
El domingo pasado terminamos nuestra serie de predicaciones en Levítico. En el último capítulo Dios regula algo voluntario: los votos.
Aprendimos que Dios no solo quiere obediencia forzada, sino amor y gratitud que brota del corazón. Pero también fuimos confrontados por la realidad de nuestro corazón: solemos hacer promesas con facilidad, las cumplimos con dificultad, y entonces buscamos escapar de ellas. Nuestro corazón es inconstante, orgulloso y engañoso.
Israel rompió sus promesas, nosotros también, pero Cristo cumplió perfectamente las promesas de Dios. Él es el cumplimiento de la promesa y el pago de nuestra redención. Por medio de Su obra nos libra de vivir con la carga y la culpa de promesas rotas, y nos da la libertad para recibir Su amor y responder a eso.
Después de orar unos por otros, tomen un tiempo para contestar estas preguntas. Si es necesario, lean el pasaje completo.
- ¿Por qué es importante que Levítico termine con un capítulo sobre votos voluntarios y no con otra lista de mandamientos? ¿Qué nos enseña esto de la manera en que Dios quiere que nos acerquemos a Él?
Frase para recordar:
“Hacemos promesas con facilidad, las cumplimos con dificultad, entonces buscamos escapar”
- ¿Te identificas con la frase anterior? ¿Por qué?
2 «Di a los israelitas: “Cuando un hombre haga un voto difícil de cumplir, él será evaluado según tu valuación de personas pertenecientes al Señor.
- ¿En qué consiste el sistema de “valuación y redención” en Levítico 27?
- ¿Qué te dice esto acerca de la seriedad con que Dios toma nuestras promesas y su misericordia ante nuestra debilidad?
- ¿Has hecho alguna de estas promesas a Dios que no cumpliste? (No es necesario ser tan específico)
- “Si me ayudas con … , yo haré …”
- “Nunca más volveré a …”
- “Te serviré fielmente si…”
- “Te daré … cuando …”
- ¿Cómo te sientes al recordar esas promesas rotas?
Idea Clave:
El sermón identificó tres razones por las que rompemos promesas:
- Inconstancia:
Dependemos de emociones, no convicciones (Sant 1:8)- Orgullo/Insensatez:
Por insensatez u orgullo sobrestimamos nuestra capacidad (Luc. 14:28)- Corazón engañoso:
Nuestro corazón nos engaña de tal manera que incluso en nuestras buenas acciones hay motivos pecaminosos que buscan nuestra propia gloria (Jer 17:9)
- ¿Con cuál de estas tres razones incorrectas te identificas más? ¿Puedes compartir un ejemplo?
12 ¿Qué daré al Señor
Por todos Sus beneficios para conmigo?
13 Alzaré la copa de la salvación,
E invocaré el nombre del Señor.
14 Cumpliré mis votos al Señor,
Sí, en presencia de todo Su pueblo.
- ¿Alguna vez has sentido que Dios está decepcionado de ti por promesas que no cumpliste? ¿Cómo ha afectado esa culpa tu relación con Dios?
- Levítico 27 proveyó un sistema de redención: podías pagar un precio y quedar libre del voto. ¿Cómo esta provisión de redención te ayuda a entender el corazón de Dios hacia tus promesas rotas?
10 Pero quiso el Señor Quebrantarlo, sometiéndo_lo_ a padecimiento…
Frase para recordar:
“Cristo cumplió por nosotros cada promesa que jamás podríamos cumplir, y pagó el precio de redención que nunca podríamos pagar”
- ¿Cómo cambia esto tu manera de ver tus promesas rotas?
32 El que no negó ni a Su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también junto con Él todas las cosas?
- Dios ya entregó a Su Hijo, un precio mucho más alto que la valuación por tus promesas rotas … ¿Cómo debería eso cambiar la manera en que respondes a tu fracaso?
- ¿Cómo este versículo te ayuda a dejar de intentar “ganarte” Su favor?
- ¿Hay alguna promesa rota específica que necesitas confesar a Dios y recibir Su perdón? (Si es necesario, tomen un tiempo para orar en silencio)
- ¿Alguien quiere compartir cómo Dios te habló durante este tiempo? (No es necesario forzar)
Recordatorio del sermón:
“Ya no respondemos con votos ansiosos para ganarnos Su favor, sino con generosidad libre porque ya recibios gracia”.
- En base a lo que hemos aprendido, si esta semana sientes la tentación de a hacer una promesa impulsiva a Dios, ¿Qué vas a hacer o decir en lugar?
Para orar
- Alaben a Dios por proveer en Cristo una redención para todos nuestros errores.
- Clamen por la ayuda de Su Espíritu para confiar en SU gracia y no en nuestras promesas vacías.
- Intercedan unos por otros, pidiendo que el Espíritu produzca una comprensión en el amor de Cristo que nos haga vivir por gracia.