
El domingo pasado, en Gracia Soberana Orizaba, Levítico 9 nos enseñó las características de la verdadera adoración. Vimos cómo Aarón, un sacerdote imperfecto, fue limpiado y capacitado para ministrar ante un Dios santo. Este capítulo marca la “gran inauguración” del culto en el tabernáculo, y nos recuerda que no hay adoración sin redención ni rendición. La presencia de Dios se manifestó con fuego, consumiendo las ofrendas y confirmando que Él habita en medio de Su pueblo. Hoy, en esta nueva era, Cristo es nuestro sacrificio perfecto, nuestro sumo sacerdote y la manifestación visible del Dios invisible.
Por favor, después de orar unos por otros, lean levítico 9 y usen estas preguntas para recordar y aplicar el pasaje.
1 Al octavo día Moisés llamó a Aarón, a sus hijos y a los ancianos de Israel; 2 y le dijo a Aarón: «Toma un becerro para la ofrenda por el pecado, y un carnero para el holocausto, ambos sin defecto, y ofréce_los_ delante del Señor. 3 Luego hablarás a los israelitas: “Tomen un macho cabrío para la ofrenda por el pecado, y un becerro y un cordero, ambos de un año, sin defecto, para el holocausto, 4 y un buey y un carnero para las ofrendas de paz, para sacrificar delante del Señor, y una ofrenda de cereal mezclado con aceite; porque hoy el Señor se aparecerá a ustedes”». 5 Llevaron, pues, al frente de la tienda de reunión lo que Moisés había ordenado, y toda la congregación se acercó y permaneció de pie delante del Señor. 6 Y Moisés dijo: «Esto es lo que el Señor ha mandado que hagan, para que la gloria del Señor se aparezca a ustedes». 7 Entonces Moisés dijo a Aarón: «Acércate al altar y presenta tu ofrenda por el pecado y tu holocausto, para que hagas expiación por ti mismo y por el pueblo; luego presenta la ofrenda por el pueblo, para que puedas hacer expiación por ellos, tal como el Señor ha ordenado». 8 Se acercó, pues, Aarón al altar y degolló el becerro de la ofrenda por el pecado que era por sí mismo. 9 Y los hijos de Aarón le presentaron la sangre; y él mojó su dedo en la sangre, puso parte de ella sobre los cuernos del altar, y derramó el resto de la sangre al pie del altar. 10 Después quemó sobre el altar la grasa, los riñones y el lóbulo del hígado de la ofrenda por el pecado, tal como el Señor había ordenado a Moisés. 11 Sin embargo, la carne y la piel las quemó en el fuego fuera del campamento. 12 Luego degolló el holocausto; y los hijos de Aarón le dieron la sangre y la roció sobre el altar, por todos los lados. 13 Y le dieron el holocausto en pedazos, con la cabeza, y los quemó sobre el altar. 14 Lavó también las entrañas y las patas, y las quemó con el holocausto sobre el altar. 15 Luego presentó la ofrenda por el pueblo, y tomó el macho cabrío para la ofrenda por el pecado que era por el pueblo, lo degolló y lo ofreció por los pecados, como el primero. 16 Presentó también el holocausto, y lo ofreció conforme a la ordenanza. 17 Después presentó la ofrenda de cereal, y llenó de ella su mano, y la quemó sobre el altar, además del holocausto de la mañana. 18 Luego degolló el buey y el carnero, el sacrificio de las ofrendas de paz que era por el pueblo; y los hijos de Aarón le dieron la sangre y él la roció sobre el altar, por todos los lados. 19 En cuanto a los pedazos de grasa del buey y del carnero, la cola gorda, la grasa que cubre las entrañas, los riñones y el lóbulo del hígado, 20 los pusieron sobre los pechos de los animales sacrificados; y él quemó los pedazos de sebo sobre el altar. 21 Pero Aarón presentó los pechos y la pierna derecha como ofrenda mecida delante del Señor, tal como Moisés había ordenado. 22 Entonces Aarón alzó sus manos hacia el pueblo y lo bendijo, y después de ofrecer la ofrenda por el pecado, el holocausto y las ofrendas de paz, descendió. 23 Moisés y Aarón entraron en la tienda de reunión, y cuando salieron y bendijeron al pueblo, la gloria del Señor apareció a todo el pueblo. 24 Y salió fuego de la presencia del Señor que consumió el holocausto y los pedazos de grasa sobre el altar. Al verlo, todo el pueblo aclamó y se postró rostro en tierra.
Para Recordar
- ¿Por qué Aarón tuvo que ofrecer sacrificios por sí mismo antes de ministrar al pueblo?
- ¿Qué tipos de ofrendas se presentaron por el pueblo, y qué representaba cada una?
- ¿Cómo se manifestó la gloria de Dios al final del capítulo?
- ¿Cómo respondió el pueblo al ver la gloria de Dios?
Para Aplicar
- ¿Alguna vez has participado de la adoración o el servicio a Dios “sin estar a cuentas con Dios”? ¿Por qué? ¿Cuál es la respuesta correcta en esta situación?
- ¿Qué significa para ti que “no hay adoración sin confesión”? ¿Lo practicas de manera habitual? ¿Cómo?
- El holocausto representaba una entrega total del adorador ¿Qué áreas de tu vida necesitas rendir totalmente a Dios para poder adorar y servir con libertad?
- ¿Dónde podemos contemplar la gloria de Dios hoy en día? (2 Cor 3.14, 18) ¿Qué estás haciendo para ver la gloria de Dios diariamente?
- ¿Cuál es la manera correcta de responder a Su gloria?