, por lo tanto al ser un contenido extenso el de este taller se pide enfatizar solo los aspectos referentes a Nabucodonosor, pues habrá otro taller sobre los amigos de Daniel que comparte pasajes con este pero, enfocado en ellos y lo mismo referente a Daniel.

Un rey con poder: Capítulo 1 Rey de Babilonia En el 3er año del reinado de Joacim vino a Jerusalén y la sitió Se llevó alguno utensilios de la casa de Dios y los colocó en la casa del tesoro de su dios. Tomó algunos jovenes israelitas de la familia real y de los nobles para ser enseñados de la escritura y lengua de los caldeos para que sirvieran en la casa del rey. El poder del rey era tal que intentó cambiar la identidad de los jóvenes, cambió sus nombres y cambió sus vidas con el objetivo de que le sirvieran. Incluso el jefe de oficiales temió por su vida cuando Daniel le pidió cambiar la dieta que el rey les había asignado Capítulo 2: En su 2do año de reinado, el rey tuvo sueños y se turbo su espíritu y no podía dormir Mandó a llamar a los magos, encantadores, hechiceros y caldeos para que le explicaran al rey su sueño Su poder era tal que sin contar el sueño que tuvo pidió que se le explicaran cuál había sido y su interpretación o de lo contrario serían descuartizados y sus casas reducidas a escombros Y si le declaraban el sueño y su interpretación recibirían regalos recompensas y grandes honores Incluso los caldeos declararon que esto era imposible, ya que ningún GRAN rey o gobernante en la tierra había solicitado algo semejante a lo que Nabucodonosor pidió El rey se enojó y mando a matar a todos los sabios de Babilonia, incluyendo a Daniel y sus amigos Un rey confrontado: Capítulo 2 Los caldeos dijeron que esto podría hacerlo solamente los dioses cuya morada no está entre los hombres Daniel pidió al rey que le diera tiempo para declararle la interpretación Arioc, capitán del rey llevó a Daniel ante el rey para dar a conocer la visión El rey le preguntó a Daniel si era capaz de darle a conocer su sueño y su interpretación Daniel dijo que no había sabios, encantadores, adivinos ni magos que pudieran declararlo al rey, pero que había un Dios en el cielo que revela los misterios y que sería Él quien diera a conocer el rey lo que sucedería al fin de sus días

(Hablar sobre el sueño rapidamente con apoyo visual) Vs 37: enfatizar que el poder del rey no era de Él sino que Dios se lo había dado Daniel habla sobre el fin de su reino y que el reino de Dios que no tendrá fin El rey Nabucodonosor cayó sobre su rostro y se postró ante Daniel y ordenó que le dieran presentes e incienso Vs. 47 El rey habló a Daniel, y le dijo: «En verdad que SU Dios es Dios de dioses, Señor de reyes y revelador de misterios, ya que tú has podido revelar este misterio». A pesar de haber visto el poder de Dios, lo reconoció como tal, pero no como SU Dios. Capítulo 3 Nabucodonosor hizo una estatua de oro y mandó reunir a los sátrapas, prefectos y gobernadores, los consejeros, tesoreros, jueces, magistrados y todos los gobernantes de las provincias para que vinieran a la dedicación de la estatua, y se les ordenó a todos que el momento en que se escuchara toda clase de música, se postrarán y adorarán la estatua de oro que el rey Nabucodonosor había levantado, y el que no se postrara ni adorara sería arrojado al horno de fuego. Algunos caldeos acusaron a los judíos, Sadrac, Mesac y Abed-Nego, quienes en ese momento el rey había puesto sobre la administración de la provincia de Babilonia. El rey Nabucodonosor furioso dio la orden de traerlos, preguntándoles si era verdad que no servían a sus dioses ni adoraban la estatua de oro que levantó. Y les pregunto si estaban dispuestos a hacerlo, pues de lo contrario serían llevados al horno de fuego ardiente. ”¿Y qué dios será el que los libre de mis manos?” (Aquí al parecer Nabucodonosor, ya había olvidado el poder de Dios y lo que él podía hacer, ya que dudo respecto a que alguien pudiera librar a los jovenes de su mano) No sabemos exactamente cuánto tiempo había pasado desde el capítulo 2 a lo que nos narra en el capítulo 3, sin embargo, hayan sido años o hayan sido meses, etc, lo cierto es que Nabucodonosor olvidó lo que Dios ya había hecho en el pasado. El rey Nabucodonosor al sentir que su autoridad fue desafiada, furioso mandó a calentar el horno de fuego 7 veces más de lo que se acostumbraba. Esto nos da la idea de “Calienten el horno todo lo que sea posible / muchísimo más de lo habitual.”, como una expresión de intensidad extrema. Al ser echados al fuego Nabucodonosor se sorprende, ya que no solo siguen con vida y se pasean en el horno, sino que también había una cuarta persona con ellos, el rey se refiere al aspecto del cuarto como “semejante al de un hijo de los dioses.” Nabucodonosor era un rey pagano y estaba hablando desde su misma perspectiva pagana, está describiendo lo que ve con el vocabulario religioso que conoce. Por eso al decir “hijo de los dioses” no necesariamente significa que Nabucodonosor comprendiera quién era esa cuarta persona.

Cuando Nabucodonosor los saca del horno y nota que no había daño alguno en ninguno de ellos se sorprende, y bendice a Dios, los 3 jóvenes fueron echados al horno de fuego por desobedecer la orden del rey, sin embargo, fueron los siervos del rey quienes murieron quemados al obedecerlo cuando aventaron a Sadrac, Mesac y Abed Nego al horno de fuego Nabucodonosor termina en los versículos 28-30 reconociendo el poder De Dios, sin embargo, vemos nuevamente frases como “el Dios DE”, “ha librado a SUS siervos”, lo cual de nueva cuenta nos muestra que Dios, no era aún el Dios del rey Un rey quebrantado: En el capítulo 4 vemos como hay un cambio de narrador, ahora es Nabucodonosor el que narra su experiencia con Dios. Nabucodonosor siendo un rey que tuvo tanto poder y a quién Dios le había permitido conquistar tanto cuenta que estando en su palacio tuvo un sueño y llamó a los magos, encantadores y caldeos para que interpretaran su sueño, sin embargo, ninguno pudo darle una interpretación, hasta que llego Daniel. Aquí se nos muestra un detalle interesante, ya que en el vs 8 Nabucodonosor menciona “Daniel, cuyo nombre es Baltasar, como el nombre de mi dios”. Recordemos que en el cap 1 cuando intenta cambiar la identidad de los israelitas les cambia el nombre, pero, a pesar de esto ellos siguen fieles a Dios. Y en el caso de Daniel aunque llevaba el nombre de la principal deidad para los babilónicos, seguía sirviendo solo a Dios. El hombre llamado Beltsasar termina siendo el instrumento mediante el cual el verdadero Dios le habla al rey de Babilonia sobre quién es realmente el soberano. Narrar el sueño o poner un vídeo sobre el mismo Daniel se turbó al escuchar el sueño, Daniel el dice que el árbol es el rey Nabucodonosor, con todo su poder y su grandeza. Y el vigilante que que descendía del cielo es el decreto De Dios que venía sobre el rey: que Nabucodonosor iba a ser echado de entre los hombres, y comería como el ganado y andaría entre las bestias del campo por 7 años hasta que reconociera que que Dios domina sobre los hombres y que él lo da a quién le place. Pero que su reino sería afirmado cuando reconociera que Dios es quién gobierna. Daniel lo llama a arrepentirse y con esto también nos muestra la misericordia de Dios quién le estaba dando una última oportunidad, a pesar de haberse manifestado a él ya 2 ocasiones anteriores. 12 meses después cuando el rey paseaba por su azotes reflexionó y dijo “¿No es esta la gran Babilonia que yo he edificado como residencia real con la fuerza de mi poder y para gloria de mi majestad?”. Y aún estaba la palabra en la boca del rey, cuando una voz del cielo le declaro que iba a acontecer todo lo que Dios ya le había advertido a través de Daniel. En ese mismo instante Nabucodonosor fue echado y comía hierba y sus cabellos crecieron como las plumas de las águilas y sus uñas como las de las aves. En esencia fue hecho una bestia del campo.

En los vs 34-35 vemos como el rey terminó reconociendo a Dios como SU Dios, ya no era solo “un Dios poderoso” sino alababa y bendecir a Dios como el único Dios. Y fue hasta ese momento que recobró su razón y su reino fue restablecido. Lo maravilloso termina en el capítulo 37, dónde podemos ver que Nabucodonosor terminó haciendo de Dios su Dios personal. Este último punto solo es una guía de como puede ser el cierre: “Al igual que con Nabucodonosor Dios está constantemente hablándonos, él quiere ser nuestro Dios personal como sucedió con el rey. Nabucodonosor siendo una persona con tanto poder y tanto dominio debajo de él terminó entendiendo que esto no venía de él, sino de Dios. No importa cuando poder o cuánto tengas tú, es Dios quien lo da y el día de hoy es como aquel sueño que Daniel interpreto para el rey, esta es una oportunidad que Dios nos da para atender a su llamado, un llamado de reconocerlo como tu Dios, de reconocer que lo necesitamos. Y para esto, vamos a profundizar un poco más en el siguiente tiempo de devocional. “