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Esta semana en Gracia Soberana, vimos que a través de la ofrenda de cereal (también llamada Minja) , el Señor invita a Su pueblo a ofrecer voluntariamente lo mejor del fruto de su trabajo como tributo de gratitud por Su provisión y salvación.

Ahora que entendemos que Cristo fue el tributo perfecto, podemos responder ofreciéndole lo mejor de nuestro trabajo en adoración y gratitud.


Después de orar unos por lean Levítico 2 y comenten las siguientes preguntas:

Para Recordar

  • ¿Qué era la ofrenda de “minjá” y qué representaba para el pueblo de Israel?
  • ¿Cuántos tipos de ofrenda se podrían traer? ¿Por qué existían esas diferencias tanto en ingredientes como en preparación?
  • ¿Cómo apunta la ofrenda de cereal hacia Cristo como el tributo perfecto?

Para aplicar

  • ¿Qué aspectos de tu vida dependen completamente de la provisión de Dios? ¿Por qué es tan fácil olvidarlo?
  • ¿Qué actitudes pueden revelar que vemos nuestras posesiones como logros personales en vez de considerarlas un don de Dios? ¿Qué peligro puede haber detrás de esto?
  • ¿Cómo cambiaría tu vida si todo lo que hiciéramos, tanto en la casa, el trabajo o en privado, lo dedicáramos a Dios como un acto de gratitud y adoración?
  • Piensa en una tarea específica que harás esta semana como parte de tu trabajo ¿Qué podrías hacer para dedicarla a Dios como un acto de adoración y gratitud?
  • ¿Qué podrías hacer al iniciar tu día para recordar que dependes de Dios más que de tus habilidades?

Para orar

  • Adora a Dios por su provisión en tu vida.
  • Pide a Dios que te muestre áreas donde confías más en recursos humanos que en Él.
  • Reconoce que todo lo que somos y todo lo que tenemos es del Señor.
  • Pide a Dios que nos enséñanos a vivir agradecidos por Su provisión