En este ultimo sermón en nuestra serie sobre las virtudes del evangelio, aprendimos que por Su gracia, Dios nos ha dado todo lo que necesitamos para la piedad, y ahora nos llama a ejercitarnos en la fe con toda diligencia.

Después de orar, lean el texto y usen las preguntas para recordar, aplicar y orar la verdad bíblica.

Para recordar

  1. ¿En qué sentido la Gracia de Dios es el fundamento para crecer en piedad? ¿Cómo debemos responder a esa gracia según 2 Pet 1.5?
  2. ¿Por qué se mencionó que el primer paso para crecer en la piedad es creer en la verdad objetiva de lo que Cristo ha hecho por nosotros? ¿Puedes recordar algunas de las verdades fundamentales que debemos tener presentes para esto?
  1. La Biblia da un amplio testimonio acerca de cómo Dios la usa para transformarnos. Lean algunos de los pasajes citados en el sermón, o recuerden otros, y reflexionen acerca de esto.
  1. ¿Qué relación hay entre la fe y que Dios escuche nuestras oraciones? ¿Por qué es fundamental orar con fe para crecer en piedad, y no la oración por sí misma?

Para aplicar

  1. ¿La verdad objetiva del evangelio es una realidad en tu vida cotidiana? ¿Cómo fomenta o detiene esto tu crecimiento en la piedad? ¿Qué pasos específicos puedes dar para que estas verdades moldeen tu vida cotidiana?
  2. Siendo totalmente honesto… ¿dirías que la manera en que te disciplinas para crecer en piedad es consistente con lo que crees?
  3. Escudriña tu corazón ¿Cuál es la razón de fondo que te impide ser más disciplinado para la piedad? ¿Cómo puedes orar en arrepentimiento?
  4. Durante el sermón se mencionaron algunos consejos prácticos para tener un tiempo en la palabra. ¿Alguno de ellos te llamó la atención? Si alguien tiene algún consejo en este punto, compártanlo.
  5. ¿Qué paso específico te comprometes a dar esta semana para disciplinarte en la piedad a través de la lectura de la palabra y la oración?
  6. Dios te ha dado una iglesia para rendir cuentas ¿Cómo puede este grupo en casa ayudarte a ser consistente con lo que expresaste en el punto anterior?

Para orar

  1. Confesemos como un pecado de incredulidad nuestra negligencia en ser disciplinados para la piedad.
  2. Roguemos a Dios que Él ponga en nosotros el deseo de ser disciplinados y el poder para hacerlo en nuestro tiempo en la Palabra, “para que por ella crezcamos para salvación”.
  3. Alabemos a Dios por Su promesa de completar Su obra en Su pueblo. Agradezcámosle porque esa promesa nos da descanso a pesar de nuestras fallas, y esperanza en que Él ya está obrando.