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Hablando de

FINANZAs


Nuestra misión

Atesorar, vivir y proclamar con fidelidad el evangelio de Cristo en El poder del Espíritu para la Gloria de Dios.


Visión

Que el nombre de Cristo sea conocido y exaltado en Orizaba, el sureste de México y el mundo debido a que somos una iglesia que vive y proclama el evangelio en el poder del Espíritu mediante el evangelismo y la plantación de iglesias.

note:

  • Nuestra iglesia local existe para atesorar, seguir y proclamar con fidelidad el evangelio de Cristo
  • El evangelio es tanto el origen como el propósito de nuestra existencia.
  • Para cumplir esta misión, necesitamos usar con sabiduría los recursos financieros que el Señor nos provee.
  • No se trata solo de números en un presupuesto, sino de cómo usamos la provisión del Señor para cumplir Sus propósitos en dependencia de Él.
  • Por el pecado residente, es fácil caer en la tentación de considerar las finanzas de la iglesia como menos espirituales que otros ministerios.
  • Es necesario entender que tener finanzas sanas:
    • Glorifica a Dios,
    • Bendice a la iglesia,
    • Nos protege de tentaciones,
    • Nos impulsa para la misión.
  • Para ello, necesitamos encontrar los principios que el Señor ha dejado en su palabra.
  • Exploraremos estos principios y su aplicación en la forma en que nuestra iglesia recibe, planifica y administra los recursos para cumplir la misión.

I. ¿De donde recibe sus recursos nuestra iglesia?


A. De las ofrendas y los diezmos


Dile a los israelitas que tomen una ofrenda para Mí. De todo aquel cuyo corazón le mueva a hacerlo, ustedes tomarán Mi ofrenda
Éxodo 25:2.

note:

  • En el Éxodo, Dios llama a Su pueblo a dar voluntariamente para el sustento de la casa de Dios y de los levitas.
  • En cada reunión del pueblo de Dios —en el tabernáculo, templo, pórtico de Salomón o casas— se daba ofrendas y diezmos voluntarios con gozo.
  • La iglesia recibe sus recursos principalmente mediante las ofrendas y diezmos voluntarios de sus miembros.
  • Este dar refleja la generosidad de Dios al enviar a Su Hijo y es el medio para suplir las necesidades de la iglesia.
  • A lo largo de la Escritura, Dios provee recursos para adoración y misión por:
    • Provisión sobrenatural milagrosa,
    • Corazones movidos a dar generosamente
  • Nuestra iglesia ha experimentado esta provisión sobrenatural en ocasiones específicas, obra de la gracia soberana de Dios, que solo podemos esperar en oración.
  • La Biblia nos motiva a dar generosamente como acto de adoración, principalmente en el tiempo de adoración congregacional.
  • Usamos la expresión bíblica correcta ofrendas y diezmos, aunque en algunos contextos el término diezmo no sea popular por abusos, es un término bíblico legítimo.
  • En nuestra iglesia local, ofrendas y diezmos se refieren a la ofrenda regular y voluntaria que cada miembro aparta como acto de adoración para la misión.
  • Las ofrendas especiales son aquellas que se dan de manera extraordinaria para suplir necesidades puntuales o aprovechar oportunidades de servicio.

B. Las Ofrendas especiales

note: Las ofrendas especiales son actos de generosidad extraordinarios y adicionales a nuestras ofrendas y diezmos en el que el pueblo de Dios participa para alcanzar un propósito específico. En el Nuevo Testamento encontramos dos ejemplos:

i. Ofrenda para creyentes en necesidad


Porque en cuanto a este servicio a los santos, es por demás que yo les escriba.
2 Corintios 9.6

note:

  • 2 Corintios 9 es un pasaje clave sobre la motivación para dar generosamente.
  • El contexto original es la recolección de una ofrenda especial para ayudar a creyentes necesitados en Jerusalén.
  • Esta colecta fue organizada por Pablo para socorrer a la iglesia de Jerusalén, afectada por pobreza y persecución.
  • La Escritura motiva en múltiples pasajes (Proverbios 14:21; 19:17; Lucas 6:33) a dar a los pobres y necesitados.
  • Es válido realizar ofrendas especiales ocasionales para suplir necesidades extraordinarias de creyentes con reputación y fidelidad comprobadas.
  • Se debe tener cuidado de no fomentar actitudes pecaminosas en los beneficiarios (2 Tesalonicenses 3:10).
  • La responsabilidad de supervisar estas ayudas recae en pastores y líderes que velan por la vida de la iglesia.
  • La generación de ofrendas especiales refleja la gracia soberana de Dios y la solidaridad de la iglesia unos con otros.

ii. Ofrendas especiales para la misión


Ustedes mismos también saben, filipenses, que al comienzo de la predicación del evangelio, después que partí de Macedonia, ninguna iglesia compartió conmigo en cuestión de dar y recibir, sino solamente ustedes.
Filipenses 4.15, 16


Porque aun a Tesalónica enviaron dádivas más de una vez para mis necesidades.
Filipenses 4.15, 16

note:

  • En Filipenses 4, Pablo destaca la generosidad con que los filipenses participaron financieramente en su ministerio.
  • Participar en la misión implica gastos económicos necesarios y compromiso.
  • Aunque se puede aplicar a gastos extraordinarios locales, el texto se enfoca especialmente en el apoyo a plantadores de iglesias.
  • Consideramos un privilegio participar financieramente en la plantación de nuevas iglesias y proyectos evangelísticos.
  • Como iglesia local, formando parte de una familia de iglesias, nos comprometemos a apoyar iniciativas de plantación y evangelismo.
  • Debemos estar dispuestos a participar con generosidad en estas obras de gracia.

C.¿ Ventas, rifas y otras colectas?

note:

i. Nuestra situación- En nuestra región, algunas iglesias practican tradiciones como venta de alimentos, Biblias y libros.

  • Nuevas prácticas incluyen monetización de prédicas, música original, cuotas para eventos/cursos y algunos negocios.
  • En nuestra iglesia local, se han realizado colectas “especiales” extraoficiales, sin informar al liderazgo.
  • Aunque estas prácticas a veces han generado buenos ingresos, también han causado conflictos.
  • La Escritura no respalda otras maneras legítimas de generar fondos para la misión aparte de las ofrendas y diezmos oficiales.
  • No vemos en la iglesia primitiva iniciativas como rifas o ventas comerciales para recaudar fondos.
  • Estas iniciativas nacen de la tensión entre las necesidades de la misión y el presupuesto limitado.
  • Dios provee recursos limitados para que dependamos de Él y administremos sabiamente.
  • Algunas necesidades como material de discipulado, ayuda a necesitados o mejora de instalaciones motivan estas iniciativas.
  • Presentamos algunos principios bíblicos para guiar decisiones sobre prácticas legítimas de recaudación.
  • No son reglas estrictas, sino un protocolo para manejar quién y cómo se involucra en estas actividades.

ii. Algunos principios para evaluar

  1. Daremos prioridad a la oración sobre la planificación
  2. Tomaremos decisiones en fe en Su provisión y Su sabiduría
  3. No descuidaremos nuestra misión por buscar recursos económicos
  4. Nos esforzaremos en proteger el amor y la unidad del cuerpo de Cristo

note: Pero busquen primero Su reino y Su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas.
Mateo 6.33 Algunos confían en carros y otros en caballos,

Pero nosotros en el nombre del Señor nuestro Dios confiaremos.
Salmo 20:7

Nadie puede servir a dos señores; porque o aborrecerá a uno y amará al otro, o apreciará a uno y despreciará al otro. Ustedes no pueden servir a Dios y a las riquezas.

Mateo 6:24

La gloria que me diste les he dado, para que sean uno, así como Nosotros somos uno:
Juan 17:22


  1. Actuaremos con un firme compromiso por reflejar la generosidad que Dios mostró en Cristo
  2. Basamos nuestras decisiones en la verdad absoluta de Su palabra y no los resultados variables
  3. Entendemos el principio de autoridad y responsabilidad de los pastores note:

De gracia recibieron, den de gracia.
Mateo 10:8

Confía en el Señor con todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propio entendimiento. Reconócelo en todos tus caminos, Y Él enderezará tus sendas.
Prov 3:5-6

el rebaño de Dios… velando por él, no por obligación, sino voluntariamente… no por la avaricia del dinero, sino con sincero deseo” (1 Pedro 5:2).

Considerando todo lo anterior, buscaremos seguir los siguientes lineamientos, mismos que deberán ser evaluados a finales de 2024.

  • NO rifas
  • Alimentos y bebidas
  • No colectas aparte de los diezmos

II. Cómo participar en las ofrendas y diezmos


A. ¿Cuál es la motivación correcta para ofrendar y diezmar?


i. Las ofrendas y los diezmos como una respuesta a la salvación de Dios (Salmo 50:7 - 15)


“«Oye, pueblo Mío, y hablaré; Israel, Yo testificaré contra ti. Yo soy Dios, tu Dios.
Salmo 50:7–11


No te reprendo por tus sacrificios, Ni por tus holocaustos, que están continuamente delante de Mí.
Salmo 50:7–11


No tomaré novillo de tu casa, Ni machos cabríos de tus corrales.
Salmo 50:7–11


Porque Mío es todo animal del bosque, Y el ganado sobre mil colinas. Conozco a todas las aves de los montes, Y Mío es todo lo que en el campo se mueve.”
Salmo 50:7–11

note:

  • Todo le pertenece al Señor.
  • Pues si Dios es dueño de todo, tendríamos que cambiar nuestra manera de pensar con respecto a las ofrendas y los diezmos.
  • No se trata de lo que le damos al Señor, ¿Cómo le podemos dar algo al dueño de todo el universo? Esto se hace aun más evidente al considerar los siguientes versículos.

“Si Yo tuviera hambre, no te lo diría a ti; Porque Mío es el mundo y todo lo que en él hay. ¿Acaso he de comer carne de toros, O beber sangre de machos cabríos?”
Salmo 50:12–13

note: El énfasis es evidente: No tenemos nada que Dios necesite. No necesita nuestra adoración; no necesita nuestro dinero; no necesita que vengas a la iglesia ni siquiera necesita que hagas oración.

Si esto es así, ¿Por qué la Biblia nos invita a participar de las ofrendas y los diezmos?


“Ofrece a Dios sacrificio de acción de gracias, Y cumple tus votos al Altísimo. Invoca Mi nombre en el día de la angustia; Yo te libraré, y tú me honrarás».”
Salmo 50:14–15

note:

  • En los vv. 14 y 15 el Señor nos invita a participar de las ofrendas voluntariamente, en base a una promesa: La promesa de liberación futura.
  • Estos versículos tienen otro sabor cuando los vemos de este lado de la cruz.
    • La más grande liberación que podríamos esperar del Señor no es algo futuro, sino una realidad pasada.
    • Cristo nos libro de la maldición de la ley al hacerse maldición por nosotros.
    • Además el promete que en su venida el enjugara toda lagrima y que en el presente Su gracia es suficiente para sostenernos.

Idea clave:

El Señor nos está invitando a participar de las ofrendas y los diezmos como una respuesta en adoración ante Su salvación y Su gracia.


ii. Nuestras ofrendas y diezmos son un reflejo de nuestra entrega a Dios


“Por tanto, hermanos, les ruego por las misericordias de Dios que presenten sus cuerpos como sacrificio vivo y santo, aceptable a Dios, que es el culto racional de ustedes.”
Romanos 12:1

note: En más de un pasaje bíblico el Señor llama a aquellos que han sido comprados por la sangre de Cristo a rendirle todo nuestro ser. Eso significa que todo lo que tenemos: Nuestro tiempo, nuestra energía, nuestros anhelos, nuestros recursos y propiedades, incluso nuestra vida misma, todo, le pertenece al Señor.

Los creyentes de Macedonia encarnaron este principio para nuestro beneficio:


“Ahora, hermanos, les damos a conocer la gracia de Dios que ha sido dada en las iglesias de Macedonia.
2 Corintios 8:1–5


Pues en medio de una gran prueba de aflicción, abundó su gozo, y su profunda pobreza sobreabundó en la riqueza de su liberalidad.
2 Corintios 8:1–5


Porque yo testifico que según sus posibilidades, y aun más allá de sus posibilidades, dieron de su propia voluntad, suplicándonos con muchos ruegos el privilegio de participar en el sostenimiento de los santos.
2 Corintios 8:1–5


Y esto no como lo habíamos esperado, sino que primeramente se dieron a sí mismos al Señor, y luego a nosotros por la voluntad de Dios.”
2 Corintios 8:1–5

note:

  • Pablo, inspirado por el Espíritu, nos revela que estos creyentes estaban padeciendo pruebas; vivían en una [translate:profunda pobreza] y atravesaban una [translate:gran prueba de aflicción].
  • Nuestras circunstancias presentes no impiden participar en la misión de Dios mediante nuestras ofrendas.
  • Pablo mismo testifica que los macedonios dieron más allá de sus posibilidades.
  • Esto significa que estuvieron dispuestos a dar todo lo que tenían, confiando en la provisión de Dios.
  • Siguiendo el ejemplo de la viuda pobre, su fe los impulsó a sacrificar generosamente.

Idea Clave:

La fidelidad con que participamos de nuestras ofrendas y diezmos no refleja tanto nuestra situación como nuestra disposición del corazón. El Señor nos está llamando a darnos a nosotros mismos


iii. Debemos ofrendar sacrificialmente


«No, sino que ciertamente por precio te lo compraré, pues no ofreceré al SEÑOR mi Dios holocausto que no me cueste nada
2 Samuel 24:24.

note:

  • En 2 Samuel 24 encontramos un relato donde David había decidido ofrecer un holocausto a Dios.
  • David busca a un tal Arauna para comprar un terreno para edificar el altar.
  • Arauna ofrece a David el terreno y los animales de manera gratuita para ofrecer un sacrificio a Dios.
  • Es sorprendente la respuesta de David: no ofreceré al Señor mi Dios holocausto, que no me cueste nada.
  • David quería darle a Dios lo mejor, no solo cumplir, sino ofrecer lo mejor porque conocía la gracia, favor y perdón de Dios en su vida.
  • La gracia de Dios produjo en el corazón de David una respuesta genuina: darle lo mejor a Dios.
  • En Cristo Jesús hemos recibido una gracia aún mayor y somos llamados a responder con generosidad.
  • No damos lo que nos sobra ni solo por cumplir; damos lo mejor porque Dios dio lo mejor que tenía, a Su Hijo.

John Piper lo expresa de la siguiente manera:


Cuando usted atesora a Cristo supremamente, el dinero se convierte principalmente en una vía de maximizar el gozo en Cristo, esto lo hace para su propio bien (ya que hay más bendición en dar que en recibir) y para el de otros, pues así financia la expansión del evangelio.
John Piper


B. ¿Cuándo y donde debemos ofrendar y diezmar?

note: Considero que debido a varios factores, como iglesia no damos la importancia correcta a nuestro tiempo de ofrendas y diezmos durante el tiempo de adoración congregacional. Muchas veces preferimos ofrendar en otros contextos. Por ejemplo, algunos consideran apoyar a hermanos en necesidad; otros toman lo que habían dispuesto para ofrendar y lo utilizan para comprar materiales para poder realizar su ministerio. Hay algunos más que apoyan directamente al pastor o a algún otro hermano como un agradecimiento por su servicio. Esto es admirable, pues habla de un corazón sacrificial de parte de quienes participan.

Es cierto que durante su ministerio el Señor señalo una especie de desinstitucionalización de la adoración (Cf. Juan 4:21). Pero ¿Este pasaje nos justifica para usar las ofrendas y diezmos que hemos destinado al Señor para otro fin a parte de la adoración? Estoy convencido de que no es así. Si las ofrendas y diezmos forman parte de nuestra adoración, entonces debemos darle la importancia debida. A continuación presento dos razones:

i. La adoración congregacional es el momento para ofrendar

sino que buscarán al Señor en el lugar en que el Señor su Dios escoja de todas sus tribus, para poner allí Su nombre para Su morada, y allí ustedes irán.
Deuteronomio 12:5-6


Allí llevarán sus holocaustos, sus sacrificios, sus diezmos, la contribución de su mano, sus ofrendas votivas, sus ofrendas voluntarias, y el primogénito de sus vacas y de sus ovejas.
Deuteronomio 12:5-6

note:

  • IMportancia
  • DInero de ministerio

C. ¿Cuánto debemos ofrendar y diezmar?


Así pues, todo el diezmo de la tierra, de la semilla de la tierra o del fruto del árbol, es del Señor; es cosa consagrada al Señor.
Levítico 27:30

note: La raíz hebre ‘âshar (עָשַֹר) es traducida por la NBLA como diezmo o diezmar; EL NT, por su parte usa la palabra griega apodekatóo (ἀποδεκατόω). Su significado literal es apartar la décima parte.

1. El diezmo en el AT
  • En Génesis 14:20 se relata que en la época de Abraham, antes de que el Señor entregara la ley, el diezmo ya era una práctica extendida (véase también Génesis 28:22).
  • Con la llegada de la ley, el Señor simplemente reguló una práctica ya conocida por el pueblo.
  • En Levítico 27:30-33, el Señor enseña que la décima parte de toda la producción agropecuaria le pertenece.
  • La Escritura revela que Dios es el dueño de todo lo que existe (Salmos 24:1), por lo que el diezmo no es algo que se le dé, sino algo que ya le pertenece por derecho de creación.
  • En Números 18:20-32, Dios concede el diezmo para el sostenimiento de los levitas, quienes no tenían herencia terrenal y dependían de los diezmos para su sustento.
  • En Deuteronomio 14:23-29, se explica que una vez al año los israelitas debían viajar al tabernáculo para entregar la décima parte de su producción anual, y preparar un banquete para el levita, la viuda y el huérfano.
  • El resto de los bienes quedaba a disposición de los levitas para su sustento y el funcionamiento del tabernáculo.

IDEA CLAVE

En el AT el diezmo se consideraba propiedad del Señor, Él mismo determinó que debía utilizarse para el sustento de los levitas, para suplir la adoración misma (sacrificios) y para ayudar a los necesitados.


2. El diezmo en el NT

»¡Ay de ustedes, escribas y fariseos, hipócritas que pagan el diezmo de la menta, del anís y del comino, y han descuidado los preceptos más importantes de la ley: la justicia, la misericordia y la fidelidad! Estas son las cosas que debían haber hecho, sin descuidar aquellas.
Mateo 23:23

note: En Mt. 23:23 y Lc.11:42 Jesús condena a los fariseos; ellos eran muy rigurosos en la manera que entregaban sus diezmos, pero se habían olvidado de la justicia, la misericordia y la fidelidad. Los Fariseos diezmaban incluso las especias que cultivaban en su jardín. Es decir, ellos daban el diezmo incluso de los ingresos más pequeños.

Jesús nos enseña su posición con respecto a este tema al concluir: «Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello». Es decir, el problema con los escribas y fariseos no residía en su práctica meticulosa del diezmo, sino en que se habían olvidado de lo más importante. Cristo los exhorta a vivir su fe sin olvidarse de los pequeños detalles como aportar los diezmos. La manera en que Jesús responde contrasta con otros pasajes, donde condena, por ejemplo, la rigidez de las ceremonias del día de reposo o los lavamientos. En cambio, el Señor anima a sus oyentes a imitar el diezmo sin olvidarse de la justicia.

¿Esto significa que todos los principios que regulaban el diezmo en el AT deben ser aplicados al nuevo pacto? Por supuesto que no. Al igual que otros mandamientos de la ley ritual, el diezmo apuntaba a una realidad más grande. Ahora, bajo el nuevo pacto somos libres del peso aplastante de la ley para obedecer a Dios por amor.


3. El evangelio y el diezmo
  1. Cristo nos ha liberado del peso de la maldición de la ley
  2. El nuevo pacto nos impulsa a obedecer note: Cristo nos redimió de la maldición de la ley, habiéndose hecho maldición por nosotros, porque escrito está: «Maldito todo el que cuelga de un madero»,
    Gálatas 3:13
  • En Mateo 23:23 y Lucas 11:42 Jesús condena a los fariseos porque aunque eran rigurosos en la entrega de sus diezmos, se habían olvidado de la justicia, misericordia y fidelidad.
  • Los fariseos daban el diezmo incluso de las especias más pequeñas que cultivaban en sus jardines.
  • Jesús les enseña que «esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello», es decir, debían dar los diezmos sin descuidar lo más importante.
  • La crítica de Jesús se centra en que se olvidaron de lo esencial mientras cumplían meticulosamente la ley del diezmo.
  • El Señor exhorta a vivir la fe plenamente, honrando tanto la justicia como las prácticas de diezmo.
  • En contraste con otras prácticas rígidas que condena, Jesús anima a imitar la práctica del diezmo junto con la justicia.
  • Sin embargo, en cuanto a si todos los principios del diezmo del Antiguo Testamento se aplican al nuevo pacto, la respuesta no es absoluta.
  • Bajo el nuevo pacto somos libres del peso de la ley ritual y llamados a obedecer a Dios por amor, no por obligación legalista.

Porque les digo a ustedes que si su justicia no supera la de los escribas y fariseos, no entrarán en el reino de los cielos.
Mateo 5:20

  • En el Sermón del Monte, Jesús enseña que nuestra justicia debe superar la justicia de los escribas y fariseos.
  • Ilustra este principio diciendo que el que se enoja con su hermano es culpable, que debemos poner la otra mejilla y caminar la segunda milla.
  • El pueblo del nuevo pacto es llamado a obedecer la ley con gozo y liberalidad, movidos por el amor de Cristo y la obra del Espíritu.
  • Ahora no nos conformamos con cumplir la ley como un requisito, sino que gozamos al obedecer más allá de lo que la ley exigía.
  • El mandamiento de diezmar, como parte de la ley, regulaba el comportamiento externo, pero bajo la gracia no damos para obtener algo o para evitar maldiciones.
  • El evangelio nos libera para ofrendar y diezmar con gozo, sin esperar recompensa o temer juicio, como respuesta de adoración a la gracia de Cristo.
  • La Escritura nos llama a dar con generosidad por el amor incomparable de Cristo, quien siendo rico se hizo pobre para que por su pobreza nosotros seamos enriquecidos.
  • En el evangelio encontramos la motivación correcta para dar con generosidad.

ii. Principios bíblicos sobre las ofrendas y el diezmo


  1. Las ofrendas y diezmos son un principio, no una imposición
  2. La gracia es la motivación correcta para participar de las ofrendas y diezmos:
  3. Nuestras ofrendas y diezmos sostienen nuestra misión:

D. ¿Cómo vamos a participar?

note:

  1. Prepárate en casa
  2. Durante el culto

Conclusión

Hermanos, al hablar de finanzas no estamos tratando simplemente de números o presupuestos, sino de un asunto profundamente espiritual: cómo respondemos al Dios que nos ha dado todo en Cristo. Las ofrendas y los diezmos no son una carga, sino una oportunidad de adoración, de gratitud y de participación en la misión que el Señor nos ha confiado.

Cuando damos con gozo, reflejamos la generosidad de nuestro Padre; cuando damos con fidelidad, mostramos que nuestra confianza está en Él y no en las riquezas; cuando damos con sacrificio, proclamamos que Cristo es nuestro tesoro supremo.

Por eso, nuestra meta no es acumular recursos, sino glorificar a Dios con ellos. Que cada peso administrado sea un testimonio de fe, unidad y amor. Que nuestras finanzas sean un instrumento para que el evangelio avance, para que los necesitados sean atendidos y para que el nombre de Cristo sea exaltado en Orizaba, en México y hasta lo último de la tierra.


Que nuestras finanzas reflejen que Cristo es nuestro verdadero tesoro y nuestra mayor misión.